Cada cabeza es un mundo, y en cuanto a gustos, sabemos que pueden variar drásticamente entre las personas, ya sea que hablemos de comida, bebida, ejercicio, relaciones, etc. Y aunque atreverse a probar cosas nuevas, o diferentes, tiene sus ventajas, existen sus excepciones de nocividad.

Por ejemplo, probar comidas exóticas puede contar con experiencias bonitas e inolvidables para nuestra vida, ¿pero qué tan exóticas podrían llegar a ser? Existen personas que definitivamente pueden llegar al límite y sentir deseo de probar cosas que ni siquiera son nutritivas o comestibles para los humanos. Y, sin lugar a dudas, esto podría traer problemas.

Aunque suene como una locura, es posible, y se presenta como un trastorno de alimentación tanto en animales como en los humanos que se conoce como alotrofagia o síndrome de pica. Dada su peculiaridad, dedicaremos el siguiente artículo a explicarlo con detalle.

¿Qué es la alotrofagia, o síndrome de Pica?

Partamos de algo básico para comprender el término. Una fagia es un término que hace referencia a algún tipo de comportamiento alimentario. A alotrofagia, o síndrome de Pica, es uno de ellos.

El trastorno se caracteriza por un deseo o impulso incontenible por lamer o ingerir sustancias que no son nutritivas. Por ejemplo, tierra, papel, pegamento, pequeños trozos de plástico o madera, bicarbonato, e incluso hormigas y otros insectos. A pesar de ello, padecerlo no tiene por qué implicar un rechazo a los alimentos reales.

Su curioso nombre proviene del vocablo latín Pica pica, que se traduce como “urraca”, que también corresponde a un ave conocida por consumir sustancias no comestibles y robar en sus rituales de cortejo y anidamiento.

Causas: trastornos psicológicos, niñez y embarazo

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El síndrome de Pica puede ocurrir con mayor frecuencia en niños, aunque este no se puede diagnosticar sino hasta que alcanzan los 2 años de edad.

A pesar de ser reconocido en el Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales (DSM-V), el síndrome de Pica es prácticamente desconocido y existen muy pocos datos epidemiológicos a nivel mundial.

Sin embargo, se sabe que los casos suelen corresponder a niños con dificultades cognitivas, trastornos psicológicos y otros desórdenes del desarrollo como el trastorno de espectro autista. Según la enciclopedia médica estadounidense MedlinePlus, hasta un tercio de los niños de uno a 6 años puede mostrar estos comportamientos.

La pica es poco común en adultos, pero en este grupo destacan las mujeres embarazadas, en las que los populares antojos se salen de control. MedlinePlus también sostiene que las deficiencias de nutrientes, como hierro y zinc, pueden desencadenar estos impulsos. Mientras que en otros adultos puede presentarse por un deseo de sentir una determinada textura en la boca.

Y tal como ocurre con muchas enfermedades, la pica no es un trastorno limitado a los humanos. Se han documentado muchos casos de animales que padecen alotrofagia, entre ellos, caballos, perros, gatos, vacas, ovejas, loros, elefantes y mono, donde uno de los “no alimentos” más comunes es la tierra (geofagia).

A propósito de ello, existen culturas que quizás motiven a los humanos a incurrir en este tipo de comportamientos. Esto ha sido estudiado especialmente en la región del Sahara, sur de Estados Unidos, América central y Asia. En algunos mercados de África, por ejemplo, se vende la tierra como un alimento, y muchos niños pequeños la consumen como un pasatiempo.

¿Cómo se diagnostica la alotrofagia?

Aunque buena parte de los casos se concentren en niños, no es un trastorno que pueda detectarse a temprana edad. De hecho, los estudios sobre el tema sugieren que el interés por comer cosas no nutritivas como las ya mencionadas se considera anormal a partir de los 18 a 24 meses de edad. Antes de ello, muchos bebés podrían meterse cosas a la boca como de costumbre sin que ello implique necesariamente que padecen el alotrofagia.

Para diagnosticarla, los especialistas consideran ciertos criterios como: la persistencia del comportamiento durante más de un mes, su presencia no coincida con el nivel de desarrollo del individuo, y por supuesto, la existencia de algún trastorno psicológico o un embarazo. Todo esto siempre y cuando el comportamiento alimentario no esté asociado con algún contexto cultural en el que se acostumbre ingerir o probar cosas no nutritivas.

Consecuencias sobre la salud

Como es de esperar, comer algo que simple y sencillamente no es nutritivo o comestible, puede causar problemas, sobre todo a nivel estomacal, como infecciones o intoxicaciones. Aunque todo dependerá del tipo de material que se ingiera.

Por ejemplo, productos como las pinturas, muchas de las cuales contienen plomo, puede dar lugar a envenenamiento. Consumir piedras, que muy difícilmente puedan ser desintegradas en el estómago, puede causar bloqueos o heridas en el tracto digestivo, pudiendo incluso requerir cirugía.

En el caso de la tierra, que suele alojar una gran cantidad de microorganismos como bacterias y parásitos, el riesgo reside en la posibilidad de una infección. Esto puede causar diarrea, o causar daños al hígado y los riñones.

¿Existe algún tratamiento para la pica?

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El tratamiento de la alotrofagia no es un estándar, y dependerá de las condiciones particulares de cada individuo, así como del tipo de sustancia o material que haya ingerido.

Decir si hay o no un tratamiento es bastante difícil dada la variedad de consecuencias que podrìa tener este comportamiento alimentario. Pero en general, los médicos tratan de abordar cualquier deficiencia de nutrientes o problemas de salud, como intoxicación por plomo por consumir pinturas, o alguna infección por inferir heces de animales.

Más allá de eso, el tratamiento de la pica se dirige a la educación de la familia y el enfoque en el abandono del hábito de ingerir cosas no comestibles. Este último podría abordarse a través de una terapia de aversión leve, en la que intentan asociar el comportamiento de la pica con consecuencias negativas, y asociar el consumo de alimentos normales con recompensas.

Sin embargo, ciertas opciones farmacológicas también podrían ayudar a reducir la tendencia de alimentación anormal, particularmente en aquellos casos en los que la causa parece ser un trastorno del desarrollo.

Pronóstico y prevención de la alotrofagia

Ahora bien, dada su variabilidad y escasa información epidemiológica, el éxito del tratamiento del tratamiento tampoco es algo que pueda asegurarse.

En muchos casos, el trastorno puede durar tan algunos meses y luego desaparecer de manera espontánea. Mientras que en otros, el trastorno puede extenderse hasta la adolescencia o la adultez, en especial cuando se debe a trastornos del desarrollo.

Por el momento, no se conoce alguna forma de prevenirlo. Pero ya que los niños parecen ser los más afectados, es importante prestar atención a cualquier cambio o persistencia de hábitos a medida que crecen, a fin de abordar el problema a tiempo y con mínimas consecuencias.

Referencias:

La pica: retrato de una entidad clínica poco conocida. http://scielo.isciii.es/pdf/nh/v21n5/revision.pdf

Pica. https://medlineplus.gov/spanish/ency/article/001538.htm

La pica durante el embarazo: un trastorno frecuentemente subestimado. http://ve.scielo.org/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0004-06222004000100004