La enfermedad celíaca es una afección autoinmune que causa daños en los propios tejidos del organismo. Esta se manifiesta reaccionando al consumo de gluten de una persona y atacando al propio organismo debido a una activación inadecuada del sistema inmunológico.

Hasta la fecha, no hay tratamientos que logren reducir los efectos de la enfermedad (además de simplemente remover el gluten de la dieta diaria). Igualmente, no existe una profilaxis que permita prevenir su aparición.

Al tanto de esto, los investigadores de variadas entidades como el King’s College London, la Universidad de Londres y el Benaroya Research Institute, entre otros, llevaron a cabo el Inquiring About Tolerance (EAT) que buscó averiguar si la diferencia temporal en la introducción de gluten a la diera puede interferir o no en la aparición de la enfermedad celíaca.

Sobre los bebés y el gluten

La investigación se ha publicado este lunes en JAMA Pediatrics y relata el estudio realizado por los investigadores a lo largo de tres años. Desde el 2009 hasta el 2012, los científicos que participaron en EAT hicieron seguimiento a 1004 niños desde sus primeros meses hasta sus tres años de vida.

Este seguimiento minusioso lo que buscaba era ver cómo los leves cambios de fechas en sus dietas podrían afectar su salud futura. Para esto, se trabajó con dos grupos. El primero de estos comería alimentos “alérgenos” y con gluten (como maní, sésamo, huevo de gallina, leche de vaca, bacalao y/o trigo) desde los 4 meses. Por otro lado, el segundo solo comenzaría consumir estos elementos luego de haber cumplido los 6 meses, tal como dictan las Recomendaciones de alimentación infantil del Reino Unido. Los dos grupos consumieron de forma equivalente leche materna ininterrumpidamente durante sus primeras etapas.

Al final del seguimiento, cuando los bebés ya habían cumplido tres años, se les hizo un estudio para determinar la presencia de anticuerpos antitransglutanimasa, indicadores de la enfermedad celíaca. Fue luego de esta prueba que los investigadores pudieron obtener los resultados más contuntendes.

Mientras más temprano, mejor

Una vez realizados todos los controles necesarios, la prueba final mostró que al menos 1.4% del grupo de 516 niños que no consumió gluten ni otros alérgenos hasta los 6 meses manifestaba suficientes antitransglutanimasas como para ver el inicio de la enfermedad celíaca.

Por otra parte, el grupo (de 448 niños) que tuvo una “exposición temprana” a estos alimentos a desde los 4 meses no tuvo ni un solo caso de celiaquía.

Un nuevo método preventivo

“Este es el primer estudio que proporciona evidencia de que la introducción temprana de cantidades significativas de trigo en la dieta de un bebé antes los seis meses de edad pueden prevenir el desarrollo de la enfermedad celíaca”, dijo el profesor Gideon Lack, primer autor del estudio.

Este primer estudio abre la puerta para la realización de más grandes y detallados ensayos clínicos sobre el tema. Por ahora, este conocimiento sigue siendo demasiado nuevo como para poder implantarlo de inmediato por los profesionales de la salud. Pero esto podría cambiar apenas se realicen más experimentos a su alrededor.

Hasta los momentos, lo resaltado por este estudio ha dado pie a la posible creación de un método preventivo contra la celiaquía. Por si fuera poco, parece que también podría llegar a ser efectivo contra “otras enfermedades autoinmunes como la diabetes tipo 1”. Claramente, este es un punto que aún debe probarse en laboratorios. Sin embargo, ahora que la posibilidad ha salido a la luz, es cuestión de tiempo para que sepamos si esta finalmente resulta útil o no.

Referencia:

Early Gluten Introduction and Celiac Disease in the EAT Study: A Prespecified Analysis of the EAT Randomized Clinical Trial: doi:10.1001/jamapediatrics.2020.2893