Viktor Frankl
Crédito: Katharina Vesely.

La vida de Viktor Frankl es un relato novelesco dentro del que el haber vivido en la Alemania nazi y sobrevivido al holocausto claramente es uno de los eventos más destacados. Sin embargo, su mente ágil y particular forma de ver la vida fueron lo que realmente le permitieron trascender y ser recordado por las siguientes generaciones.

Sus capacidades lo llevaron por un camino que no solo le permitió a él abrir los ojos ante una nueva corriente de pensamiento, sino dejarla como un legado que, hasta hoy, continúa permitiendo a las futuras generaciones hacer lo mismo.

La psicología y la psiquiatría fueron las áreas en las que este pensador austriaco se destacó con más notoriedad. “El hombre en busca de sentido” se ha convertido en su obra cumbre y en una clara representación de la corriente de pensamiento psicológico que nos dejó como legado: la logoterapia.

Tomemos un momento para recorrer entonces la vida de Frankl, sus luchas, las vivencias que inspiraron sus ideas y los valiosos conceptos que ha dejado para perdurar, incluso décadas después de su muerte.

Los inicios de Viktor Frankl

Viktor Frankl y sus hermanos.
Viktor E. Frankl (centro) y sus hermanos.

Viktor Emil Frankl nació en Austria, específicamente en la capital vienesa, el 26 de marzo de 1905. Como hijo del Ministro de Asuntos Sociales vienés, Frankl tuvo accedo a una buena educación desde su temprana infancia. Por este motivo, desde muy pronto fue posible notar su interés por la psicología y sus derivados.

En secundaria se especializó en filosofía y psicología. Mientras tanto, llegó a mantener una correspondencia directa con el padre del psicoanálisis y actual ícono de la psicología en general, Sigmund Freud. La relación académica entre ellos fue tal que incluso Freud en una oportunidad pidió a Frankl permiso para publicar uno de sus artículos.

Pasados estos encuentros con el padre del psicoanálisis, Frankl entró a estudiar en la Facultad de Medicina de la Universidad de Viena, allí se especializaría en neurología y psicología. Asimismo, este fue el lugar en donde también se topó con las teorías psicodinámicas de Alfred Adler, otro de los grandes exponentes de la psicología. Frankl se intersó más en Adler en este momento ya que se había distanciado de las teorías psicoanalíticas freudianas por considerarlas demasiado “reduccionistas”. Para 1930, finalmente se gradúa y obtiene su doctorado en psicología.

La carrera de Frankl despega

Sus estudios se profundizaron particularmente en temas como la depresión, el suicidio, la ética y la paradoja hedonista. Estos intereses sentarían las bases para lo que vendría después. Mientras tanto, haciendo hincapié en los primeros dos temas, Frankl instauró variados centros de asesoramiento para jóvenes en Viena, a la espera de poder hacer una diferencia con esta acción.

Igualmente, para ese 1930, Frankl inicia sus colaboraciones en el hospital psiquiátrico Am Steinhof en Viena. Allí, desde 1933 incluso fue el director de programa de prevención del suicidio femenino, cargo que dejaría en 1937 para empezar a desempeñarse en el sector privado. Sin embargo, sus primeras incursiones en este ámbito no durarían mucho, puesto que, para 1938, la Alemania nazi anexó a Austria a sus dominios y en 1940 se vio forzado a cerrar su consultorio.

Viktor Frankl, sobreviviendo al holocausto

Viktor Frankl en los campos de concentración

Frankl era de familia judía, por lo que las oportunidades comenzaron a cerrarse frente a él. No obstante, no se quedó sin hacer nada. Para ese mismo 1940, logró ingresar a trabajar en el Hospital Rothschild, también de Viena,  – el único que aceptaba a pacientes judíos–. Allí se desempeñaría como el jefe del departamento de neurología.

Los campos de concentración

Viktor Frankl y su esposa.

