Las elecciones presidenciales de Estados Unidos están cada vez más cerca. Con ya tan solo unos pocos meses para las esperadas fechas, la tensión alrededor del proceso se hace cada vez más fuerte.

Este año, debido a la crisis del coronavirus, la presencia online se ha hecho vital para este proceso y, por tanto, la presión sobre los medios de comunicaciones y las redes sociales para que presenten un terreno justo y transparente se ha intensificado también.

Con la intensión de estar a la altura de las expectativas, Twitter ha hecho cambios a sus políticas contra las fake news y la desinformación en su plataforma. La empresa ha informado sobre esto a través de un comunicado en su blog en el que reconocen que: “La conversación que tiene lugar en Twitter nunca es más importante que durante las elecciones”. Por esto, sus nuevas propuestas entrarán en vigor en tan solo una semana, específicamente a partir del 17 de septiembre.

Twitter hace esfuerzos más agresivos por combatir la desinformación

Con la llegada de las elecciones presidenciales del 2020 ya hemos visto como una ola de desinformación ha asolado la web. En la actualidad, la Política de Integridad Cívica de Twitter a este respecto incluia protección contra “información o afirmaciones falsas sobre cómo participar en procesos cívicos” y “contenido que pueda intimidar o reprimir la participación”.

Sin embargo, ahora, debido a la nueva situación altamente digitalizada que se nos presenta, la plataforma sabe que debe ir más allá. Debido a eso, se han comprometido con “expandir el marco existente” de la Política de Integridad Cívica para hacer que su alcance fuera más acorde a la situación actual.

¿Qué contenidos se verán afectados por estos cambios?

“Las personas que utilizan nuestro servicio nos han dicho que la información no específica y controvertida que podría causar confusión sobre una elección debe presentarse con más contexto”.

Esta es otra de las afirmaciones que se puede leer en el comunicado de Twitter. Con ella, vemos que la plataforma hará intentos por profundizar en las diferentes áreas temáticas relacionadas con los procesos electorales. Todo para poder brindar a sus usuarios un contexto verificable y transparente sobre el cual basarse para construir sus percepciones.

Igualmente, Twitter ha sido enfático en que atenderá con ahínco los tres puntos resaltados a continuación:

– Información falsa o engañosa que cause confusión sobre las leyes y regulaciones de un proceso cívico, o los funcionarios e instituciones que ejecutan esos procesos cívicos.

– Reclamaciones controvertidas que podrían socavar la fe en el proceso en sí. Ej. información no verificada sobre manipulación electoral, manipulación de boletas electorales, recuento de votos o certificación de resultados electorales.

– Afirmaciones engañosas sobre los resultados o el resultado de un proceso cívico que requiere o podría provocar una interferencia con la implementación de los resultados del proceso, [o] que reclamen la victoria antes de que se certifiquen los resultados electorales, incitando a conductas ilícitas para evitar un traspaso pacífico del poder o una sucesión ordenada.

En resumen, la plataforma ha declarado que etiquetará o incluso eliminará cualquier “información falsa o engañosa destinada a socavar la confianza pública en una elección u otro proceso cívico”.

La consecuencia: visibilidad reducida

Si el tuit no llega a ser lo suficientemente perjudicial como para ser eliminado, este permanecerá en la plataforma con una etiqueta. Ella no solo hablará su poca credibilidad, sino que reducirá la visibilidad del tuit en la red.

“Reducir la visibilidad de los Tweets significa que no ampliaremos los Tweets en varias superficies en Twitter”.

Debido a esto, el tuit etiquetado ya no podrá aparecer como un post destacado dentro de la plataforma, ni será recomendado o repetido por el algoritmo de Twitter. Por su parte, los seguidores directos de las cuentas sí podrán ver tanto el tuit etiquetado como los retuits de este.

El cambio de Twitter es definitivo

Twitter finaliza su comunicado reiterando la fuerza de su postura contra el uso de su plataforma como un dispensario de desinformación:

“No permitiremos que se abuse de nuestro servicio en torno a procesos cívicos, principalmente elecciones. Cualquier intento de hacerlo, tanto en el extranjero como en el país, se enfrentará a la estricta aplicación de nuestras reglas, que se aplican por igual para todos”.

El actual presidente, Donald Trump, ya ha tenido escaramuzas con Twitter. Esto por los mensajes dejados por él proclamando que la votación por correo conllevará a un “fraude masivo”. Algo que claramente socava la confianza de los ciudadanos en el proceso. Por lo que, la red social se prepara para un escenario similar a estos que ya ha vivido. Por esto ha cambiado sus políticas de forma que pueda actuar de forma rápida y eficiente ante cualquier situación irregular.