Una de las adversidades con las que deben lidiar quienes diseñan vacunas es la posibilidad de que el virus en cuestión mute tan rápido que su candidata quede obsoleta demasiado pronto. Esta pandemia no ha sido la excepción.

Varios estudios han encontrado mutaciones del coronavirus SARS-CoV-2, y las distinguieron por ubicación geográfica e infectividad, pero muchos expertos consideran que no son tan significativas como para considerarlas tan diferentes. Obviamente, esto no quiere decir que puedan bajar la guardia, ya que el riesgo de que ocurra en algún momento es bastante alto.

Sin embargo, un nuevo estudio realizado por investigadores de la Universidad de Hong Kong muestra que una variante significativa del coronavirus caracterizada por la mutación D614G tiene una mayor infectividad.

El documento fue cargado al servidor de preimpresión medRxiv a espera de revisión por parte de otros expertos, pero sus hallazgos sugieren que esta mutación podría ser la razón de su rápida propagación en todas las regiones en las que ha surgido.

¿La mutación más común es la más infecciosa?

Los investigadores explican que la mutación D614G hace que el residuo de ácido aspártico en la posición 614, en el extremo carboxi-terminal del dominio S1 de la proteína de pico de SARS-CoV-2 , se reemplace por glicina.

Desde febrero de 2020, los científicos han observa una tendencia creciente en las variantes de esta mutación en muchas partes del mundo, lo cual la convierte en la común en la actualidad.

Con ello, surgió la hipótesis de que esta mutación del SARS-CoV-2 fuera capaz de propagarse más rápido o más fácilmente en comparación con el virus de tipo salvaje D614. La idea no es descabellado considerando todos los factores que podrían influir en ello, como un crecimiento más rápido o una replicación viral más rápida, o un número de reproducción más significativo.

La cepa dominante en todos los países afectados

Los científicos analizaron más de 35.000 secuencias virales en el período comprendido entre el 24 de diciembre de 2019 y 28 de junio de 2020, todas las cuales contenían el gen cuestión en la proteína pico.

Luego identificaron los grupos filogenéticos de transmisión local por país, siguiendo aquellos que comenzaron con solo una o una pequeña cantidad de introducción del virus con al menos dos secuencias. Descubrieron que, en algunos países, ambas variantes circularon juntas en grupos locales como mínimo durante dos semanas.

El estudio reveló que, a medida que pasaba el tiempo, la proporción de la D614G aumentó al punto de convertirse en la cepa dominante en todos los países incluidos en el estudio. Esta mutación se encuentra en el mayor número de cepas del coronavirus, lo que sugirió a los investigadores que esta es la única mutación que se asocia con tasas de transmisión más elevadas.

Un tiempo de generación similar

Al comparar el número de reproducción básico y el tiempo medio de generación de ambas cepas. Para ello, asumieron que la cepa D614 tenía un tiempo de generación medio de 5 días, a partir de lo cual la cepa G614 tendría un número de reproducción 31 por ciento más alto.

En su estudio indica que esta estimación se basa en el número de casos de infección confirmados, pero también plantean otro método que involucra las muertes en lugar de las infecciones. En este caso, el número de de reproducción un 23 por ciento más alto.

Pero descubrieron que el tiempo de generación medio básico era similar para ambas cepa, tanto en la estimación basada en casos confirmados como de muertes confirmadas.

El estudio sugiere que la cepa D614G tiene una tasa de transmisión aproximadamente un tercio más alta que la cepa D614. En conclusión, esta mayor infectividad es la responsable de su mayor propagación alrededor del mundo.

Referencia:

D614G mutation now the dominant variant in the global COVID-19 pandemic. https://www.news-medical.net/news/20200925/D614G-mutation-now-the-dominant-variant-in-the-global-COVID-19-pandemic.aspx