Crédito: GettyImages.

La testosterona es un elemento vital en el organismo masculino. Comúnmente, se sabe que la testosterona está asociada a la fertilidad masculina y la libido. No obstante, esta en realidad es tan solo una de sus funciones.

Gracias a la testosterona, el organismo masculino también aumenta su masa muscular, la densidad ósea, la energía y las capacidades cognitivas. Por su parte, los procesos de pérdida de grasa se potencian, mientras que el estado de ánimo mejora.

En resumidas cuentas, la testosterona es un factor principal a la hora de mantener saludable el organismo masculino. Por este motivo, es imperante que los hombres cuiden de la producción de esta para que se mantenga a niveles normales.

El punto de origen de la fabricación de esta hormona se da en los testículos, y variadas investigaciones ya han demostrado cómo elementos que parecerían no estar relacionados, como la falta de sueño, en realidad podrían ser actores determinantes a los que prestar atención.

La falta de sueño y la atrofia testicular

Durante una investigación llevada a cabo en el 2013 por un equipo de investigación danés, se pudo unir a problemas de “atrofia testicular” con los hombres que presentaban menos horas de sueño por noche de las recomendadas.

La atrofia testicular es simplemente una condición en la que los tejidos de los testículos poco a poco de degradan, de forma que se van contrayendo sobre sí mismos. En consecuencia, el volumen general de los testículos disminuye, ya que estos paulatinamente se encogen. El estudio que involucró a más de mil hombres, descubrió que todos los que dormían mal o por pocas horas, tenían un 5% menos de volumen testicular que aquellos que tenían sus horas de sueño completas.

¿Por qué pasa esto?

Según explica Michael J. Breus, experto en sueño, esta situación se debe a que la producción de testosterona se ve interrumpida. Según sus declaraciones, cuando los hombres entran en el ciclo REM, su cuerpo aprovecha para producir la mayor cantidad de testosterona posible.

Para poder llegar a este nivel, es necesario que los individuos hayan pasado por al menos 4 horas de sueño corrido. De no ser así, día a día la producción de testosterona podría verse dramáticamente disminuidos. Como consecuencia, las células testiculares que deberían estar activas se atrofian por falta de uso, mueren y causan que los tejidos “se cierren”, es decir, que se encojan.

Cambios rápidos y notorios

Otra investigación llevada a cabo en el 2011 puede también ayudar a entender el notorio impacto de la falta de sueño en los procesos testiculares. En el estudio, durante una semana 20 voluntarios vieron sus horas de sueño disminuidas a menos de 4 por noche.

A cada uno de estos se les hizo un conteo de testosterona para saber cuánta de esta había en el organismo. En tan solo 7 días, sus niveles habían disminuido en un 10%. Bajo circunstancias normales (con horas de sueño completas) la producción de testosterona de los hombres baja un 1% cada año. Por lo que, 7 días continuos de dormir mal dejan a los testículos un efecto equivalente al de 10 años de envejecimiento.

Sueño deficiente = problemas de fertilidad

Por si fuera poco, es bien sabido que los testículos son los productores de esperma del organismo. Debido a esto, se entiende que este proceso también se vea afectado si estos se encojen.

Efectivamente, si los testículos pierden tamaño, las estructuras con forma de tubo que crean los espermatozoides –y que corresponden al 80% del volumen total del tejido– pierden espacio. Como consecuencia, no todas pueden crear espermatozoides y el conteo de estos comienza a disminuir (llegando hasta ser de un 29% menos).

Como si esto no fuera suficiente, otro estudio publicado esta vez en el 2017 y que involucró casi a 1.000 individuos, comprobó que cada noche de poco sueño aumenta hasta el doble la presencia de “anticuerpos antiespermatozoides”. Estos elementos producidos por el propio organismo llegan a confundir a los espermatozoides con virus externos, por lo que los atacan y los eliminan.

En resumen, la falta de sueño disminuye en tamaño de los testículos; elemento que a su vez baja la producción de testosterona y espermatozoides mientras aumenta los anticuerpos antiespermatozoides. Como resultado, la salud general del hombre baja, su estado de ánimo empeora, puede tender a acumular más grasa y perder musculo, tiene menos energía y produce menos esperma (ya sea por merma de la producción o por los autoataques del organismo) lo que lo hace menos fértil.

Al menos es un problema reversible

Con todo esto, queda más que claro que un buen sueño es vital para que los hombres puedan mantener la buena salud de su organismo y la funcionalidad de todos sus procesos. Sin embargo, si ya estás sumergido en una rutina de falta de sueño constante, no te preocupes, afortunadamente, todas estas condiciones son reversibles.

Acá, Breus simplemente recomienda que se comience a incorporar a la rutina la costumbre de cumplir con las 8 horas de sueño reglamentarias. De este modo, el organismo poco a poco podría acostumbrarse nuevamente al ritmo de trabajo más saludable e ir retomando sus procesos.

Referencia:

Association of sleep disturbances with reduced semen quality: a cross-sectional study among 953 healthy young Danish men (2013): https://doi.org/10.1093/aje/kws420

Effect of 1 Week of Sleep Restriction on Testosterone Levels in Young Healthy MenFREE (2011): https://dx.doi.org/10.1001%2Fjama.2011.710

Sleep Deprivation and Late Bedtime Impair Sperm Health Through Increasing Antisperm Antibody Production: A Prospective Study of 981 Healthy Men (2017): doi: 10.12659/MSM.900101