Créditos: Nasa/Space Frontiers. Vía: Getty Images.

En semanas anteriores se escuchó la noticia de que la Estación Espacial Internacional (EEI) había detectado una pequeña fuga de aire en su estructura. A pesar del pánico que una noticia como esta puede causar en un principio, la NASA y Roscosmos fueron rápidos en aclarar que la fuga era mínima y que ya se estaban realizando investigaciones para determinar su ubicación.

Este 29 de septiembre NASA y Roscosmos han dado en siguiente pedazo de información al mundo aclarando que han logrado triangular con más exactitud la ubicación de la fuga. Hasta ahora, se sabe que esta se encuentra en el módulo de ruso de servicio, por lo que las áreas de búsqueda en la nave se han reducido significativamente.

Módulo de Servicio Zvezda

Las investigaciones llevadas a cabo el lunes de esta semana revelaron que el origen de la fuga se encontraba en el Módulo de Servicio Zvezda. Este es básicamente el centro de actividades principal del lado ruso de la EEI.

Bajo la sospecha de que la fuga se encontraba en ese lado de la estación, los astronautas rusos que la habitaban, Anatoly Ivanishin e Ivan Vagner, recibieron la orden de trasladarse a la sección estadounidense de la nave, por precaución. Ahora, estos cuidados han rendido frutos y, ya que se ha determinado una posición mucho más específica, ya solo es cuestión de tiempo para que la fuga sea finalmente localizada y reparada.

La situación actual

La NASA comentó en un comunicado publicado en su blog este martes que:

“La fuga, que ha sido investigada durante varias semanas, no representa un peligro inmediato para la tripulación con la tasa de fuga actual y solo una ligera desviación del horario de la tripulación”.

Actualmente, se ha reportado que la fuga solo está causando una pérdida atmosférica de un milímetro por cada 8 horas que transcurren. En varios tuits, la agencia espacial Roscosmos también ha dado información sobre las acciones que se llevan a cabo en la estación y qué tan seguros están los que se encuentran a bordo.

Tuit 1:

“Después de un análisis exhaustivo y una búsqueda de la fuga de aire en la Estación Espacial Internacional, la fuga se ubicó en el Módulo de Servicio Zvezda que contiene equipo científico.

La fuga está localizada en el compartimiento de trabajo del módulo de servicio”.

Tuit 2:

“Actualmente se está realizando la búsqueda para localizar con precisión la fuga. Con eso, las tasas de disminución de la presión atmosférica general permanecen en 1 mm cada 8 horas. La situación no representa ningún peligro para la vida y la salud de la tripulación y no impide que la estación continúe funcionando con tripulación”.

¿La fuga se ha hecho más grande?

En su comunicado, la NASA comentó que durante la última incursión de investigación realizada por los astronautas rusos y estadounidenses se detectó un aumento en la cantidad de aire que se fugaba de la EEI. No obstante, se ha achacado este evento al aumento de la temperatura de la cabina debido a la presencia de los astronautas.

En general, la tasa de fuga estándar de la estación no ha aumentado. Por lo que, hasta los momentos la brecha se ha mantenido estable. Si sigue así, los astronautas seguramente podrán tener la oportunidad de encontrarla antes de que se convierta en una verdadera amenaza para la integridad de la nave.

LA EEI Espacial Internacional detectó la fuga en septiembre… del año pasado

Según parece, para septiembre de 2019, ya los científicos habían notado ligeras fluctuaciones en la presión atmosférica de la EEI. Sin embargo, en este momento se estaban realizando “maniobras de alto costo” como el recibimiento de provisiones y el traslado de nuevos cosmonautas a la estación.

Como consecuencia, la atención de los investigadores y los astronautas no se puso sobre la fuga sino hasta hace pocas semanas. Afortunadamente, esta ha demostrado ser particularmente pequeña y, para el tiempo que llevan investigando, los cosmonautas están haciendo avances rápidos al reducir cada vez más el terreno de búsqueda. A este paso, es simplemente cuestión de tiempo hasta que puedan ubicar la fuga y sellarla debidamente.

El futuro de la EEI

Tanto la NASA como Roscosmos se han encargado de asegurar en varias ocasiones que ninguno de sus cosmonautas corre verdadero peligro. Además, parecen tener la seguridad de que pronto la fuga podrá ser ubicada y reparada.

Mientras tanto, los habitantes de la EEI se han estado preparando para varias misiones de alta prioridad durante el mes siguiente. Tan solo dentro de unos días debería llegar a la nave un módulo no tripulado con nuevas provisiones para los astronautas.

Asimismo, el 14 de octubre una misión en la nave espacial rusa Soyuz debería llegar a la EEI con los astronautas rusos Sergey Ryzhikov y Sergey Kud-Sverchkov junto a la cosmonauta de la NASA Kate Rubins. Sumado a esto, el 31 de octubre otros 4 tripulantes estadounidenses deberían también estar llegando a la EEI en una cápsula Crew Dragon de la empresa SpaceX.

Por su parte, Cassidy, Ivanishin y Vagner, los actuales miembros de la Expedición 63, regresarán a casa también en estas fechas, luego de haber pasado 6 meses en la estación. Se espera que, para este mundo, la situación de la fuga ya se haya solucionado y sea tan solo un evento del pasado.