Crédito: Ars Technica/ Trevor Mahlmann.

Entre el pasado 31 de agosto y el 3 de septiembre de este mes, se dio virtualmente la conferencia anual Humans to Mars. En el último día de las presentaciones, el CEO de SpaceX, Elon Musk, dio una breve charla refiriéndose a su vehículo de viaje espacial, Starship, y cuáles serían los próximos planes para este.

Las declaraciones de Musk sorprendieron a todos al presentar al cercano 2021 como el año en el que el Starship haría su primer vuelo orbital. Con esta acción, la empresa estaría dando un paso agigantado en camino a la construcción de una nueva nave capaz de llegar a la Luna, a Marte e incluso a nuevas áreas del espacio profundo.

El primer vuelo orbital de Starship

Básicamente, los vuelos orbitales consisten en un vuelo espacial en el que una nave asciende y se posiciona en una trayectoria que le permita orbitar la Tierra como un satélite.

Durante la entrevista telefónica a través de la que Musk realizó su ponencia, el magnate no comentó demasiados detalles sobre el proceso de lanzamiento del Starship este 2021. Sin embargo, sí comentó que los preparativos para mejorar sus sistemas de propulsión comenzarán esta misma semana.

En ocasiones anteriores, un prototipo del Starship ha logrado dar un “salto” exitoso con motores tentativos. Sin embargo, ahora SpaceX subirá las apuestas e iniciará la construcción de un prototipo destinado para acoplarse con la Starship real.

Construyendo el cohete propulsor Super Heavy

Hasta los momentos, lo máximo que se ha logrado elevar una nave prototípica Starship para volver a aterrizar controladamente han sido 150 metros. En caso de que se quiera lograr un vuelo orbital, será necesario que este número ascienda a más de 100 kilómetros de elevación.

Para esto, se espera que la nave espacial se pueda emparejar con uno de los poderosos refuerzos de primera etapa llamados Super Heavy. Por este motivo, SpaceX ya ha determinado que dedicará más de 5 mil millones de dólares al programa de desarrollo de este propulsor.

Otros datos sobre las naves Starship

Inicialmente, Starship se elevaría a los cielos gracias a la colaboración de 31 motores Raptor contenidos dentro de la gran estructura de Super Heavy. No obstante, los recientes rediseños podrían indicar que este número se reducirá a 28.

Esta disminución en la cantidad indica que probablemente se aumentará la potencia individual de cada motor. Según los comentarios de Musk, los cambios realizados podrían conseguir que los motores Raptor, eventualmente, fueran capaces de elevar hasta 200 veces su peso.

Manteniendo los pies en la Tierra

A pesar de que Musk ha señalado al próximo año como el momento de la primera incursión del Starship en los vuelos orbitales, el CEO de SpaceX no declara esta fecha como el momento de su primer éxito. Es decir, Musk ha comentado que este será el año de su primer intento, pero que “los primeros [intentos] pueden no funcionar”. Para reforzar esta perspectiva, comentó que:

“Este es territorio inexplorado. Nadie ha hecho nunca un cohete orbital completamente reutilizable… y luego tener algo dos veces más grande que un Saturno V (el cohete que lleva a los astronautas a la Luna) que también es completamente reutilizable… eso es realmente otra cosa, es profundo”.

Sus palabras nos recuerdan que el terreno de la exploración espacial es aún un enigma que la ciencia sigue tratando de descifrar. Por este motivo, para muchos elementos no hay todavía fórmulas probadas y seguras. Debido a esto, la innovación y la experimentación siguen siendo claves para el desarrollo del campo.

Las incursiones de SpaceX el año que viene serán justamente eso, un nuevo experimento. Pero, Musk ha señalado que considera que “esa es la puerta de entrada a la galaxia o al menos al sistema solar”.