La epilepsia es una patología que desencadena impulsos incontrolables en el cuerpo debido a la actividad excesiva de las células nerviosas en el cerebro. En los peores casos, las convulsiones hasta pueden derivarse en problemas con el apropiado funcionamiento de los órganos. Afortunadamente, con el paso de los años hemos aprendido sobre ella y cómo tratarla.

Ahora contamos con tratamientos variados y completos a través de los cuales mantener sus efectos más graves a raya. Sin embargo, aún existen pequeños nuevos detalles que se pueden aprender sobre ella.

Un ejemplo de esto es el descubrimiento recién presentado en la revista Epilepsy & Behavior por Matthew T.Scharfa, Patricia Greenberg, Stephen Wong y Ram Mani. Este equipo de investigadores se dio a la tarea de investigar la posible relación entre la epilepsia focal y generalizada con los episodios de apnea obstructiva del sueño (AOS). Ahora, sus resultados nos han revelado un nuevo lado de esta patología.

Epilepsia generalizada y epilepsia focal

Antes de continuar, es importante diferenciar básicamente los dos tipos de epilepsias, para así entender la necesidad de los investigadores de separarlas en primer lugar. A pesar de que ambas patologías causan convulsiones, el inicio de estas y su intensidad varían notoriamente.

Por un lado, la epilepsia focal tiene inicio como impulsos espasmódicos enviados desde un área particular del cerebro. En ocasiones, el impulso puede irse expandiendo a medida que más áreas del cerebro se unen a la “ola de actividad”.

Por otro lado, la epilepsia generalizada viene con todo desde el principio. En otras palabras, las convulsiones se desatan por una actividad neuronal excesiva en todo el cerebro al mismo tiempo. Como consecuencia, las personas que experimentan las convulsiones de este tipo de epilepsia incluso pueden llegar a perder el conocimiento durante ellas.

Debido a la diferencia de intensidades y de actividad neuronal, los investigadores consideraron que podría haber diferencias en cómo el organismo reaccionaba a la apnea del sueño. Por lo que, en su investigación de involucró a 115 pacientes, buscaron tener una muestra proporcionalmente distribuida entre un tipo de epilepsia y el otro.

La epilepsia y el AOS

Los estudios realizados fueron principalmente retrospectivos, analizando la historia de actividad epiléptica de los pacientes 6 meses atrás y determinando si estos padecían o tenían el riesgo de padecer AOS. Para poder hacer estos análisis, se basaron en los modelos de la Escala de Apnea del Sueño del Cuestionario de Trastornos del Sueño, la escala de somnolencia de Epworth y los registros médicos electrónicos de los pacientes.

Según los puntajes medios generalizados, los dos tipos de epilepsia mostraron riesgos similares de desarrollar apnea obstructiva del sueño. Sin embargo, cuando se hico un cruce entre los datos ofrecidos por las diferentes y los registros médicos, la media de la epilepsia generalizada se mostró con puntajes marcadamente más altos que delataban un riesgo mayor de desarrollar AOS.

¿Las convulsiones aumentan el riesgo de tener apnea del sueño?

Para poder comprender si esto se debía particularmente a la actividad de las convulsiones en el cuerpo, los investigadores también analizaron los casos de convulsiones presentados por los pacientes durante los 6 meses anteriores al estudio. No obstante, no fue posible obtener una relación directa y clara entre estos episodios epilépticos y los casos de AOS. Como consecuencia, no se ha podido concluir que haya al menos un vínculo directo entre estos.

Entonces… ¿La epilepsia generalizada causa AOS?

No. La investigación recién publicada solo ha logrado señalar que existe una relación entre ambos elementos. En otras palabras, que al parecer la epilepsia generalizada y el alto riesgo de AOS suelen coincidir en una misma persona. Sin embargo, no se ha podido determinar una relación causa y efecto entre ambos elementos.

Por ahora, también se sabe que las edades avanzadas y el sobrepeso en los pacientes también aparecieron como factores comunes cuando las dos variables se juntaban. Por esto, en futuras investigaciones estos también serán elementos que deberán tomarse en cuenta para poder determinar cuál es el verdadero magnificador del riesgo de AOS en las personas.

Con lo que sabemos hasta el momento, al menos tenemos más información sobre las diversas patologías que pueden venir de la mano con la epilepsia generalizada. Por esto, se pueden desarrollar estrategias que también aborden el AOS como una forma de mejorar la calidad de vida de los pacientes epilépticos.

Referencia:

Obstructive sleep apnea risk in patients with focal versus generalized epilepsy: https://doi.org/10.1016/j.yebeh.2020.107190