Parece que Estados Unidos tiene un nuevo objetivo, ya que luego de restringir su tecnología sobre Huawei, esta potencia mundial tiene el ojo puesto en el mayor fabricante de China, SMIC, quienes recibirían una restricción para evitar el uso de tecnología estadounidense sin una licencia otorgada por el gobierno de EE.UU.

Es así como Semiconductor Manufacturing International Corp. podría convertirse en la próxima víctima de EE.UU., tal como explica un último informe publicado en Reuters, considerante añadir esta compañía a la lista de entidades bloqueadas, lo que interrumpiría inmediatamente las cadenas de suministros en todo el mundo.

Según este informe publicado el pasado 4 de septiembre, un funcionario del Departamento de Defensa de Estados Unidos, devela que el Presidente considera agregar al mayor fabricante de chips en China a una lista negra, siendo el segundo gigante de tecnología en recibir esta sanción desde mediados del año pasado.

La compañía se encuentra conmocionada y perpleja ante la noticia, sin embargo estamos abiertos a una comunicación sincera y transparente con las agencias del Gobiernos de los Estados Unidos, con la esperanza de resolver posible malentendidos. 

Es así como SMIC declara que cumplen estrictamente con las leyes y regulaciones de Estados Unidos, en todas las jurisdicciones donde realizan negocios, manteniendo asociaciones estratégicas a largo plazo con múltiples proveedores de equipos semiconductores con sede dentro del país.

Por lo que es uno de los dominantes del mercado, quien cuenta con una amplia gama de clientes en todo Estados Unidos y otras regiones, desempeñando un papel importante y casi fundamental en la cadena de semiconductores del mundo, por lo que no solo frenaría el mercado Chino, sino también su extenso dominio a lo largo del mundo.

Esto afectaría la producción de sensores CMOS, circuitos integrados para sensores de huellas dactilares, así como los circuitos de administración de energía, siendo el mayor fabricante de chips de China y uno de los más grandes del mundo, el mismo que afirma que no tiene relación con el ejército ni con cualquier organización que pueda resultar desaprovechosa para Estados Unidos.