China investigará a Google por prácticas antimonopolio, con la averiguación, el país asiático pretende buscar qué hay detrás de las acusaciones en contra de la corporación que pertenece al grupo Alphabet. Otros gobiernos han acusado a Google de aprovechar la superioridad de su sistema operativo Android para asfixiar a la competencia. China investigará a Google, propiedad del grupo Alphabet, por prácticas antimonopolio.

En 2019, Huawei denunció a Google ante el Consejo de Estado, alegando que se trataba de una corporación monopolista. Sin embargo, aún no se ha tomado una decisión al respecto sobre si se procede o no la acusación.

Dicha situación se suma a los casos recientes en contra de empresas chinas como SMIC, ZTE, TikTok, WeChat e inclusive la misma demandante Huawei, acusadas de representar una amenaza para la seguridad nacional de los Estados Unidos, han despertado el interés del gobierno asiático, lo cual podría acelerar el proceso en contra de Google.

Según Reuters, las fuentes que proporcionan la información no detallan sobre que centraría la investigación, sin embargo sospechan que se inclinará al bloqueo de servicios como Gmail, el buscador de Google y el uso del sistema operativo Android en teléfonos inteligentes de empresas como Huawei, Xiaomi y otras como Oppo, es decir, los daños que dicha corporación pueda causarle a estas empresas de tecnologías chinas.

Una de las fuentes dijo que de proceder la investigación, los organismos chinos se apoyarán en casos semejantes llevados a cabo por Europa e India sobre estas prácticas antimonopolio. La fuente que prefirió mantenerse bajo el anonimato, expresó que “China también analizará lo que han hecho otros países, incluida la realización de consultas con los ejecutivos de Google”.

Asimismo, otro de los informantes añadió que sería interesante que las multas se impongan sobre la base de “los ingresos globales de una empresa en lugar de los ingresos locales”.

En 2018, la Unión Europea multó a Google por prácticas anticompetitivas  por un monto de 4.300 millones de euros, alegando que la empresa se aprovechaba de su superioridad para obligar a fabricantes de dispositivos móviles a “preinstalar aplicaciones de Google en dispositivos Android”.

Al respecto de esta situación ni Google ni su contraparte Huawei han dado declaraciones. Tampoco lo han hecho el Consejo de Estado de China ni la Administración Estatal de Regulación del Mercado, es decir ningún órgano se ha pronunciado para dar información veraz acerca del asunto.