Parabon Nanolabs es una empresa que inició como un servicio de súpercomputación, luego ofreció servicios de fenotipado de ADN y poco a poco evolucionó para convertirse en un exponente del naciente campo de la genealogía genética forense.

Gracias a ella, en los últimos años la policía ha podido resolver casos que habían estado estancados. De esta forma, con semanas de distancia entre uno y otro, caso tras caso han encontrado su cierre definitivo gracias al uso de esta nueva técnica.

Específicamente, la genealogía genética forense ha estado en la mira del público desde el 2018. Ya que en ese año por primera vez se pudo utilizar la técnica para atrapar a un criminal y cerrar un caso que había estado frío por décadas. El caso del “Asesino de Golden State” no había avanzado desde los noventa y finalmente tuvo un cierre cuando se identificó a Joseph DeAngelo como el perpetrador de los violentos crímenes.

En su momento, este caso tuvo una gran cobertura de los medios y la aceptación del público fue alta, todos estaban felices con los resultados. Sin embargo, la gloria de Parabon Nanolabs solo duraría poco más de un año, ya que la misma tecnología que la hizo destacar, terminaría causando la desconfianza del público y su necesidad de cambiar nuevamente de rubro.

¿Qué es exactamente la genealogía genética forense?

En resumen, la genealogía genética forense es una técnica que compara las muestras de ADN con los árboles genealógicos con la finalidad de encontrar líneas de parentesco entre los criminales y sus parientes, de forma que se pueda rastrear a los primeros.

Para poder hacer esto, el proceso sigue las reglas estadísticas que todos conocemos. Los hijos comparten un 50% de su ADN con cada uno de sus padres, y los hermanos también comparten la mitad de sus genes entre ellos; mientras que los abuelos y sus nietos se relacionan a través del 25% del ADN.

A pedida que la relación se hace más lejana (primos segundos, terceros, cuartos… por ejemplo), el porcentaje de ADN compartido disminuye. Pero, afortunadamente aún se puede rastrear.

El éxito de Parabon Nanolabs 

Desde ese 24 de abril del 2018, cuando el caso del Golden State se cerró, Parabon Nanolabs no paró de ganar notoriedad. De hecho, llegó a ayudar a resolver al departamento de policía más de 120 casos que se habían dado por perdidos debido a falta de evidencias.

Todo esto gracias a la colaboración entre Parabon Nanolabs y la plataforma GEDMatch. En este portal, los ciudadanos pueden subir voluntariamente su ADN con la esperanza de poder ubicar a familiares desaparecidos. Si el ciudadano lo permite, su perfil genético también se puede utilizar en investigaciones policiales de crímenes graves (como agresión sexual y asesinato) para poder identificar a los criminales a través de sus relaciones de parentesco.

Debido al gran éxito que tenía Parabon Nanolabs con estos casos, cuando en el 2019 Utah se dio un caso de agresión contra una septuagenaria, la empresa tuvo su primera oportunidad para probar su valor para resolver casos activos. Efectivamente, gracias a su intervención se pudo atrapar al culpable.

Un freno brusco

Específicamente en abril de 2019, la empresa se involucró en la investigación policial como una concesión especial. Esto debido a que como el crimen no era una agresión grave ni un asesinato, incluso GEDMatch tuvo que dar un permiso particular para que la policía pudiera acceder a los datos y pasárselos a a Parabon Nanolabs.

Como ya mencionamos, con los servicios de Parabon Nanolabs se pudo indentificar que el culpable era un joven de 17 años que era hijo de un vecino de la zona, que ya había tenido encuentros con la policía. Sin embargo, luego de este éxito, las políticas de privacidad de GEDMatch cambiaron y Parabon perdió acceso a la base de datos que le había permitido ser tan efectiva durante el último año.

¿Qué pasó exactamente con el caso de Utah?

El 17 de noviembre de 2018, Margaret Orlando, de 71 años, fue agredida en su casa luego de que un extraño irrumpiera en su casa por una ventana y la estrangulara hasta dejarla inconsciente. Todas las pistas que quedaron en la escena para señalar al culpable fueron algunas gotas de sangre que no coincidieron con nadie en la base de datos de la policía.

Mark Taggart, el detective a cargo del caso, fue entonces quien se dirigió a GEDMatch para tener un permiso de acceso especial, y a Parabon Nanolabs para convencerlos de colaborar con una investigación que inicialmente rechazaron.

Una vez el agresor de 17 años fue identificado, este fue puesto bajo custodia de las autoridades. Pero, para esta oportunidad, el mundo no recibió con pompa y alabanzas la noticia (como había ocurrido en el caso de Golden State). De hecho, gran parte de las críticas fueron negativas. Todo ya que se había violado el acuerdo que las personas habían hecho al ofrecer su ADN a GEDMatch.

Básicamente, esto desató preocupaciones sobre la privacidad de los datos y de cómo, incluso si quien facilitó el ADN estaba de acuerdo con que este se utilizara, tal vez otros familiares que podrían identificarse con él no lo estaban. Como consecuencia, el mundo de la genealogía genética forense llegó a una encrucijada ética.

De vuelta a las raíces

Este hombre fue condenado por asesinato en 1987 luego de ser perfilado por la herramienta instantánea de Parabon Nanolabs / Crédito: Oficina del Sheriff del Condado de Snohomish / NYT / Redux / eyevine.

Tras la pérdida de su acceso a principal fuente de datos genéticos, GEDMatch, Parabon Nanolabs tuvo que reinventarse. Por esto, se vio en la necesidad de volver sobre sus pasos y recordar sus orígenes. Por esto, volvió a adoptar el proyecto en el que trabajó antes de entrar al mundo de la genealogía genética forense: el fenotipado del ADN.

Como sabemos, el fenotipo se trata de la parte del ADN que se manifiesta físicamente en nuestro organismo. Es decir, es aquel que indica cuál será nuestro color de ojos, tono de piel, tipo de cabello, estatura, contextura y un largo etcétera.

En el 2011, Parabon Nanolabs había conseguido financiamiento del Departamento de Defensa estadounidense. La subvención fue para trabajar en un software capaz de utilizar los datos fenotípicos del ADN para poder reconstruir el rostro de los criminales.

En el 2014, la empresa pudo presentar oficialmente su programa Snapshot. Gracias a este, el algoritmos es capaz de funcionar incluso con muestras de ADN de menos de 1 nanogramo.

Con estas, puede hasta crear un retrato bastante cercano del rostro del dueño de la muestra de ADN. Allí, indica no solo características como su tono de piel, color de ojos y de cabello, sino también elementos como su posible ascendencia. Esta última podría dar más contexto a otras características físicas, como su estructura ósea.

¿Es este el renacimiento de Parabon Nanolabs?

En la actualidad, este sistema aún se encuentra activo. Paralelamente, Parabon Nanolabs está trabajando para alimentarlo con cada vez más datos. De esta forma, esperan hacer que sus proyecciones puedan ser más exactas.

Pero, este camino no está libre de obstáculos, las críticas a los métodos de Parabon Nanolabs tampoco se han hecho esperar. Como al empresa no publica su metodología ni revela la forma en la que funciona el software, la comunidad científica duda de su efectividad.

Por su parte, Parabon Nanolabs hace un llamado a mirar la satisfacción de la policía y su renovada capacidad para hacer arrestos como un indicador de la calidad de sus resultados.