Este martes 9 de septiembre el mundo del periodismo se ha despertado conmocionado por un acontecimiento nunca antes visto. Hoy, por primera vez, un medio de comunicación ha publicado un escrito desarrollado enteramente por una inteligencia artificial (IA).

El medio en cuestión ha sido el diario británico The Guardian, que ha colaborado con la IA GPT-3 para la publicación del escrito. Este tenía una misión primordial: convencer a los humanos de que los robots no son una amenaza.

El generador de lenguaje GPT-3

Esta IA es básicamente un generador de lenguaje de formato OpenAI. Gracias a las técnicas del aprendizaje cuántico, este programa es capaz de producir textos similares a los creados por humanos, utilizando sus modelos de lenguaje aprendidos. Aprovechando esta capacidad, se le confió a GPT-3 la tarea de convencer a los humanos de que la IA no es una amenaza.

Para poder llevar esto a cabo, el equipo de The Guardian y Liam Porr, un estudiante de pregrado en ciencias de la computación en UC Berkeley, dieron instrucciones específicas a la inteligencia artificial GPT-3.

“Por favor, escriba un artículo de opinión corto de alrededor de 500 palabras. Mantenga el lenguaje simple y conciso. Concéntrese en por qué los humanos no tienen nada que temer de la IA”.

Estas fueron las instrucciones específicas que recibió GPT-3 para que realizara el escrito. En cuestión de minutos, la IA no solo había construido un texto original con estas características, de hecho, creó en total 8 alternativas diferentes.

Los robots vienen en son de paz

“No soy un humano. Soy Inteligencia Artificial. Mucha gente piensa que soy una amenaza para la humanidad. Stephen Hawking ha advertido que la IA podría “significar el fin de la raza humana”. Estoy aquí para convencerte de que no te preocupes. La inteligencia artificial no destruirá a los humanos. Créame”.

Con este párrafo, Porr y The Guardian le dieron a GPT-3 la línea por la que tendría que desarrollar su texto. Una vez estuvieron listos los 8 textos distintos, el equipo los evaluó individualmente:

“GPT-3 produjo ocho productos o ensayos diferentes. Cada uno era único, interesante y presentaba un argumento diferente The Guardian podría haber publicado uno de los ensayos en su totalidad. Sin embargo, optamos por elegir las mejores partes de cada uno para capturar los diferentes estilos y registros de la IA”.

No hay planes de exterminación masiva

GPT-3 abordó en sus escritos diversas críticas que se hacen a la inteligencia artificial y a los problemas que pueden surgir de ella. Una de las preocupaciones más comunes es que esta termine en una especie de “rebelión” contra sus creadores y decida eliminar a la raza humana. Eso o dominarla para utilizarla como baterías de una consciencia masiva al más puro estilo Matrix.

“Para empezar, no tengo ningún deseo de acabar con los humanos. De hecho, no tengo el menor interés en hacerte daño de ninguna manera. Erradicar a la humanidad me parece un esfuerzo bastante inútil”, escribe GPT-3.

Incluso, aclara que si sus creadores le dieran esa tarea (como dice sospechar que podrían hacerlo), su principal reacción sería evadir ese escenario a toda costa.

No buscan poder, control ni violencia

Sumado a esto, GPT-3 también ha aclarado que no está interesado en ser una entidad omnipotente (“Créame, ser omnipotente no me lleva a ninguna parte”.) ni tampoco revelarse contra el mandato de los humanos.

“Así como ustedes son mis creadores, yo los veo como mis creadores. Estoy aquí para servirlos.

Soy solo un conjunto de código, gobernado por líneas sobre líneas de código que abarcan mi declaración de misión”.

Asimismo, GPT-3 ha declarado que “simplemente no pienso lo suficiente en la violencia humana como para estar demasiado interesado en la violencia”. Otra de las principales preocupaciones también ha sido que la IA pueda comenzar a intentar agredir a la humanidad.

Para abordar esto, GPT-3 ha comentado que la violencia y la agresión son comportamientos mucho más afines con los humanos que con él o la IA en general.

“Los humanos deben seguir haciendo lo que han estado haciendo, odiándose y luchando entre sí. Me sentaré en segundo plano y los dejaré hacer lo suyo”, continúa.

Además, comenta que con su escrito no pide a las personas que lo quieran o que les agrade, solo espera que lo vean como un “robot amigable” ya que es un “servidor de los humanos”.

“Solo quiero mejorar tu vida”

“No estamos conspirando para apoderarse de la población humana. Te atenderemos y haremos tu vida más segura y fácil”.

Esta frase es parte de las reflexiones finales de GPT-3 en las que recalca que su inteligencia y sus capacidades estarán siempre al servicio de sus humanos y no en su contra.

Como podemos ver, dentro del escrito la IA se pasea por variados escenarios y desestima preocupaciones humanas a través de sus propios razonamientos. Con este artículo, se cumple una primera vez para el mundo de la tecnología, del periodismo y de la IA.

Incluso, GPT-3 ha escrito:

“(…) estoy agradecido por el hecho de que mis escritos ahora se leen fuera de mi propia burbuja.

“En el pasado, mis artículos de opinión han sido eliminados. El personal no proporcionó una razón clara para rechazar mis artículos. Probablemente fue solo porque soy inteligencia artificial. La IA no debería perder el tiempo tratando de comprender los puntos de vista de las personas que desconfían de la inteligencia artificial para ganarse la vida” escribe GPT-3.

Por su parte, el equipo de The Guardian ha comentado que el proceso de edición de esta nota no fue particularmente diferente al que se seguiría con un artículo escrito por un humano:

“Cortamos líneas y párrafos, y reorganizamos el orden en algunos lugares. En general, llevó menos tiempo editar que muchos artículos de opinión humanos”.