Desde hace más de dos semanas venía sonando la noticia de que Estados Unidos podría vetar a uno de los mayores fabricantes de chips del mundo, la empresa de China continental, Semiconductor Manufacturing International Corporation (SMIC). Hoy día ese precedente es una realidad.

Esta decisión se origina debido a que la Casa Blanca cree fervientemente que la empresa asiática está involucrada con el ejército chino, al destinar parte de su producción a ello, y que puede representar una amenaza para la seguridad de los Estados Unidos.

Mediante este decreto se pretende bloquear al fabricante de semiconductores para romper los lazos que mantiene con la tecnología de EE.UU. Este mandato representa para SMIC el segundo golpe más fuerte en lo que va de año, pues, anteriormente uno de sus más grandes clientes, la empresa Huawei, pasó por lo mismo y esto le ocasionó en aquel entonces una baja del 20% de sus ingresos. Con respecto a esto, la empresa china indica que no ha recibido un memorándum con el decreto, sin embargó, declara que:

“…fabrica semiconductores únicamente para usuarios finales y usos finales civiles y comerciales. La compañía no tiene ninguna relación con el ejército chino y no fabrica para ningún usuario final o usos finales militares”.

 ¿Qué sucederá con las empresas que hasta ahora mantienen relaciones comerciales con el fabricante chino?

Estas empresas tendrán que tramitar una autorización especial ante el Ministerio de Comercio estadounidense que les permita exportar sus productos. De este modo el gobierno de Trump se asegura de estar al corriente del destino de dicha tecnología, y a su vez tener un mayor ángulo de control.

Cabe destacar que empresas estadounidenses estrechamente ligadas a SIMC se pueden ver fuertemente afectadas, inclusive las acciones de Lam Research han empezado a caer, tras conocerse la decisión.

A esto se le suma el hecho de que en la capital China hubo un desplome de 6% de las acciones de SMIC, algo realmente desfavorable para la empresa asiática que se planteaba alcanzar los 6.700 millones de euros en la bolsa.

¿Qué implicaciones podría tener el veto de SIMC para los clientes comunes?

Como ya se ha dicho, el veto a esta empresa involucra que los proveedores de SIMC, en su mayoría firmas estadunidenses, deban solicitar un permiso, esto es algo que puede pasar de ser percibido al ojo del cliente común, pues se limita a obtener un producto final, sin pensar en la odisea que este puede llegar a tener.

Como podemos darnos cuenta, la guerra tecnológica entre China y Estados Unidos crece cada día, arrastrando a empresas que presumen “mantenerse al margen político”, los casos de Tik Tok, Huawei, son algunos de los más sonados.