Crédito: Reuters.

Estados Unidos ha vuelto al mundo de la exploración espacial. Técnicamente, la nación nunca la dejó de lado, ya que, al no contar con sus propias naves, optaron por cooperar con el programa espacial ruso para enviar a sus astronautas a la Estación Espacial Internacional desde territorio foráneo. Por poco más de una década, esta fue la normalidad para los programas de investigación espacial estadounidenses.

Ahora, con el lanzamiento exitoso de un cohete estadounidense tripulado –creado por la colaboración entre SpaceX y NASA– EE.UU. ha dado de nuevo un paso al frente en el mundo de la exploración espacial. Por este motivo, con la intensión de seguir por este camino, la NASA y la recién nacida Fuerza Espacial estadounidense han unido fuerzas.

La vuelta de la exploración del espacio y la Fuerza Espacial

Los viajes espaciales están volviendo a ser noticia en el mundo. Luego de que la gran carrera espacial a la Luna se desenvolviera a finales de los sesenta, en Estados Unidos poco a poco el interés en este tópico fue mermando, hasta que incluso su programa de desarrollo de naves espaciales fue cancelado en los dos mil.

A pesar de que con los años la exploración espacial no se ha detenido con tal, sus avances no han tenido tanta cobertura como hubieran recibido décadas atrás. Ahora, Estados Unidos ha vuelto a la carrera con su primer lanzamiento tripulado en años.

Gracias a esto, una chispa de iniciativa se ha encendido en el nuevamente abierto programa de exploración espacial. Una vez más, el mundo parece estar interesado en lo que hay más allá de nuestra atmósfera y lo que podemos aprender de él.

Sin embargo, la diferencia es que ahora grandes empresas privadas, como SpaceX, también muestran la capacidad para tener acceso a él. La Fuerza Espacial, dedicada a preservar la seguridad nacional y a garantizar el cumplimiento de las normas de convivencia espaciales, fue creada en diciembre de 2019, y presentada oficialmente al mundo en el 2020.

Con ella, se esperaba poder contar con un ente regulador capaz de mantener el orden en el espacio ahora que no solo los gobiernos podrán acceder a él.

La NASA y la Fuerza Espacial de EE.UU. unen esfuerzos

Pocos días atrás, los dos máximos dirigentes de la NASA y la Fuerza Espacial presentaron al mundo un MOU (Memorandum of Understanding) o “memorándum de entendimiento”, traducido al español. En este, aclararon las intenciones de cada una de las partes de colaborar en pro de sus metas finales.

Claramente, la NASA es una entidad de investigación científica y la Fuerza Espacial es una entidad militar bajo el ala del Departamento de Defensa estadounidense. Por esto, en primera instancia no podría pensarse que sus metas coliden. Y, en efecto, estas no lo hacen. Sin embargo, sí comparten un “terreno común” en el que ambos deben desarrollarse (entiéndase: el espacio).

Por esta razón, la posibilidad de unir fuerzas y compartir conocimientos podría ayudar a evitar la duplicación de procesos de desarrollo y garantizar el avance más rápido de los proyectos de cada entidad en el espacio.

Jim Bridenstine, administrador de la NASA, comentó este 22 de septiembre, en el evento virtual del Mitchell Institute, que “esta [colaboración] es realmente una herramienta de diplomacia para la nación”. Igualmente, sus comentarios también nos recalcaron todos los nuevos proyectos que la NASA tiene preparados para los próximos años y cómo “no podemos hacer ninguna de esas cosas si el espacio no es seguro”. Al decir esto, también ha recalcado:

“(…) por eso era importante crear la Fuerza Espacial, [y] por eso es importante que la NASA se asocie con la Fuerza Espacial”.

Por su parte, John “Jay” Raymond, jefe de operaciones espaciales de la Fuerza Espacial ha comentado también que:

“En el caso de la NASA, es mucho más que simplemente compartir datos… nos sentamos juntos en el suelo, hacemos el trabajo analítico juntos, es una asociación que es muy, muy estrecha”.

El MOU de la NASA y la Fuerza Espacial

Crédito: Fuerza Espacial del Estados Unidos.

Bridenstine anunció el acuerdo a través de su cuenta de Twitter. Todo a través de un post en el que expresó lo siguiente:

“Hoy @SpaceForceCSO y yo anunciamos que firmamos un amplio acuerdo entre @NASA y SpaceForceDoD para colaborar en áreas como vuelos espaciales tripulados, política espacial de EE. UU., Transporte espacial y más”.

Dentro del documento, se expresan con más detalle los motivos por los que ambas organizaciones han iniciado este proceso de estrecha colaboración. En resumen, en el memorándum ambas partes expresan su intención de:

“(…) afirmar un fuerte interés en continuar su asociación de larga data para actividades de colaboración mutuamente beneficiosas en el fomento de la exploración espacial, el descubrimiento científico y la seguridad”.

Igualmente, aclaran que sus colaboraciones se manejarán alrededor de temas como:

“(…) vuelos espaciales tripulados, política espacial de Estados Unidos, transporte espacial, normas y mejores prácticas para operaciones seguras en el espacio, investigación científica y defensa planetaria”.

Proyecciones a futuro

Con base en esta colaboración, ambas entidades esperan encaminarse a los próximos proyectos de exploración lunar, como la misión Artemisa. Con ella, esperaran enviar a la primera mujer y a siguiente hombre a la Luna para el 2024. Para finales del 2030, el ideal es haber logrado construir un asentamiento fijo en nuestro satélite natural. Desde allí, la NASA y la Fuerza Espacial esperan poder dar el siguiente paso, consiguiendo finalmente poner los pies sobre Marte.

Según han declarado, ambas entidades se someterán a los preceptos ya estipulados en el Tratado del Espacio Ultraterrestre. Sin embargo, como complemento crearán su propio conjunto de subnormativas que las naciones y empresas que visiten el espacio deberán “cumplir para que podamos mantener el espacio durante mucho tiempo”, tal como comentó Bridenstine.