Los virus como el dengue, la malaria, el zika o la chikungunya, que son transmitidos por mosquitos, son un problema de salud en los trópicos. Cada una de las enfermedades causadas por estos virus tiene diferentes niveles de gravedad. Pero, en general, con el tratamiento temprano y adecuado, las personas pueden superarlas a todas.

No obstante, el panorama parece cambiar cuando más de uno de estos virus invaden nuestro organismo al mismo tiempo. Justo ahora, tras haber investigado esta posibilidad, se publica un artículo en The Lancet Neurology que relaciona a dos de estas enfermedades con el riesgo de sufrir accidentes cerebrovasculares.

El zika y el chikungunya, combinación peligrosa

Como ya se sabe, el zika tiene la capacidad de causar problemas neurológicos en los fetos si infectan a una mujer embarazada. Sin embargo, por lo que parece, si este se encuentra con la compañía adecuada (el virus del chikungunya) su alcance puede llegar incluso hasta el sistema nervioso central de un adulto.

Para poder comprobar esto, un equipo de investigación de la Universidad de Liverpool, junto a colaboradores brasileños, llevaron a cabo una investigación que involucró a más de 200 casos de estudio.

De forma retrospectiva, los investigadores analizaron a los adultos que tenían un caso de enfermedad neurológica (accidente cerebrovascular) de “nueva aparición”. Los datos salieron de los casos que se presentaron durante las epidemias de zika y chikungunya que vivió Brasil en el 2015 y 2016, respectivamente.

En general, ambas enfermedades causan erupciones en la piel de quienes lo sufren y también fuertes casos de fiebre –además de muy posibles dolores musculares–. Sin embargo, todo esto palidece cuando se explora la posibilidad de que, si ambos virus se encuentran en el organismo, las personas puedan comenzar a desarrollar problemas neuronales severos.

El zika y el chikungunya, combinación peligrosa

Los accidentes cerebrovasculares se manifiestan cuando se bloquea alguna de las arterias encargadas de llevar sangre al cerebro. Esto se traduce en consecuencias que van desde problemas del habla y entendimiento, dificultades para caminar o coordinar movimientos hasta casos de parálisis o entumecimiento corporal.

“La infección por Zika causa con mayor frecuencia un síndrome de erupción y fiebre sin muchas consecuencias a largo plazo, pero estas complicaciones neurológicas, aunque raras, pueden requieren apoyo de cuidados intensivos en el hospital, a menudo resultan en discapacidad y pueden causar la muerte”, dice la Dra. Maria Lúcia Brito Ferreira, neuróloga y líder del equipo de investigación brasileño.

Por sí solos, en casos severos, tanto el zika como el chikungunya pueden desencadenar accidentes cerebrovasculares en las personas. No obstante, cuando ambos virus comparten espacio en el organismo, el porcentaje de incidencia de estos problemas neuronales aumenta notoriamente.

Por si fuera poco, los accidentes cerebrovasculares no son los único problemas nacidos de la combinación de este par de arbovirus. De hecho, otras afecciones neurológicas como el síndrome de Guillain-Barré –que daña los nervios de brazos y piernas– también se hacen mucho más comunes.

Además de esto, otros problemas como la encefalitis –inflamación del cerebro– se manifiestan con más frecuencia. Finalmente, y por si fuera poco, la mielitis –hinchazón de la médula espinal– también pasa a ser otro factor de preocupación por sus altas posibilidades de aparición.

De los 201 pacientes tomados para la muestra, al menos un tercio tenía confirmadamente dos virus en su organismo cuando presentaron los problemas cardiovasculares. Asimismo, al momento del seguimiento en persona, solo del 10% de la muestra había logrado superar por completo el episodio de salud. Por otro lado, los demás aún lidiaban con las consecuencias, como problemas continuos de debilidad, convulsiones y fallos en la función cerebral.

El nuevo descubrimiento y el COVID-19

Si bien es cierto que los investigadores basaron su estudio principalmente en los individuos con enfermedades endémicas como la chikungunya y el zika, la verdad es que estos no son los únicos virus capaces de desencadenar problemas cerebrovasculares. De hecho, se ha visto que otros virus como varicela zóster –causante de la varicela, el herpes y el VIH– también pueden originar estas consecuencias en sus anfitriones.

En la actualidad, ya se ha relacionado varias veces también al SARS-CoV-2, causante del COVID-19, con los accidentes cardiovasculares. Por este motivo, se presenta la posibilidad de establecer un paralelismo entre la acción de estos virus.

“Nuestro estudio destaca los efectos potenciales de la infección viral en el cerebro, con complicaciones como el accidente cerebrovascular. Esto es relevante para el Zika y el chikungunya, pero también a nuestra comprensión de otros virus, como el COVID-19, que se relaciona cada vez más con complicaciones neurológicas”, declara Brito Ferreira.

Como consecuencia, sería posible entender, a través de los patrones que ya conocemos, los nuevos medios de ataque e infección que el coronavirus utiliza para atacar a nuestro organismo. Gracias a conocimientos como estos, se podrían desarrollar mejores respuestas a la enfermedad. Unas que estuvieran dedicadas a proteger las áreas más vulnerables y a disminuir el impacto del SARS-CoV-2 en el cuerpo.

Referencia:

Neurological disease in adults with Zika and chikungunya virus infection in Northeast Brazil: a prospective observational study: https://doi.org/10.1016/S1474-4422(20)30232-5