Sí, lees bien. Una película con un mensaje tan potente como ‘Braveheart’ (1995) logró calar tan fuertemente en Escocia que, gracias a ella, hubo todo un cambio político en el país. Pero para explicarte por qué, debemos ponerte en contexto.

Escocia solía ser una nación independiente durante la Edad Media. Sin embargo, se unió a Inglaterra en unión personal en 1603, cuando Jacobo VI ocupó el trono de Inglaterra convirtiéndose en Jacobo I. Ambas naciones finalmente se unieron políticamente en 1707.

No obstante, ya en el siglo XIX, Escocia comenzó a buscar independizarse de Inglaterra al demandar autonomía al Reino Unido. Aún así, y a pesar de la intensa campaña por la independencia, no fue sino hasta los años 1979 y 1997 cuando se celebraron dos referendos para votar por la descentralización del Parlamento, el cual finalmente se estableció el 1 de julio de 1999.

Ahora bien, seguramente te preguntarás, “¿y qué tiene que ver esto con ‘Braveheart’?”, así que te contaremos de qué va la película para que tengas una idea.

‘Braveheart’ es una película histórica protagonizada por Mel Gibson que se basa en la vida de William Wallace, un héroe nacional de Escocia que participó en la Primera Guerra de Independencia del país a finales del siglo XIII organizando una revuelta que tenía el objetivo de derrocar al monarca Eduardo I.

Como te imaginarás, en 1995 los ánimos independentistas estaban por los aires y en ese momento ‘Braveheart’ fue un gran éxito taquillero, naturalmente. Logró recolectar más de $200 millones en taquilla y fue tan bien recibida por la crítica que ganó cinco premios Óscar, incluyendo la categoría de Mejor Película.

Y a pesar de que en el mundo esta película fue percibida como un buen filme, en la sociedad escocesa penetró un poco más. En una entrevista a Lin Anderson, autora del libro ‘Braveheart: From Hollywood to Holyrood’, la escritora aseguró que la película causó muchas emociones en el país:

“Se ha convertido en parte del tejido de Escocia. Hubo ira porque la gente no sabía quién era William Wallace y había sido estafado de su historia. Pero ya sea mito o realidad, creó un héroe nacional con aspiraciones en un momento en que necesitábamos héroes”.

Sin embargo, y a pesar de que fue una película muy bien recibida por la crítica, la verdad es que, históricamente, es inexacta en varios aspectos. Por ejemplo, el hecho de que los escoceses usaran faldas sucedió 300 años después de la Primera Guerra de Independencia, así como el supuesto romance entre William Wallace e Isabel de Francia, lo que implicaría que él es el padre de Eduardo III de Inglaterra. Además, la demonización de los ingleses también es un elemento criticado por historiadores como el escocés Allan Massie:

“‘Braveheart’ difícilmente puede dejar de alimentar la creciente anglofobia que es, para muchos escoceses, una característica perniciosa de nuestro país hoy. Si lo hace, no solo será una mala película, sino también deplorable y dañina”.

Sin embargo, las inexactitudes históricas no fueron un obstáculo para que la sociedad de Escocia tomara a ‘Braveheart’ como referencia. De hecho, los partidarios de la independencia la usaron como bandera para promover la separación de Inglaterra.

Esto fue así hasta que, finalmente, Escocia e Inglaterra llegaron a un acuerdo para celebrar un referendo de independencia el 18 de septiembre del año 2014.

Pero, ¿qué pasó con Escocia?

Captura de 'Braveheart'

En el referendo se le preguntó a los votantes si Escocia debería separarse o no de Inglaterra. Luego de la participación del 85% de los votantes, una cifra bastante alta en cualquier tipo de elección, los resultados fueron determinantes: “Sí” con un 44,7%, y “No”, con un 55,3%.

A raíz de esto, ambos países acordaron que se celebraría un nuevo referendo para discutir el futuro de Escocia como nación independiente. Por ahora, el país se mantiene con una campaña independentista mientras se acuerda un nuevo proceso electoral.

Mientras tanto, ‘Braveheart’ sigue formando parte del nacionalismo escocés y aún es tomada como referencia para justificar la separación de Escocia de Inglaterra. Por nuestra parte, nos toca esperar a ver qué sucede con el país y, quizás, ver la película de nuevo para entender un poco más el conflicto.