Frankl tampoco pasaría mucho tiempo trabajando en Rothschild antes de que el antisemitismo se hiciera más intenso en Austria. En 1942 inició su tormento por variados campos de concentración. En un principio, él, su familia y sus conocidos (padre, madre, esposa, hermano, cuñada y otros colegas) fueron recluidos en Theresienstadt, cerca de Praga.

En esa primera parada moriría en padre de Frankl. Seguidamente, cuando fueran transferidos a Auschwitz, su madre también sería eliminada. Finalmente, en el campo de concentración de Bergen-Belsen, la esposa de Frankl también terminaría sucumbiendo a las paupérrimas condiciones.

Durante estos tiempos tan duros, la mente de Frankl no se detuvo ni un segundo. De hecho, incluso dentro de las condiciones de reclusión, el reconocido psicólogo trabajaba en el manuscrito de un nuevo libro que había iniciado antes de su captura. Asimismo, el tiempo en los campos de concentración le permitió teorizar, con base en sus experiencias, que aquellas personas con un “significado en sus vidas” tenían más posibilidades de salir con vida de la situación en la que se encontraban.

“El hombre en busca de sentido”

Finalmente, Frankl fue capaz de regresar a Viena en 1945. Al año siguiente, no solo comenzaría trabajar como el jefe del departamento de neurología del hospital del Policlínico General de la capital, sino que también publicaría su obra más conocida. En alemán, esta se tituló “Ein Psycholog erlebt das Konzentrationslager” (Un psicólogo experimenta el campo de concentración); no obstante, para sus traducciones a otras lenguas como inglés o español, el libro pasó a titularse “Man’s Search for Meaning” o “El hombre en busca de sentido”.

El hombre en busca de sentido de Viktor Frankl
“Ein Psychologe erlebt das Konzentrationslager”, por Viktor Frankl. Segunda edición original en alemán (1947).

Este libro nació del dolor de Frankl cuando, al regresar a su hogar, finalmente se entera de que ninguno de sus familiares o amigos sobrevivieron al exterminio. Su creación solo duró nueve días. En estos, variados asistentes tomaron notas de sus dictados para colocar en papel todos los contenidos que el psicólogo iba relatando. En poco tiempo, el libro pasó a ser traducido a infinidad de idiomas y llegó a vender millones de copias en todo el mundo.

El sentido de Frankl, la labor docente

Frankl nunca dejaría el departamento que se le asignó en el noveno distrito de Viena tras su regreso de los campos de concentración. Sin embargo, sus enseñanzas sí llegarían a cruzar las fronteras. El nuevo sentido de su vida sería transmitir sus postulados al mundo.

Para 1949, logró su doctorado en psicología y en 1955 empezó sus labores como profesor de la Universidad de Viena. A esto, en 1961, se le sumaron cinco plazas docentes más en los Estados Unidos –todas estas repartidas entre universidades de Harvard, Stanford, Dallas, Pittsburg y San Diego–. Durante todo este tiempo, de forma paralela, también actuó como el jefe del Departamento de Neurología de la Policlínica de Viena. Se retiraría de este puesto en 1971.

Nace la logoterapia, la “tercera escuela” de la psicología

Otro de los puntos que más destacaron el trabajo de Frankl en el mundo fue su propuesta sobre la logoterapia. Esta se trata de una corriente psicológica que plantea que la principal motivación del hombre en hallar un “sentido” o significado para su vida. Asimismo, propone que, entonces, la labor de la psicología debería ser poder ayudar al hombre a encontrar dicho sentido.

La fuerza de sus postulados ha sido tal que a la logoterapia se la ha llegado a considerar en la actualidad como la “tercera escuela” psicología. En este ranking, la “primera escuela” corresponde a Freud y la “segunda escuela” a Adler. Por lo que, su nombre se ha posicionado en el podio de la historia y la memoria junto al de los grandes exponentes de la psicología.

