Sabemos que para poder tener una dieta balanceada, el consumir alimentos ricos en proteínas, como los huevos, es vital. Sin embargo, con lo años también se ha determinado que estos son una gran fuente de colesterol para el organismo.

Por este motivo, su consumo incluso ha llegado a desaconsejarse –por considerarlos un elemento perjudicial para la salud cardiovascular–. No obstante, no se habían hecho investigaciones exhaustivas que confirmaran ninguna de las posturas existentes sobre el consumo de huevos.

Es por este motivo que la investigación, dirigida por Miguel A. Martínez González y Estefanía Toledo de la Universidad de Navarra, ha llegado para cambiar nuestra perspectiva en este punto. Sus resultados se reflejaron en la revista European Journal of Clinical Nutrition. En ellos, los autores finalmente estipularon con claridad el tipo de relación entre el consumo regular de huevos y las enfermedades cardiovasculares (ECV).

Una investigación sin igual

El estudio que se ha llevado a cabo es, hasta la fecha, el más grande en su tipo que se ha hecho para investigar esta área. Por su parte el Centro de Investigación Biomédica en Red Fisiopatología de la Obesidad y Nutrición (CIBEROBN), que también participó de la investigación, incluso ha señalado que:

“Se trata del estudio más exhaustivo que se ha publicado hasta la fecha sobre el consumo de huevo y la salud cardiovascular”.

Para empezar, los científicos se dieron a la tarea de recopilar todas las investigaciones realizadas hasta el momento y crear una sola base de datos. Desde esta, pudieron examinar los datos obtenidos de 39 estudios distintos y más de 1.8 millones de voluntarios estudiados.

Además de esto, la investigación también hizo un seguimiento activo a otros 7.216 participantes de entre 55 y 80 años con alto riesgo cardiovascular de ECV. Todos estos pertenecían al estudio PREDIMED (PREvisión con DIeta MEDiterránea) y se los siguió prospectivamente por una media de casi 6 años. Inicialmente, todos estaban libres de ECV, pero se notó que al menos el 50% padecía ya de diabetes tipo 2.

Dentro de este seguimiento se midió la cantidad y frecuencia del conumo de huevos en comparación con la incidencia de ECV. Dentro de los eventos cardiovasculares que se agruparon bajo esta categoría estuvieron los infartos del miocardio, los accidentes cerebrovasculares y los fallecimientos por causas cardiovasculares.

Los huevos no están relacionados con las ECV

Según los resultados obtenidos en el seguimiento del PREDIMED, solo 342 participantes manifestaron algún accidente cardiovascular notorio. En general, todos aquellos que tuvieron un consumo promedio de 4 huevos a la semana, no presentaron problemas de ECV.

“La conclusión final es que probablemente no exista ningún motivo científico serio para desaconsejar el consumo de huevo en la población general”, han dicho Martínez González y Toledo.

El consumo de huevos, las ECV y la diabetes tipo 2

Por su parte, los científicos sí notaron algunas diferencias en la incidencia de ECV según el consumo de huevos cuando los participantes también tenían diabetes tipo 2. Al evaluar el porcentaje de riesgo de los participantes por un consumo acumulado de al menos 500 huevos, se pudo ver que los pacientes diabéticos tuvieron coeficientes mayores (1,13 de  riesgo) que aquellos no diabéticos (0,94 de riesgo).

Cuando los diabéticos bajaban su consumo de 4 huevos a la semana a 2 huevos semanales, su porcentaje de riesgo también disminuía a menos de 1. Por lo que, Toledo ha comentado que, específicamente:

“A los diabéticos se les debería recomendar que mantuvieran consumos de hasta 4 huevos a la semana, pero no más”.

Sin embargo, esta sería solo una pequeña medida preventiva, puesto que los bajos casos de ECV no permitieron asociar de forma directa al consumo de huevos “bajo a moderado” (de 2 a 4 huevos a la semana) con el desarrollo de problemas cardiovasculares, ni siquiera en los pacientes con diabetes tipo 2.

Por lo que, en general, no se determinó una verdadera amenaza a la salud por la ingesta de huevos ni perjuicios adicionales. Debido a lo cual parece que es seguro continuar utilizándolos como una confiable fuente de proteínas. Pero eso sí, con moderación.

Referencia:

Egg consumption and cardiovascular disease according to diabetic status: The PREDIMED study: https://doi.org/10.1016/j.clnu.2016.06.009