Las pruebas de la candidata a vacuna contra el coronavirus desarrollada por los científicos de la Universidad de Oxford y el laboratorio AstraZeneca se han pausado debido a una enfermedad insperada en uno de los voluntarios.

Ayer indagamos en lo que podríamos esperar de aquí en adelante respecto a este proceso, pero el director ejecutivo de la compañía, Pascal Soriot, ha proporcionado un panorama más prometedor.

Y es que la vacuna contra el coronavirus de AstraZeneca aún podría estar disponible para fines de año o principios del próximo, incluso aunque los ensayos clinicos se detuvieran para examinar el incidente.

No es inusual pausar los ensayos de un medicamento

En un evento organizado por el grupo de medios Tortoise, el jefe de AstraZeneca dijo que “la enfermedad potencialmente inesperada” de un participante de los ensayos no implicaría un retraso de la aprobación regulatoria.

Los ensayos clínicos de fase 3 en los que se estaba probando la candidata entre 50.000 y 60.000 personas en diferentes partes del mundo se detuvieron a fin de examinar a fondo la afección.

A pesar de ello, Soriot indicó que pausar los ensayos clínicos de medicamentos por “eventos adversos” no es inusual. “Es muy común, de hecho, y muchos expertos te dirán esto”, dijo. “La diferencia con otros ensayos de vacunas es que el mundo entero no los está mirando. Paran, estudian y reinician”.

Aún no se sabe con certeza cuándo podrían reanudarse los ensayos, pero a su parecer aún están a tiempo de lograr la tan anhelada meta. “Todavía creo que estamos en camino de tener un conjunto de datos que enviaríamos antes de fin de año” para la aprobación regulatoria de su medicamento.

Añadió que “todavía podrían tener una vacuna para fines de este año, o principios del próximo”, pero que esto también dependerá de la rapidez con la que gestione el proceso el regulador.

Lo que se sabe sobre la enfermedad

Por el momento, los esfuerzos se encaminan a someter al paciente afectado a pruebas minuciosas que permitan recolectar información suficiente que se enviará a un comité de seguridad externo. Este se encargará de evaluar dichos datos y decidir si se pueden o no renaudar los ensayos de fase 3.

Hasta ahora, se sabe que se trata de una mujer que experimentó síntomas neurológicos consistentes asociados a un trastorno inflamatorio de la médula llamado mielitis transversa, el cual también se ha observado en desarrollos de vacunas previos a la pandemia. La enfermedad se puede tratar con esteroides para reducir la inflamación, pero preocupa que puede llegar a ser permanente.

“No sabemos si es mielitis transversa… No sabemos cuál es el diagnóstico final”, dijo Soriot al respecto, por lo que aún se trata de una estimación.

Entre otras cosas, dijo que confiaba en que el desarrollo simultáneo de las vacunas de parte de diferentes empresas farmacéuticas del mundo es positivo ya que permitirá abastecer a toda la población mundial. En su caso particular, las asociaciones establecidas hasta ahora permitirían fabricar alrededor de 3000 millones de dosis.

A veces, cuando las cosas van demasiado bien, nuestra ansiedad se activa para mantenernos alertas ante cualquier cosa que pudiera salir mal sin que nos demos cuenta. Y aunque la ansiedad tiene una connotación mala, a veces la desarrollamos precisamente por esta dinámica tan sorpresiva de la vida. Pero con lo dicho hasta ahora, no estaríamos pecando de optimistas al esperar que la vacuna se apruebe en el tiempo esperado.

Referencia:

Oxford Covid-19 vaccine is still possible this year, says AstraZeneca chief. https://www.theguardian.com/business/2020/sep/10/oxford-covid-19-vaccine-is-still-possible-this-year-says-astrazeneca-chief