El regreso a clases este año ha sido un tema muy discutido en los países de todo el mundo debido a la pandemia. El coronavirus SARS-CoV-2, que ha contagiado más de 31 millones de personas en todo el mundo, sigue siendo un problema de salud pública y aún estamos lejos de obtener una vacuna.

Cuesta creer que los colegios, que reunen a cientos y miles de personas en una misma estructura, puedan volver a sus actividades, pero la educación sigue siendo una prioridad en nuestros tiempos. A ello sumamos que, aunque las clases vía Internet sean una opción, existe muy pocos recursos y conocimiento entre alumnos y profesores para poder lograr una experiencia pedagógica completa.

A pesar de ello, los gobiernos insisten en continuar con el plan de permitir que tanto los estudiantes como los profesores regresen a los colegios. Sin embargo, han surgido nuevos datos que podrían cambiar la forma en que se implementará este inicio de clases.

Un estudio publicado en la revista Health Affairs informa que casi la mitad de todos los empleados escolares cumplen con el perfil de “riesgo aumentado o potencialmente mayor de COVID-19 grave”, establecido por los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de EE.UU. (CDC, por sus siglas en inglés).

¿Cuál es el perfil de alto riesgo para COVID-19 grave?

Según la guía de los CDC, las personas con mayor riesgo de COVID-19 son aquellas que tienen obesidad (basada en un índice de masa corporal de 30 kg/m2 o más), una edad mayor o igual a 65 años, o cualquiera de las siguiente condiciones: diabetes, cáncer (excepto cánceres de piel no melanoma), enfisema u otra enfermedad pulmonar obstructiva crónica, enfermedad renal o enfermedad coronaria.

Los autores del estudio quisieron crear una definición más amplia para conocer con más detalle la población de riesgo, e incluyeron factores como el tabaquismo actual, el asma tratada y la presión arterial alta.

Conexión con escuelas o personas que asisten a escuelas

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Volver a las escuelas durante la pandemia podría significar un aumento de casos graves de COVID-19.

Un equipo de la Agencia para la Investigación y la Calidad de la Atención Médica en Rockville, Maryland, usó datos recolectados de hogares en la época previa a la pandemia para examinar la conexión entre las personas con riesgo de desarrollar COVID-19 grave y su presencia en las escuelas. Los datos provienen de la Encuesta del Panel de Gastos Médicos (MEPS), que incluyó hogares de la población civil no institucionalizada.

Los investigadores tomaron en cuenta conexiones como ser empleados en alguna escuela, vivir en el mismo hogar que los empleados de alguna escuela, o vivir con niños en edad escolar.

Tras revisar dichos aspectos, descubrieron que, de todos los empleados de la escuela, del 42 al 51.4 por ciento cumplía con la definición de tener un mayor riesgo de COVID-19 establecida por los CDC.

Además, encontraron que, entre 33.9 y 44.2 millones de todos los adultos con factores de riesgo de desarrollar COVID-19 grave en caso de infección, tenían conexiones directas o dentro del hogar con las escuelas.

Decisión sobre el regreso a clases requiere una evaluación minuciosa

“Para muchos distritos escolares, las decisiones sobre la reapertura y la forma de reabrir probablemente se revisarán a lo largo del año escolar”, escriben los autores. “En este contexto, la evidencia sobre los riesgos para la salud de los adultos con conexiones con las escuelas es una pieza del rompecabezas”.

La toma de decisiones respecto a la reapertura de las instituciones educativas, tanto en Estados Unidos como en otros países, requiere una evaluación minuciosa de los riesgos. Y a pesar de sus limitaciones, este tipo de trabajos puede ayudar en ello.

Aunque el estudio no concluye específicamente que el regreso a clases presenciales estimulará la incidencia de casos graves de COVID-19, revela que existe un alto riesgo de que ocurra. Es por ello que los organismos y especialistas del área deben ofrecer asesoría a las autoridades para garantizar un año escolar seguro tanto para estudiantes como empleados.

Referencia:

The Risk Of Severe COVID-19 Within Households Of School Employees And School-Age Children. https://www.healthaffairs.org/doi/10.1377/hlthaff.2020.01536