Todos nuestros sentidos cumplen funciones que influyen en nuestra supervivencia, aunque muchas veces no somos conscientes de ellas. Un ejemplo de ello es el olfato, que como dijimos en una entrada previa, es uno de los más subestimados, a pesar de ser tan importante.

Recientemente, los investigadores del Instituto de Ciencias Weizmann descubrieron que las mujeres que padecen una afección conocida como pérdida repetida inexplicable del embarazo (uRPL, por sus siglas en inglés), procesan el olor corporal masculino de manera diferente a otras mujeres.

Los hallazgos, publicados en la revista eLife, sugieren que esta afección, aún poco comprendida a nivel científico, podría estar relacionada con el efecto Bruce, observado previamente en ratones.

El efecto Bruce en ratones

En 1959, la zoóloga británica Hilda Bruce, observó un fenómeno bastante extraño que involucraba el sentido del olfato. Cuando las ratonas preñadas se exponían al olor de un varón diferente al padre de su cría, casi siempre abortaban.

Aún en la actualidad, no hay una comprensión completa al respecto, pero los científicos han intentado interpretarlo desde el punto de vista de la supervivencia. Puede que las ratonas prefieran abortar cuando el mensaje químico en que se traduce el olor del nuevo individuo indica que hay un nuevo varón “más apto” con quien procrear. A esto se le conoce como el efecto Bruce, en honor a la su descubridora.

Los autores del nuevo estudio plantearon la teoría de que los casos de uRPL podrían estar relacionados con el efecto Bruce. El problema es que comprobar que este fenómeno también ocurre en los humanos no es tarea fácil, al menos no considerando los aspectos éticos.

¿El efecto Bruce también ocurre en mujeres humanas?

Los investigadores estiman que un 50 por ciento de todas las concepciones humanas y un 15 por ciento de los embarazos humanos documentados terminan en un aborto espontáneo. Los médicos suelen centrarse en problemas en el útero y la región reproductora femenina; pero el fenómeno observado en ratones sugiere que podría haber razones muy lejanas a esta zona que podrían explicar las pérdidas.

Entonces hicieron un experimento en el que presentaron a las participantes tres odorantes: uno extraído de una camiseta usada por su cónyuge y dos de camisetas usadas por hombres que no son cónyuges.

El experimento reveló que las mujeres con uRPL podían identificar el olor de su cónyuge por el olfato, mientras que las mujeres del grupo de control no. Esto en cierta forma coinciden con un requisito para que ocurra el efecto de Bruce en ratones: la hembra debe recordar el olor del macho engendrador.

Ya que existía la posibilidad de que las mujeres con uRPL fueran capaces de reconocer el olor de su cónyugue solo por tener un mejor sentido del olfato en general, el experimento tuvo una segunda fase.

Nuevamente las expusieron a odorantes comunes a fin de determinar si eran mejores percibiendo olores en comparación con las del grupo de control. Sin embargo, notaron que las mujeres con uRPL solo percibieron los olores ligeramente mejor que las otras.

Mujeres que experimentan el olor corporal masculino de manera diferente

Experimentos adicionales revelaron que las mujeres con uRPL también experimentaban los olores de otros hombres de manera muy diferente a las del grupo de control.

Los investigadores les pidieron que calificaran los olores corporales de los hombres en escalas de de agrado e intensidad, así como otros factores como la fertilidad o el atractivo sexual. Y de nuevo, las mujeres con uRPL describieron y clasificaron los olores masculinos de forma totalmente diferente.

Mayor respuesta a los olores en el hipotálamo

Imágenes de resonancia magnética funcional de la reacción del hipotálamo al olor corporal. El nivel de actividad en mujeres con uRPL(morado) fue más alto que el de las mujeres del grupo de control (verde). Fuente: Instituto de Ciencias Weizmann.

Al revisar las imágenes cerebrales estructurales tomadas de las participantes, descubrieron que las mujeres con uRPL tienen bulbos olfatorios más pequeños. Las imágenes cerebrales funcionales revelaron también que estas presentan una mayor respuesta a los olores corporales de los hombres en el hipotálamo.

Esto llamó la atención de los investigadores, ya que el hipotálamo se encarga de coordinar el embarazo y regular las hormonas. Además, juega un papel clave en el efecto Bruce observado en ratones.

“Parece que estas pérdidas del embarazo pueden ser ‘inexplicables’ porque los médicos están buscando problemas en el útero, cuando también deberían estar buscando en el cerebro, y particularmente en el cerebro olfativo”, dice Reut Weissgross, coautor del estudio.

Pero no nos adelantemos: aún no hay una respuesta concreta. El estudio no demuestra que los abortos repetidos ocurran por la vía del olfato, pero han revelado un nuevo enfoque para investigar y comprender mejor la afección.

Referencias:

Unexplained repeated pregnancy loss is associated with altered perceptual and brain responses to men’s body-odor. https://elifesciences.org/articles/55305

Repeated Pregnancy Loss May Be Tied to the Olfactory System. https://wis-wander.weizmann.ac.il/life-sciences/repeated-pregnancy-loss-may-be-tied-olfactory-system