La Universidad de Oxford en Reino Unido se ha convertido en la sede de los ensayos conocidos como Recovery. Este programa de pruebas masivas ha sido creado con el explícito propósito de hallar fármacos capaces de contrarrestar el coronavirus.

En ocasiones anteriores, gracias a este ensayo se pudo determinar que los esteroides podían ser útiles para combatir el SARS-CoV-2. Incluso, su uso se pudo asociar con mayores probabilidades de supervivencia a la enfermedad.

Ahora, con la intención de seguir descubriendo elementos con los que plantarle la cara al COVID-19, la Universidad de Oxford ha añadido un nuevo medicamento a su lista de pruebas. En este caso, este se trata del REGN-COV2, de Regeneron, un fármaco conformado por una mezcla de anticuerpos que pueden ser efectivos para fortalecer el sistema inmunológico.

¿Qué es el REGN-COV2?

Crédito: GETTY IMAGES/Science Photo Library/Sergii Iaremenko.

El REGN-COV2 es un fármaco experimental que ha sido diseñado durante la época de la pandemia para enfrentarse directamente al coronavirus. El medicamento consiste principalmente en la unión de dos clases de anticuerpos neutralizantes. En investigaciones previas, se ha llegado a determinar que estos suelen ser los más efectivos contra el virus del COVID-19, el SARS-CoV-2.

REGN-COV2 ha superado poco a poco todas sus etapas de prueba, desde sus ensayos iniciales hasta los diversos modelos animales. Hasta ahora, todos sus resultados han sido prometedores. Es por esto que sus pruebas para medir su efectividad en humanos están a punto de empezar.

Lo que hace especial al fármaco de Regeneron

“Hasta ahora, hemos estado estudiando en gran medida si los medicamentos existentes se pueden reutilizar para abordar esta nueva enfermedad, pero ahora tenemos la oportunidad de evaluar rigurosamente el impacto de un medicamento diseñado específicamente para atacar este coronavirus”.

Esta fue la declaración de Martin Landray, investigador en jefe adjunto de la investigación sobre el REGN-COV2 y profesor de medicina y epidemiología en Oxford. En casos anteriores, como el de la dexametasona, se estaba probando un medicamento preexistente para saber si podía ser útil también contra el SARS-CoV-2. En su momento, con ella fue posible salvar la vida de 1 de cada 8 pacientes graves.

Ahora, la nueva perspectiva dada por el REGN-COV2 cambia el panorama, pues este es un fármaco desarrollado específicamente para afrontar esta pandemia. Con este, no solo esperan poder mejorar la condición general de los afectados, sino poder disminuir de forma significativa el porcentaje de mortalidad que viene con esta enfermedad.

El papel de los ensayos Recovery

“Ya hemos descubierto que un tratamiento, la dexametasona, beneficia a los pacientes con COVID-19, pero la tasa de mortalidad sigue siendo demasiado alta, por lo que debemos sigue buscando otros. El ensayo de RECOVERY se diseñó específicamente para que, cuando estén disponibles medicamentos en investigación prometedores como REGN-COV2, se puedan probar rápidamente. Esperamos ver si REGN-COV2 es seguro y eficaz en el contexto de un ensayo clínico aleatorizado a gran escala; esta es la única forma de estar seguros de si funciona como tratamiento para el COVID-19”.

Esto es lo que ha explicado el profesor de enfermedades infecciosas emergentes y salud global en la Universidad de Oxford, Peter Horby. El académico también fue el investigador principal tras el estudio de la de la REGN-COV2 en los proyectos de Recovery.

Como lo hemos dicho, este proyecto de ensayos clínicos para medicamentos se creó con la esperanza de encontrar soluciones contra el SARS-CoV-2. Dentro de él, el caso de la dexametasona se ha convertido en un éxito que les da energía a los científicos para continuar con la investigación.

“Hay buenas razones para estar entusiasmados con este nuevo desarrollo: Recovery proporcionará una evaluación sólida del efecto de este tratamiento de combinación de anticuerpos monoclonales fabricados en laboratorio en pacientes hospitalizados”, comentó Landray.

Con esto, Recovery afianza sus cimientos como base de pruebas principal y como pilar fundamental en la lucha contra el COVID-19. Todo esto debido a que, tal como lo dijo Horby, cada vez que aparezca un nuevo medicamento prometedor, gracias al programa este se podrá poner a prueba de inmediato. De este modo, el mundo podrá contar con los cruciales resultados de los estudios en el menor tiempo posible.