Muchas veces, durante los arrebatos de la infancia y la adolescencia, deseamos ser mayores pronto para poder ser independientes y, en definitiva, hacer lo que queramos. Pero ahora que ya cumplimos parte de ese deseo, vemos que en realidad no es lo que pensábamos.

Y es que, aunque suene cliché, mediocre y negativo, buena parte de la adultez se basa en pagar y pagar cuentas, lo cual en muchos casos supone una carga mental que no es fácil de llevar para todos.

Tal es el caso de las personas con trastorno por déficit de atención con hiperactividad (TDAH). Según un nuevo estudio publicado en la revista Science Advances, las personas con este trastorno parecen atravesar más dificultades económicas, lo cual conlleva un riesgo cuatro veces mayor de suicidio.

Trastorno por déficit de atención con hiperactividad (TDAH) y deudas en Suecia

Los investigadores extrajeron datos de 11,5 millones de adultos en Suecia a través de una agencia gubernamental nacional, centrándose en la incidencia de TDAH y suicidio entre 2002 y 2015.

Durante el mismo período de tiempo, consultaron y extrajeron los datos de solicitud de créditos y de incumplimiento de los pagos de una muestra aleatoria de 189,267 residentes suecos.

Más deudas después de los 30 años

El análisis de los datos reveló que, antes de cumplir 30 años de edad, las personas diagnosticadas con TDAH tenían una demanda de crédito mayor en comparación con otras personas.

Esto no fue especialmente preocupante, si consideramos que los jóvenes suelen pedir créditos para cumplir metas grandes. El problema es que, mientras el resto de la población redujo dicha demanda en años posteriores, las solitudes de créditos de quienes tenían TDAH siguieron aumentando. Los investigadores descubrieron que este aumento ocurrió debido a que sus solicitudes eran rechazadas.

“Debido a que están en apuros económicos, las personas con TDAH siguen pidiendo más crédito y no lo obtienen”, explicó Itzhak Ben-David, profesor de finanzas en Fisher College of Business. “El resultado es que sus problemas financieros siguen empeorando cada vez más durante la edad adulta”.

Los investigadores estimaron que los adultos con TDAH tenían más de cuatro veces más probabilidades de tener sobregiros bancarios, retrasos en pagos de pensiones alimenticias, apoyo educativo no pagado, impuestos viales no pagados y propiedad incautada en comparación con otros.

De hecho, al llegar alos 40 años, ese riesgo de incumplimiento con los pagos alcanzó su punto máximo en más de seis veces comparado con el de la población general de Suecia.

Mayor riesgo de suicidio por no poder pagar las deudas

Sin Dinero, Pobres, Dinero, No, Crisis, Pobreza, Deuda
Los hombres con TDAH tenían mayor riesgo de incumplir con los pagos de sus deudas y de suicidio como consecuencia.

Y esto conlleva consecuencias fatales. Las personas con TDAH tenían más probabilidades de suicidarse que aquellas que no estaban diagnosticadas con el trastorno. Según los autores, este resultado encaja con los sugerido por investigaciones previas.

Pero el hallazgo más determinante fue el siguiente: los adultos con TDAH que tenían un mayor riesgo de incumplir el pago de sus deudas tenían también cuatro veces más probabilidades de morir por suicidio que aquellos con TDAH que tenían un bajo riesgo de incumplimiento y las personas sin el trastorno pero con deudas.

Además, entre los hombres diagnosticados con el trastorno, la frecuencia con la que dejaban sus deudas sin pagar aumentó significativamente en los tres años previos al suicidio. En cambio, esta conexión no se observó en las mujeres con dicho diagnóstico.

También llama la atención que los pacientes que recibían medicamentos para tratar su afección no tuvieron mejor desempeño financiero que los que no lo recibieron. Y aunque este es un punto importante, los investigadores destacan que debe interpretarse con mucho cuidado dada la importancia del tratamiento.

La lección concreta que deja este estudio es la importancia de prestar atención a la influencia de las dificultades financieras que enfrentan las personas con TDAH. Incluso sin un diagnóstico como este, tener deudas y dificultades para pagarlas constituye una carga mental que puede empeorar con el tiempo. Sin embargo, vale acotar que la responsabilidad en el manejo de las finanzas también es un punto clave.

Referencia:

ADHD, financial distress, and suicide in adulthood: A population study. https://advances.sciencemag.org/lookup/doi/10.1126/sciadv.aba1551