Timothy Ray Brown pasó a la historia al convertirse en la primera persona del mundo en superar por completo el VIH. Tras someterse a un incierto proceso de médula espinal –que sigue siendo una alternativa poco estudiada en la actualidad– Brown logró salir con la cabeza en alto y superar no solo el VIH sino también el cáncer en la sangre.

Brown trabajaba como traductor cuando recibió la noticia de que no solo tenía VIH, sino que también padecía leucemia. En la búsqueda de una cura, se encontró con el doctor Gero Huetter, quien lideraría el tratamiento que llevaría a su recuperación total de ambas patologías.

Lastimosamente, a pesar de que el VIH se mantuvo en remisión, el cáncer regresó al organismo de Brown en el 2019. Después de batallar contra este, el hombre alguna vez identificado como ‘el paciente de Berlín’ dejó este mundo a sus 54 años.

Adiós, Timothy

La noticia de su fallecimiento llegó al mundo a través de un mensaje que su pareja, Tim Hoeffgen, publicó en las redes sociales. Timothy Ray Brown pasó sus últimos días de forma tranquila dentro de su hogar en Palm Springs, California. Durante el último año, Brown luchó contra una leucemia reincidente, pero al final perdió la batalla.

El ‘paciente de Berlín’

Durante el 2007, Brown se sometió por primera vez al tratamiento con trasplante de médula ósea. Como se sabe, este ya se utiliza como una alternativa para lidiar con el cáncer de la sangre, sin embargo, el doctor Huetter consideraba que tal vez incluso podría ser una alternativa para vencer al VIH.

Sorprendentemente, tras el procedimiento, el VIH pareció retroceder rápidamente. Pero, por otra parte, la leucemia persistió. Debido a esto, en el 2008 Brown se sometió a la segunda y definitiva cirugía de trasplante de médula ósea (proveniente del mismo donante).

Para esta oportunidad, la operación fue todo un éxito y tanto el cáncer como el VIH se mantuvieron en remisión por más de una década. Durante este tiempo, Brown no solo pudo recuperar su vida normal, sino que también se convirtió en un símbolo de esperanza para todas las personas afectadas por esta enfermedad inmunodeficiente.

El legado de Brown

En una de sus más recientes entrevistas, Brown comentó a Associated Press sobre la enfermedad y su trasplante:

“Todavía me alegro de haberlo tenido. Abrió puertas que antes no existían”.

Gracias al éxito de Brown y Huetter, el mundo de la medicina pudo ver que había esperanza y que una cura para el VIH era más que un simple sueño. Por este motivo, se enfrascaron con más empeño en encontrar tratamientos efectivos que contrarrestaran los efectos del VIH y evitaran que este avanzara hasta convertirse en SIDA.

Sin embargo, la mayor parte de los esfuerzos no han sido puestos realmente en el tratamiento que le dio a Brown más de una década de vida antes de que tuviera que partir. Por lo que se sabe hasta ahora, los trasplantes de médula ósea no siempre son efectivos y son altamente complicados. Por esto, los científicos han estado buscando otras alternativas.

Hasta ahora, solo el venezolano Adam Castillejo, hasta hace poco solo conocido como ‘el paciente de Londres’, se ha curado por completo del VIH por un tratamiento similar al que recibió Brown. Con esto, desde el 2016 pasó a convertirse en la segunda persona en superar completamente esta enfermedad.

Sin embargo, esta es una excepción a la regla. Por este motivo, los investigadores se han enfocado en desarrollar otros tratamientos contra el VIH. En varias ocasiones, Brown dijo que no quería ser el único que logró curarse y que la medicina debía seguir trabajando en este ámbito –ahora, gracias a la inspiración que su vida significó, la ciencia está haciendo justo eso–. Aún los resultados no han sido tan significativos como se querría, pero poco a poco se están haciendo avances.

Para el momento de su partida, el VIH de Brown seguía en remisión, lo cual indica que al menos esa parte del tratamiento seguía siendo efectiva. Con esto, incluso después de su fallecimiento, ‘el paciente de Berlín’ sigue dando motivos para confiar en el desarrollo de una cura contra el VIH.