La corriente de pensamiento de Frankl proponía entonces que las enfermedades mentales debían abordarse desde este punto de vista principalmente existencialista. El enfoque de Frankl claramente es mucho más subjetivo que otros como el de la psicoterapia. Sin embargo, sus postulados que relacionan en bienestar mental y emocional con la forma en la que vivimos, percibimos y experimentamos la vida, siguen siendo conceptos que se estudian en la actualidad.

Con “El hombre en busca de sentido” Frankl daría al mundo la introducción a esta corriente de pensamiento que, tal como su nombre lo indica, se trata de una terapia que busca el “sentido” (logos) de la vida –pero para cada individuo, pues Frankl entendía que esto no se trataba de un fenómeno universal–.

Últimos años

Viktor Frankl enseñando,

Frankl se mantuvo como un profesor activo en la Universidad de Viena hasta 1990. En esta fecha, a sus 85 años, finalmente se retiraría del campo de la docencia. Para 1992, se fundaría en Viena el Instituto Viktor Frankl, creado explícitamente para promover el trabajo del psicólogo y filósofo austriaco.

Viktor Frankl últimos años.

Durante su vida, Frankl fue autor de más de 20 libros. Claramente, su texto más destacado fue “El hombre en busca de sentido”. Sin embargo, este estuvo lejos de ser su única creación. Entre algunos otros de sus títulos destacados están los siguientes:

  • El hombre en busca del sentido último
  • Psicoterapia y existencialismo: escritos selectos sobre logoterapia
  • Ante el vacío existencial: hacia una humanización de la psicoterapia
  • La presencia ignorada de Dios: logoterapia y demás conceptos
  • Logoterapia y análisis existencial
  • La voluntad de sentido: conferencias escogidas sobre logoterapia,
  • Fundamentos y aplicaciones de la logoterapia
  • En el principio era el sentido: reflexiones en torno al ser humano
  • El hombre en busca del sentido último: el análisis existencial y la conciencia espiritual del ser humano
  • Psicoterapia y humanismo. ¿Tiene un sentido la vida?,
  • Búsqueda de Dios y sentido de la vida: diálogo entre un teólogo y un psicólogo

Igualmente, realizó también una edición recopilatoria de sus memorias a la que llamó “Lo que no está escrito en mis libros”. Finalmente, a sus 92 años, el 2 de septiembre de 1997, Frankl se despediría de este mundo y sería enterrado en el Old Jewish Cemetery de Viena.

Reconocimientos y legado

Viktor Frankl

Durante su vida, Frankl recibió múltiples reconocimientos, siendo uno de los más destacados el Premio Oskar Pfister de la Asociación Estadounidense de Psiquiatría. Asimismo, recibiría un total de 29 doctorados honoris causa en distintas instituciones universitarias del mundo por sus contribuciones al campo de la psicología, la psiquiatría e, incluso, de la filosofía.

El psicólogo austriaco es la propia comprobación de su teoría al haber hallado un sentido en su sufrimiento y haber trabajado en pro de una nueva meta (su sentido) de transmitir su nuevo conocimiento tanto como fuera posible. Debido a esto, sus preceptos existencialistas dentro de la logoterapia han calado hasta la actualidad y forman parte de otras corrientes de pensamiento como la Psicología Humanista a la que pertenecieron otros nombres reconocidos como Carl Rogers y Abraham Maslow.

La visión de Frankl sobre el sufrimiento y cómo sobrellevarlo en la vida al aceptarlo y encontrar el sentido también detrás de este no se trata de un postulado novedoso. Antiguas filosofías tanto occidentales como orientales hablaban de la aceptación del dolor como parte de la vida. Sin embargo, la popularización de este punto de vista y su clasificación bajo la nomenclatura de la logoterapia sí se la debemos a él. Gracias esto, en la actualidad otras corrientes, como la psicología positiva (orientada al estudio de la autorrealización y su consecuencia), tienen una base sobre la crecer y desarrollarse.

En resumen, el trabajo de Frankl, aunque actualmente puede llegar a ser cuestionado por algunos, ha provisto al mundo de una perspectiva distinta desde la que abordar la psique humana y la forma en la que experimenta la vida.