A cada momento se hacen nuevos descubrimientos en el mundo de la medicina que la llevan un paso más adelante. Con estos, se perfeccionan métodos, se desarrollan nuevas herramientas y se obtienen nuevos conocimientos para poder mejorar la atención general que se les da a los pacientes.

Sin embargo, para que se dé cualquier descubrimiento, antes de este siempre está una duda. La necesidad de investigar nace justamente de la curiosidad y de la necesidad de saber qué procesos se encuentran detrás de un fenómeno determinado.

Tal ha sido el caso de la investigación recientemente publicada en la revista PLOS One que aborda la posibilidad de que la quimioterapia infantil esté relacionada con problemas cardiacos en pacientes hasta décadas después de haber terminado su tratamiento.

Una coincidencia sospechosa

En la actualidad, la quimioterapia y los químicos que se utilizan en ella se han perfeccionado para ser lo menos dañinos posibles. Sin embargo, como bien sabemos, su presencia en el organismo sigue siendo altamente agresiva y puede generar efectos secundarios inmediatos en la salud de los pacientes.

Por lo general, elementos como la caída del cabello son los más notorios, pero las quimioterapias también suelen causar nauseas y debilidad generalizada en el cuerpo de los pacientes. Apenas estas se terminan, estos efectos también se detienen. En pocas palabras, poco a poco el cabello vuelve a crecer, el apetito perdido regresa, el organismo procesa mejor los alimentos y paso a paso la energía también se restaura, entre otras cosas.

Sin embargo, es posible que algunos efectos de la quimioterapia sean permanentes. De hecho, se ha notado que específicamente los infantes que reciben quimioterapia, años después de su tratamiento, como adultos, suelen sufrir frecuentemente de problemas cardiacos. Debido a la repetida incidencia de estos eventos, los científicos han comenzado a preguntarse si en realidad estarán frente a un patrón que señala una relación causa-efecto entre ambos elementos.

La quimioterapia infantil y las células cuidadoras del corazón

Los investigadores aún no tienen una idea muy clara de qué es lo que verdaderamente causa los problemas cardiacos. Sin embargo, sí consideran que puede tener que ver con la acción de la quimioterapia. Específicamente, los investigadores pusieron su atención sobre los fibroblastos cardiacos –las células encargadas de “cuidar” el corazón al reparar las lesiones que este pueda presentar–.

En sus ensayos en ratones, los investigadores observaron justamente la actitud de las “células cuidadoras” que recibieron quimioterapia en relación con las que quedaron inalteradas. Las antraciclinas fueron los fármacos que se usaron para este ensayo, ya que son altamente utilizados a la hora de dar tratamiento a infantes.

Los resultados de este estudio mostraron que los fibroblastos terminaron con funciones reducidas una vez fueron expuestos a la terapia. Aún los investigadores comentan que no han podido determinar de forma probada que esto tiene un efecto dañino.

“No entendemos completamente por qué algunos niños que están expuestos a la terapia con antraciclinas desarrollan estos problemas con el corazón tres o cuatro décadas después”, dijo Gregory Aune, autor principal del estudio.

Sin embargo, tomando en cuenta los antecedentes que llevaron a esta investigación a empezar en primer lugar, podemos llegar a especular que es muy posible que sea este daño a las células el que causa problemas cardiacos una vez los niños llegan a la adultez.

¿Y ahora qué?

“La hipótesis general que tenemos en el laboratorio es que el daño a esta población celular, el fibroblasto cardíaco, no es inocuo.

Estas células pueden tener sus propiedades cambiadas por la exposición a agentes que dañan los genes. Y luego, teóricamente, con el tiempo, eso puede contribuir a los efectos tardíos que vemos”, siguió Aune.

Para continuar con este camino, los investigadores del Centro de Ciencias de la Salud de la Universidad de Texas en San Antonio deberán realizar más estudios que permitan establecer una relación clara entre este recién comprobado daño a las células cuidadoras del corazón y los problemas cardiacos mostrados en la adultez por los infantes que recibieron quimioterapia.

Referencia:

Doxorubicin-induced p53 interferes with mitophagy in cardiac fibroblasts: https://doi.org/10.1371/journal.pone.0238856