Hemos visto diferentes formas de mascarillas faciales en los últimos meses. Algunas demasiado básicas como para generar seguridad (aunque sí lo hacen), y otras tan elaboradas que nos hacen creer que estamos en Chernóbil (muchas de las cuales en realidad no protegen tanto).

El coronavirus se ha encontrado hasta en las lágrimas, y aunque los casos de infección a través de los ojos son bastante raros, existe un riesgo que también es necesario mitigar. Es por ello que algunos usan mascarillas que incluyen los ojos también, o gafas especiales que limiten la exposición.

Esto nos lleva a preguntarnos si aquellos con miopía o algún problema de la vista que requiera el uso de anteojos tienen algún tipo de ventaja en esta pandemia, al llevar una cortina transparente en sus ojos. Un estudio realizado en China recientemente, y cuyos hallazgos se publican en la revista JAMA Ophthalmology, parece tener la respuesta.

Usuarios de anteojos podrían estar más protegidos

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Existe la posibilidad de que las personas que usan anteojos tengan una protección adicional frente al contagio con COVID-19.

Los investigadores de la Universidad de Nanchang recopilaron datos de diferentes pacientes ingresados con COVID-19 en el Hospital Suizhou Zengdu en China. Entre ellos, el historial de exposición, los síntomas clínicos, las enfermedades subyacentes, el tiempo que usaban los anteojos, el estado de la miopía y la proporción de personas con miopía que usaban anteojos en la provincia de Hubei.

Fue así como descubrieron que, entre 276 pacientes que se encontraban hospitalizados por COVID-19 en el Hospital Suizhou Zengdu en China, solo 6 por ciento necesitaba usar anteojos diariamente por su miopía.

Recolectando datos más amplios en toda la región, descubrieron también que la proporción de personas miopes en la ahora muy conocida provincia de Hubei, donde se encuentra el hospital, es mayor. Según sus cálculos, alrededor del 32 por ciento de su población usa anteojos.

Tras el análisis de datos recolectados en el hospital y la provincia, los investigadores concluyeron que usar anteojos diariamente tiene un efecto protector que podría haber pasado desapercibido estos últimos meses.

“Aunque este es un estudio observacional y no se puede inferir nada definitivo de él, existe una sugerencia de que la protección ocular de cualquier tipo puede disminuir el riesgo de infectarse”, dijo el Dr. Amesh Adalja, investigador principal del Johns Hopkins Center for Health Security, en Baltimore.

Una barrera contra las gotitas cargadas de coronavirus

Uno de los mecanismos a través de los cuales usar este instrumento óptico es que, al evitar o desalentar a sus usuarios a tocarse los ojos, se reduce también la transferencia del virus de las manos a los ojos.

Aunque los autores también creen que este menor riesgo podría estar dado por la barrera que crean, que reduce el riesgo de que las gotitas de aire cargadas con el coronavirus entrenen contacto con los ojos.

“Esto debe confirmarse con otros estudios observacionales y estudios más formales de, por ejemplo, el uso de protectores faciales. Sin embargo, se observa cada vez más que la protección ocular es importante”, agregó Adalja respecto al hallazgo.

Un arma de doble filo

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Los usuarios de anteojos podrían también tener un riesgo mayor de contagio por su tendencia a tocar más su cara.

A pesar de ello, debemos examinar el riesgo desde diferentes aspectos, y haciéndolo así también hay desventajas en el uso de los anteojos. Como hemos visto a lo largo de nuestra vida, las personas que usan lentes con frecuencia deben quitárselos para limpiarlos, o tocar su cara para ajustarlos.

Es por ello que la Dra. Lisa Maragakis, autora de una editorial que acompaña al estudio, dice que es probable que estos también “puedan representar un mayor riesgo de tocarse los ojos con más frecuencia y contaminarlos potencialmente al quitar, reemplazar o ajustar la protección ocular”.

No podemos pasar por alto otro hallazgo importante: los usuarios de anteojos que estaban enfermos con COVID-19 no mostraron diferencias en sus síntomas con respecto a aquellos con visión normal.

También resalta que el estudio se basó en una muestra relativamente pequeña, por lo que será necesario replicarlo en el futuro con muestras más robustas que involucren a otras poblaciones y más personas.

A pesar de ello, tanto en este hospital de Hubei como en otros, incluido el Mount Sinai South Nassau en Oceanside, Nueva York, es un requisito que los médicos, enfermeras y visitantes usen gafas o un protector facial junto con una mascarilla para protegerse.

Referencias:

Association of Daily Wear of Eyeglasses With Susceptibility to Coronavirus Disease 2019 Infection. https://jamanetwork.com/journals/jamaophthalmology/fullarticle/2770872

Eye Protection and the Risk of Coronavirus Disease 2019. Does Wearing Eye Protection Mitigate Risk in Public, Non–Health Care Settings? https://jamanetwork.com/journals/jamaophthalmology/fullarticle/2770873