Tachycineta bicolor, golondrina de árbol. Foto: Mark Theriot/Flickr.

La reproducción de los humanos quizás es menos metódica que la de muchos animales, que esperan a determinadas épocas del año para aparearse, o que incluso no entran en celo en mucho tiempo.

Uno de los factores que más influye en ello es el clima, y con los cambios acelerados y desproporcionados que han ocurrido en los últimos años, es probable que los ciclos de reproducción también se vean afectados.

En teoría, quien no se adapta, perece. Es por ello que muchos animales de seguro están cambiando las etapas de su ciclo de vida, de modo que coincidan con el cambio climático actual.

Sin embargo, un nuevo estudio publicado en la revista PNAS advierte que esta rápida dinámica de adaptación puede suponer peligros para algunos animales, en especial, las aves.

Exposición de las crías al cambio climático

El estudio se enfocó en los ciclos de reproducción de una población de golondrinas de árbol en Ithaca, Nueva York, a lo largo de 30 años. Asimismo, consideraron factores involucrados con su supervivencia como la abundancia diaria de su alimento, los insectos, durante 25 años, y las condiciones climáticas, durante más de 100 años.

Tras recopilar y analizar los datos, los investigadores descubrieron que el momento de la reproducción de las golondrinas de árbol se ha corrido a fin de coincidir con un clima idóneo para ello. Las aves habían movido su reproducción tres días cada década durante los últimos 30 años.

El problema es que las crías que nacían antes de lo estipulado tenían un mayor riesgo de exposición a climas nefastos. Esto se traduce en una menor disponibilidad de insectos voladores, los cuales constituyen su principal fuente de alimento, y por tanto, menor probabilidad de supervivencia.

“Simplemente mover las fechas antes para rastrear el cambio climático no necesariamente está libre de riesgos. Las condiciones más riesgosas a principios de año pueden exponer a los animales a consecuencias no deseadas cuando responden a episodios de clima primaveral inusualmente cálido”, explica el primer autor, Ryan Shipley, becario postdoctoral en el Instituto Max Planck of Animal Behavior.

“Nuestros resultados plantean la posibilidad de que los animales que dependen de los recursos alimentarios que pueden cambiar rápidamente en abundancia debido al clima pueden estar particularmente en riesgo de cambio climático”.

La razón detrás de la disminución de las poblaciones de aves insectívoras

Shipley explica que la alimentación de las aves, como las golondrinas de árbol, que se alimentan de insectos voladores no siempre es constante, debido al clima. “Un día es festín, el siguiente es hambruna”, dice.

Con las primaveras inusualmente cálidas que han estado registrándose en los últimos años, los adultos han adelantado su puesta de huevos guiados por las señales de “buenas condiciones” para sus crías tres semanas después.

En las últimas décadas, varios estudios se han enfocado en determinar si en verdad las especies serán capaces de adaptarse al ritmo acelerado del cambio climático actual, tomando en cuenta eventos del ciclo de vida, como la reproducción y la migración.

Los resultados podrían explicar por qué las poblaciones de aves que se alimentan de insectos voladores se han reducido más rápido que otros grupos en buena parte de América del Norte y Europa. Este estudio en particular ha mostrado que, a pesar de poder adaptarse a las nuevas condiciones, el desequilibrio marcado por el cambio climático sigue jugando en contra.

Referencia:

Birds advancing lay dates with warming springs face greater risk of chick mortality. https://www.pnas.org/content/early/2020/09/22/2009864117.short?rss=1