Windows 10 es un sistema operativo que ha dado mucho de qué hablar por presentar  constantes fallas. Ante la gran demanda de mejoras por partes de los usuarios, Windows lanza periódicamente actualizaciones, que sirven para aportar nuevas funciones, tanto en la seguridad de sus programas como en dispositivos. Sin embargo, algunas veces estas herramientas en vez de corregir el error, lo empeoran. Situación lógicamente reportada por los usuarios afectados.

Para lidiar con esta situación, Microsoft ha decidido lanzar una nueva actualización que permitirá socavar las constantes fallas en Windows 10, este nuevo software está basado en Project OneFuzz, y será capaz de detectar debilidades en la seguridad del sistema operativo.

Microsoft reseña en su portal de noticias que las pruebas de fuzzson un método bastante efectivo para incrementar la seguridad y confiabilidad del código nativo. Se trata del estándar principal para encontrar y eliminar fallas costosas y explotables de seguridad. De manera tradicional, estas pruebas han sido una espada de doble filo para los desarrolladores: exigida por el ciclo de vida del desarrollo de software, con una alta efectividad para encontrar fallas accionables, pero también muy complicada de aprovechar, ejecutar y para extraerle información.

Tal parece  que al implementar OneFuzz, Microsoft reafirma su planteamiento de pasar de Microsoft Security Risk Detection a una utilidad de código abierto. Y es que el Servicio de Detección de Riesgos de Seguridad de Microsoft (MSRD) dejó de estar disponible el  25 de junio del año en curso; anteriormente este servicio se usaba para buscar vulnerabilidades en código nativo con el poder de la ejecución guiada automatizada escalable de MSR.

Sin embargo después de cierto número de pruebas, la corporación decidió adoptar el paradigma del fuzzing moderno, impulsado por desinfectantes de código abierto, herramienta capaz de detectar automáticamente bugs a gran escala.