Una pandemia causada por un coronavirus nuevo ha estremecido al mundo planteando una variedad de retos a diferentes niveles. Por supuesto, la ciencia ha sido la protagonista en la lucha contra el patógeno, y aunque varios esfuerzos por encontrar un medicamentos eficaz han sido infructuosos, desde hace algunos meses el avance ha sido positivo.

A mediados de junio, los científicos de la Universidad de Oxford informaron que un medicamento común y de bajo costo había ayudo a los pacientes gravemente enfermos con COVID-19 a recuperarse. Los resultados fueron prometedores, pero luego de desilusiones como la de la hidroxicloroquina, los expertos pidieron precaución en su administración.

Desde entonces, se han realizado más ensayos y estudios para determinar si este medicamento es capaz en realidad de salvar vidas en medio de la pandemia de COVID-19. Por fortuna, esta vez no se trató de una falsa alarma, y según un informe reciente de la Organización Mundial de la Salud, la dexametasona y otros corticosteroides puede mejorar las tasas de supervivencia de pacientes graves con la infección.

Gravedad de COVID-19 guiada por la tormenta de citoquinas

En TekCrispy hemos reseñado numerosos estudios que informan que la gravedad de COVID-19 está dada por un conocido como “tormenta de citocinas”. Se trata de una respuesta inmunológica exagerada en la que se producen enormes cantidades de citoquinas, que al mismo tiempo dan lugar a una reacción inflamatoria mortal.

Durante una tormenta de citoquinas, puede haber hinchazón y acumulación de líquido y glóbulos blancos, los cuales peuden dañar los tejidos. Esta probablemente sea la explicación de por qué se produce la dificultad respiratoria: las paredes de las vías respiratorias se hinchan y empieza a acumularse líquido en los pulmones.

Pero hemos visto que COVID-19 no solo afecta al sistema respiratorio, sino también otras partes del cuerpo, como recopilamos previamente. La reacción inflamatoria puede ser tan grande que puede provocar fallar en múltiples órganos.

Comprender todo esto tomó tiempo y ensayos fallidos, pero descubrirlo finalmente dio con un punto de enfoque para la selección de medicamentos potenciales para abordar la tormenta de citoquinas. Entre ellos, precisamente los corticosteroides.

¿Qué son los corticosteroides?

Los corticosteroides son compuestos ampliamente utilizados para tratar enfermedades que causan inflamación, una respuesta del sistema inmunológico ante un agente invasor, o incluso hacia sus propias células.

Esta familia de medicamentos se utiliza desde hace varias décadas, y la dexametasona en particular fue aprobada para su uso médico en 1961. Y no está demás aclarar que, aunque sus nombres se parezcan, estos no funcionan para nada igual que los esteroides que suelen usar los culturistas.

Capaz de reducir la mortalidad de pacientes graves

Cuando los investigadores comprendieron cómo empeoran los pacientes al punto de necesitar ventilación mecánica y cuidados intensivos, empezaron a probar los corticosteroides por parecer los más idóneos para mejorarlos. Es por ello que lo incluyeron en el ensayo RECOVERY, el proyecto principal encargado de buscar medicamentos ya existentes que puedan usarse para tratar COVID-19.

Los reultados preliminares sugirieron que el dexametasona en particular había reducido la mortalidad de los pacientes con COVID-19 conectados a ventiladores mecánicos de 40 por ciento a 20 por ciento. Entre aquellos que necesitaban oxígeno, la mortalidad se redujo de 25 a 20 por ciento, como indicamos previamente.

Posteriormente, la OMS hizo una revisión exhaustiva de la evidencia recolectada en siete ensayos diferentes que incluyeron a un total de 1,703 pacientes con COVID-19 grave. Este reveló que aquellos tratados con uno de tres corticosteroides (hidrocortisona, dexametasona o metilprednisolona) tenían un riesgo de muerte de 32 por ciento 28 días después de recibir el tratamiento, menor que el riesgo de muerte de 40 por ciento de aquellos que recibieron un tratamiento habitual o un placebo.

La asociación con una mayor supervivencia fue más acentuada cuando se usó hidrocortisona, una medicamento que se ha usado durante muchos años como tratamiento para afecciones inflamatorias como el eccema leve hasta la enfermedad inflamatoria intestinal grave. Este en particular actúa imitando al cortisol (hormona del estrés) en el cuerpo.

La mejor parte es que los beneficios se observaron en dosis bastante bajas, al menos con la hidrocortisona y la dexametasona. Por lo que, luego de meses agitados en los que se descartaron varias opciones, por fin tenemos una opción eficaz y segura para los pacientes gravemente enfermos.

Referencia:

What are corticosteroids and why are they effective at fighting severe COVID-19? https://theconversation.com/what-are-corticosteroids-and-why-are-they-effective-at-fighting-severe-covid-19-145585