Si hay un proyecto de vacuna contra el coronavirus que ha causado revuelo en el mundo es el de Rusia. La vacuna fue anunciada por el presidente Vladimir Putin a principios de agosto, sin que antes la comunidad científica internacional tuviera acceso a los resultados de las pruebas.

Pero a apenas días de haberse iniciado las pruebas masivas, el ministro de salud de Rusia informó que uno de cada siete voluntarios que han recibido la Sputnik V ha experimentado efectos secundarios que incluyen debilidad y dolor muscular.

Incertidumbre respecto a la Sputnik V

Cuando Putin presentó la vacuna contra el coronavirus desarrollada en su país, no había evidencia científica de su efectividad, pero dijo que esta había pasado por los procesos necesarios. Añadió que una de sus hijas se la había colocado y que estaba bien y que había generado “una gran cantidad de anticuerpos”.

El registro apresurado de la vacuna llamó la atención de los expertos, los cuales expresaron su desconfianza respecto al proyecto, precisamente por la incertidumbre sobre la forma en que se desarrolló.

Poco después, el alcalde de Moscú invitó a la población a participar en los ensayos masivos de la vacuna para avanzar. Fue entonces cuando los resultados de la fase I se liberaron y, aunque se realizaron en una muestra pequeña, sugerían que esta es efectiva y segura.

Debilidad muscular y aumento de temperatura

Pero como muchos sabrán a estas alturas, la aprobación de cualquier medicamento requiere de un arduo estudio que suele tomar bastante tiempo, y cuyo desempeño no se conoce por completo hasta que se prueba en grandes poblaciones.

Los nuevos ensayos han revelado nueva información sobre la promocionada opción rusa, y aunque no son graves como para alarmarnos, son dignos de atención. El ministro de salud ruso, Mikhail Murashko, informó el martes que aproximadamente el 14 por ciento de los receptores de la vacuna se ha quejado de efectos secundarios que se presentan durante 24 horas.

“Más de 300 personas están vacunadas, aproximadamente el 14% tienen pequeñas quejas de debilidad, dolores musculares durante el día, y ocasionalmente hay un aumento de temperatura”, dijo a los periodistas. Pero enfatizó en que estos síntomas “se estabilizan” al día siguiente.

Los síntomas se resuelven en un día

El ministro recordó que estas complicaciones “se describen en las instrucciones y son predecibles”, refiriéndose a la posibilidad de efectos secundarios que suele haber en la recepción de vacunas normalmente.

De modo que estos síntomas son usuales y no representan, hasta ahora, un problema mayor. Por lo que se espera que los voluntarios reciban una segunda inyección de la vacuna contra el coronavirus dentro de los 21 días posteriores a la primera.

Se sabe que los funcionarios del gobierno ruso y líderes del partido participaron en los ensayos recientes, y en los últimos días se han empezado a distribuir pequeños lotes en las regiones rusas.

Los ensayos continúan

A este paso, según la declaración de Murashko, es probable que la población en general pueda empezar a vacunarse a finales de noviembre o principios de diciembre de este mismo año.

Cabe destacar que actualmente, hay muchos proyectos trabajando en el desarrollo de una vacuna contra el SARS-CoV-2, coronavirus que causa COVID-19. Algunos como el de la Universidad de Oxford y AstraZeneca han experimentando inconvenientes que merecieron una pausa, pero días después pudieron continuar.

Antes de reanudar los ensayos de fase III, Pascal Soriot, director ejecutivo de la AstraZeneca, recordó que los eventos adversos en las pruebas de vacunas “no son inusuales“, con lo que estarán de acuerdo muchos expertos. Así que, pese a los vacíos respecto a su desarrollo, esta lógica puede que aplique también para la Sputnik V.

Referencia:

Каждый седьмой получивший вакцину “Спутник V” жалуется на слабость и температуру (Una de cada siete personas que recibieron la vacuna Sputnik V se queja de debilidad y fiebre). https://tass.ru/obschestvo/9458363