Con más de 27 millones de personas contagiadas con COVID-19, muchos podrían pensar que la lucha contra la pandemia no ha rendido tantos frutos como muchos esperaban. Sin embargo, sí hay casos de éxito tanto al principio del brote como en el surgimiento de nuevas olas, y uno de ellos es Vietnam.

Para el mes de mayo, Vietnam había logrado erradicar las infecciones, situación que mantuvo durante 99 días, hasta que el 25 de julio el coronavirus SARS-CoV-2 resurgió en su territorio y encendió nuevamente las alarmas.

A pesar de ello, la gestión de lucha contra la enfermedad se ha mantenido, y ha recibido apoyo incluso de los empresarios de la región. Por ejemplo, una investigación enfocada en comprender la estrategia vietnamita contra el brote ha identificado el secreto de su éxito incluso en la segunda ola: la innovación y la inclusión dirigidas a proteger a los más vulnerables.

Ba-Linh Tran, candidato a doctorado en la Universidad de Bath, y Robyn Klingler-Vidra, profesora titular de economía política del King’s College London, autores de la investigación, publicaron sus hallazgos en un artículo en The Conversation.

Innovación para luchar contra el coronavirus

La innovación ha sido la marca distintiva de Vietnam en el manejo del brote de COVID-19 en su territorio. Aquí destaca el papel de empresarios con mentalidad social que han proporcionado herramientas útiles enfocadas en garantizar la inclusión de los más desfavorecidos y vulnerables de su sociedad.

Mapa de infecciones de COVID-19 en Vietnam

Tenemos el caso de la startup de tecnología local BusMap, con sede en la ciudad de Danang (centro del segundo brote), que ha trabajado con las autoridades en la creación de un mapa de infecciones de COVID-19 en la zona. Gracias a este, han podido identificar las zonas críticas y alertar a los lugareños para que eviten transitarlas, así como informarles sobre los centros médicos más cercanos en caso de síntomas.

Robots para desinfección

Robot de desinfección de pisos desarrollado por el Centro Nacional de Progreso Tecnológico de Vietnam. Foto: chinhphu/Vietnam Times.

También se han desplegado robots desarrollados por un hospital militar en Saigón, con estudiantes de una universidad pública en Saigón y estudiantes de una universidad privada en Hanoi, para desinfectar los hospitales y espacios públicos.

Instalación de dispensadores de desinfectante diseñados por estudiantes

La labor estudiantil ha sido más que notoria en estos últimos meses, con la construcción e instalación de dispensadores automáticos de desinfectante de manos en diferentes partes del país.

“Al ser dado de alta del hospital, el caso de coronavirus 687 del país incluso reunió a sus amigos para producir cabinas de desinfectante y desinfección, que donó a los hospitales, incluido el que lo atendió”, resaltaron los investigadores.

Cajeros automáticos de arroz y mascarillas

Cajero automático de arroz en Hanoi, Vietnam. Foto: Linh Pham/Getty Images.

Al inicio del brote, el empresario de Saigón, Hoang Tuan Anh, instaló el primer cajero automático de arroz frente a su oficina, el cual proporcionaba 1.5 Kg de arroz gratis, logrando distribuir 5 toneladas en sus dos primeros días.

Tras la detección de la segunda ola, también construyó un cajero automático que dispensaba nada más que mascarillas para surtir su comunidad de manera gratuita. Ambas iniciativas han sido replicadas por organizaciones benéficas en todo el país.

“La máquina dispensa mascarillas envueltas individualmente gratis, con un operador remoto para asegurar una distribución justa y recordar a los destinatarios que se laven las manos antes de tocar el dispensador”.

Aportes de la comunidad para aliviar el impacto social de la pandemia

Pero en la estrategia vietnamita no solo han participado los empresarios y estudiantes, sino también otros integrantes de la sociedad. Interesados por aliviar el impacto negativo de la pandemia en la economía y la vida cotidiana de las personas, algunos personajes decidieron dar rienda suelta a su creatividad y resiliencia en favor de los demás.

Música para la prevención de COVID-19

Un ejemplo es la canción “Ghen Co Vy”, compuesta por músicos locales en colaboración con el Ministerio de Salud, que pese a estar un idioma poco hablado en el mundo, se hizo viral por su letra y coreografía. Del segundo brote también surgió una canción titulada “Worry Not, Danang Will Overcome COVID”, cantada por un dúo de padre e hijo y cuya letra motiva a la prevención para poder superar esta adversidad.

Esto nos recuerda un poco la iniciativa de Lucía Gil, con su emotiva canción “Volveremos a brindar”, que sonó mucho entre los latinos durante los meses de confinamiento.

Pan con fruta del dragón

Y por último, no podemos dejar de mencionar la iniciativa de un famoso panadero de Saigón llamado Kao Sieu Luc, quien decidió utilizar la fruta de dragón para preparar pan en la región.

El panadero creó su propia receta incluyendo este ingrediente a fin de ayudar a los productores de la fruta de dragón que no podían exportar su producto debido a las restricciones por la pandemia.

Poco se habla de ello, pero Vietnam es, sin lugar a dudas, un ejemplo de conciencia, integración e innovación en esta pandemia… un claro ejemplo de que en, situaciones de crisis, la colaboración de todos es la clave del éxito.

Referencia:

Good news stories from Vietnam’s second wave – involving dragon fruit burgers and mask ATMs. https://theconversation.com/good-news-stories-from-vietnams-second-wave-involving-dragon-fruit-burgers-and-mask-atms-145940