Comer sano no necesariamente implica no comer cosas deliciosas. Por ejemplo, la gelatina es uno de esos postres que podemos ingerir sin ningún tipo de remordimientos por su elevado contenido de proteínas y colágeno.

Pero siendo sinceros, puede que esto haya cambiado. Es probable que, al comprar los vasitos de gelatina que venden preparados en los supermercados, no estemos aprovechando los beneficios que nos han informado durante mucho tiempo sobre su consumo.

Al contrario, podríamos estar cometiendo un error garrafal ingiriendo azúcares y edulcorantes confiados sin leer su etiqueta. Y bien sabemos que estos componentes no son nada saludables.

Gelatina de supermercado: azúcar, edulcorante y gelitificantes

La gelatina era recomendada por su alto contenido de proteínas, pero la composición de varios de los productos actuales es pobre ellas.

La gelatina es una sustancia blanda, transparente y brillante extraída de ciertos tejidos animales. Esta se obtiene al “cocer ciertas partes de los animales como son la piel, los huesos y otros tejidos”. Pero la Fundación Española de Nutrición advierte que, aunque está formada por proteínas, “su valor nutritivo es incompleto ya que carece de ciertos aminoácidos esenciales”.

Aún así, durante mucho tiempo los expertos la recomendaron como un postre saludable que podíamos consumir sin remordimiento. El problema es que la industria ha modificado el producto a tal punto que ahora no es exagerado decir no es más que una mezcla de azúcar o edulcorante con agentes gelificantes.

La dietista-nutricionista Virgina Gómez, mejor conocida como la “dietista enfurecida” en ‘Claves sobre alimentación para que no te dejes engañar’, apoya esta idea y dice que la gelatina que venden ahora “es una gran mentira”.

En una entrevista con Infosalus, la experta dice que la industria de alimentos “nos engaña” haciéndonos creer que comemos productos elaborados de forma saludable cuando no es así, y un claro ejemplo de ello es la gelatina.

“La gelatina era antes colágeno, proteína animal, con huesos y piel. Ahora se emplean sobre todo los aditivos gelificantes, que te dejan la textura de la gelatina, y son más baratos, por lo que en las gelatinas de ahora no tienen gelatina sino edulcorante o azúcar y gelificante”.

Al revisar una etiqueta de gelatina de supermercado, es probable que esta solo contenga poca proteína, y hasta unos 13 gramos puros de azúcar o edulcorante, lo equivalente a tres terrones y medio.

La mejor forma de comer proteínas

En vista de ello, la experta recomienda a aquellos interesados en obtener proteínas, comer un buen puñado de frutos secos o de carne y de pescado antes que comprar los vasitos de gelatina que suelen vender en los supermercados.

Ahora bien, si es muy difícil dejarla, la Fundación Española de Nutrición destaca la opción de la gelatina de frutas, un producto con mayor probabilidad de cumplir con las características necesarias para ser saludable. Este suele obtenerse de la cocción de las pieles y semillas de las frutas.

“Se emplea, además de en productos farmacéuticos, en alimentación como acompañante de ciertos platos, o como modo de presentación de platos salados y también de dulces, debido a su vistosidad y variedad de colores”, destaca la Fundación Española de Nutrición. “Además, también se suele utilizar la gelatina como espesante de líquidos como zumos o batidos. La gelatina, tanto neutra como saborizada, se encuentra en los comercios lista para preparar”.

Pero sea cual sea el caso, la mejor opción es hacernos conscientes de lo que compramos y comemos y saber si esto concuerda con lo que buscamos. Así que la próxima vez que te topes con la sección de vasos de gelatina en el supermercado, revisa la etiqueta.

Referencia:

La verdad sobre la gelatina o cómo nos engañan con que es rica en proteínas. https://www.infosalus.com/nutricion/noticia-verdad-gelatina-nos-enganan-rica-proteinas-20200907082732.html