Durante una pandemia como la que vivimos, es natural que queramos conseguir medios para mantenernos sanos y salvos. Entre ellos, elementos como el distanciamiento social y la higiene constante de las manos, se destacan con los principales pilares para mantenernos a nosotros y a los demás protegidos.

Por lo general, el lavado de manos es la alternativa más recomendable; pero en ocasiones, por el sitio en el que nos encontramos, esta no es posible. Como un respaldo para estas situaciones nos encontramos con los desinfectantes de manos portátiles, como los geles antibacteriales. Gracias a ellos, tenemos una alternativa para limpiar nuestras manos sin importar donde nos encontremos.

Sin embargo, cabe destacar que estos no siempre son igual de efectivos. Los componentes de cada uno pueden variar significativamente, lo que puede potenciar o mermar su efectividad. Por este motivo, acá te contaremos todos los puntos importantes que debes tener en consideración a la hora de elegir un buen desinfectante de manos.

Determinando el porcentaje correcto de alcohol

En primer lugar, el punto más importante que se debe tomar en consideración para tomar decisiones tiene que ver con el porcentaje de alcohol. Según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC, por sus siglas en inglés) de Estados Unidos, los dos candidatos correctos para los geles antibacteeriales con el alcohol etílico y el alcohol isopropílico.

Si nos encontramos con un gel que tenga el alcohol etílico, entonces este debe representar al menos el 60% de la mezcla. Por otra parte, si el compuesto es a base de alcohol isopropílico, entonces este debe predominar por lo menos un 70%.

En general, los geles antibacteriales aromatizados suelen tener concentraciones de alcohol menores para poder darle protagonismo al olor artificial. Por esto, terminan siendo menos recomendables como verdaderos componentes eliminadores de patógenos malignos. Como consecuencia, es preferible utilizar las alternativas clásicas sin aromatizantes adicionales.

¿Qué otros componentes debería buscar?

Así como es importante vigilar el contenido de alcohol, también es necesario estar atentos al resto de los componentes de la fórmula. Entidades reguladoras como la Administración de Drogas y Alimentos (FDA, según sus siglas en inglés) de Estados Unidos, incluso han enumerado algunos otros componentes que se encuentran aprobados.

Para empezar, nos encontramos con el agua destilada estéril, luego seguimos con el peróxido de hidrógeno y finalmente llegamos a la glicerina. Todos estos compuestos se encuentran avalados por la FDA y catalogados como seguros para usar en geles antibacteriales.

¡Lo que hay que evitar a toda costa!

La escases de alcohol que se ha derivado de la pandemia del COVID-19 ha causado que muchas personas volteen a ver posibles “alternativas” al alcohol etílico o al isopropílico. Acá es donde entran algunas alternativas como el etanol y el metanol (o 1-propanol), ambos componentes industriales con altos niveles de toxicidad.

Por su parte, el etanol ha sido admitidito por la FDA bajo ciertas condiciones de seguridad. Por otro lado, el metanol sigue siendo fuertemente rechazado por esta ya que es altamente tóxico.

Igualmente, otros reemplazos del alcohol como el cloruro de benzalconio tampoco son recomendables, puesto que no son tan efectivos germicidas. Como consecuencia, su uso no garantiza la efectividad en el cuidado de la higiene de las manos. Esta situación se repite con los geles antibacteriales caducados.

Como una advertencia final, la FDA también aconseja evitar almacenar los geles antibacteriales y afines en embases que inicialmente fueran de comida. Esto debido a que ingerir accidentalmente estos compuestos puede llegar a ser muy peligroso.

Hay que olvidarse del DIY

Los conceptos “Hágalo usted mismo” (DIY, por sus siglas en inglés) son muy populares en la actualidad. Sin embargo, para el cambo de desarrollo de los geles antibacteriales, esta definitivamente no es la mejor alternativa.

La FDA ya ha advertido de los peligros de esta situación al hablar del uso de componentes inapropiados como “reemplazos del alcohol”. Por un lado, se podrían usar componentes nocivos para la salud como el metanol u otras alternativas naturales sin ninguna base científica que respalde su efectividad.

En un caso, el uso del gel podría terminar en problemas de la dermis como quemaduras de la piel o reacciones alérgicas. En el otro, la persona podría no notar efectos en su piel, pero la labor desinfectante y protectora del gel podría no estarse dando.

¿Los geles antibacteriales pueden reemplazar el lavado de manos?

No. A pesar de que se sabe que los desinfectantes de manos son grandes aliados en la lucha contra el nuevo coronavirus, SARS-CoV-2, estos en realidad solo pueden ayudar en una parte del camino. El investigador de enfermedades infecciosas de la Universidad de Columbia, Barun Mathema, incluso aclara que esta es una alternativa que solo debe usarse cuando la opción de lavarse las manos no está disponible. Hasta la fecha, cada estudio que se ha hecho ha comprobado que el jabón y el lavado de manos siguen siendo los elementos más efectivos para eliminar los virus de las superficies y de nuestro cuerpo.