Hace cuatro años que SoftBank se hizo con la propiedad de ARM, en un negocio de aproximadamente US$ 32 mil millones, quienes ahora ceden sus sucursales a NVIDIA, en lo que se considera la adquisición más importante en la historia de los semiconductores, ya que se trata de una compañía con una gran relevancia en toda la industria.

Es así como NVIDIA firma un acuerdo por 40 mil millones de dólares, una operación que se mantiene al aire hasta que los reguladores digan lo contrario, tal como explicaba Jensen Huang (CEO de NVIDIA) durante su anuncio, donde destaca las posibilidades que ofrece ARM en cuanto a la inteligencia artificial y los servidores en la nube.

Básicamente, es una tecnología con ramificaciones casi infinitas, lo que deja a NVIDIA en una posición privilegiada en lo que respecta al mercado de semiconductores, quienes se ven obligados a modificar su estrategia, así como su actual base de operaciones y hoja de ruta, resultando en un impacto beneficioso para la compañía.

Los altos mandos de NVIDIA develaron sus intenciones de hacer un centro de investigación dedicado a la inteligencia artificial, así como la implementación de cambios en el desarrollo de chips ARM, para así ayudar al desarrollo y mantenimiento de servidores en la nube, lo que traería la evolución de los servicios de transmisión.

No obstante, la toma de poder de esta empresa estadounidense mantiene preocupado al Reino Unido, ya que podría traer varios conflictos entre los clientes regulares de ARM, quienes pasarían a depender de una empresa rival, sin mencionar las sanciones del Gobierno de EE.UU. en países con bloqueos tecnológicos como China.

Por lo que no son pocas las dudas que arremeten entre los clientes de ARM y los rivales de NVIDIA, así como en los diferentes gobiernos que compiten con EE.UU., ya que marcas como Apple, Samsung, Huawei, Xiaomi y más se convertirían en clientes indirectos de NVIDIA, dejando de lado otras empresas como Intel o AMD.

Aunque Huang no para de hacer hincapié en que ARM se mantendrá como proveedor neutral, incluso al tratarse de los rivales de la compañía, pero no quita la vasta cantidad de preocupaciones que trajo esta compra de la compañía estadounidense, así como cualquier posible sanción por parte del Gobiernos de Estados Unidos.