El Comité de Inteligencia de la Cámara de Representantes, dirigido por el presidente Adam Schiff, publicó un informe haciendo referencia a la República Popular China como una amenaza a nivel tecnológico para los Estados Unidos.

En dicho resumen se detalla que “la Comunidad de Inteligencia de los Estados Unidos no se ha adaptado lo suficiente a un entorno geopolítico y tecnológico cambiante cada vez más moldeado por una China en ascenso”, y que actualmente en el mundo se han presentado situaciones de influencia global, es decir, que afectan a toda la humanidad, se habla del clima, la pandemia del COVID-19 y de la seguridad económica.

Asimismo, en el informe publicado se indica que la nación norteamericana no se ha recuperado del ataque terrorista sufrido en el 2001, lo cual le ha permitido a China avanzar en el área tecnológica y “transformarse en una nación potencialmente capaz de suplantar a Estados Unidos como la potencia líder en el mundo”.

El Comité evaluó las capacidades del Centro de Inteligencia para saber hasta qué punto son capaces de “recopilar, analizar y entregar inteligencia y contrainteligencia extranjeras” a los dirigentes estadounidenses para que puedan tomar decisiones acertadas. En un comunicado Adam Schiff, expreso:

“Lo que está en juego es enorme. Debemos hacer todo lo posible para predecir y caracterizar con precisión la intención de Pekín, o continuaremos luchando para comprender cómo y por qué los líderes del PCCh toman decisiones y no responden de manera efectiva”.

Schiff, comenta que aún hay tiempo para tomar medidas que les permitan afrontar esta situación, que como nación deben asegurarse de que Estados Unidos esté preparado para afrontar “eficazmente el desafío de China”.

El informe mostrado por el Comité de Inteligencia de la Cámara de Representantes nos deja claro que la guerra tecnológica entre Estados Unidos y China continuará. China por su parte con su deseo de expandirse y convertirse en una “superpotencia” y Estados Unidos con la firme decisión de mantenerse en la cúspide como primera potencia en el mundo.