El mundo espera con muchas expectativas una vacuna que permita detener la propagación del coronavirus, y por consiguiente, que de fin a una pandemia que ha causado graves estragos en la salud mental y la economía de las personas.

Varios proyectos se encuentran en pleno desarrollo de su fase 3, que por lo general constituye el último paso antes de la aprobación regulatoria, aunque muchos otros avanzan rápidamente en las primeras pruebas de sus candidatas.

Entre las más prometedoras, se encuentran dos vacunas fabricadas por dos compañías farmacéuticas con sede en China: Sinovac Biotech y Sinopharm. Estas se exhibieron recientemente en la una ferie comercial de la capital Beijing en la forma de dos frascos líquidos, lo cual aviva las esperanzas de su pronta distribución.

Sinovac Biotech y Sinopharm en exhibición

Este lunes, cientos de personas en la capital china se amontonaron alrededor de las repisas que mostraban las candidatas a vacunas que podrían aprobarse en la lucha contra la COVID-19.

Ninguna de las dos opciones contra el coronavirus SARS-CoV-2 exhibidas en Beijing ha llegado aún al mercado. Pero los fabricantes se mantienen expectantes ante la posibilidad de que las aprueben formalmente después de sus ensayos clínicos de fase 3, a finales de este año.

Según la declaración de un representante de Sinovac Biotech, la compañía ya “completó la construcción de una fábrica de vacunas” con capacidad para producir 300 millones de dosis cada año. Dada la alta demanda que tiene este medicamento, este paso parece muy acertado para adelantar los procesos de producción.

Por su parte, Sinopharm dijo que los anticuerpos que genera su inyección pueden durar entre uno y tres años. Pero advierte que esto es solo una aproximación, y que el resultado final del tiempo de duración se conocerá solo al final de los ensayos.

La imagen victoriosa de China en medio de la pandemia

El país ha enfrentado una avalancha de críticas por su manejo del brote, sobre todo por las acusaciones de haber ocultado la situación con apoyo de la Organización Mundial de la Salud. Aún así, han seguido adelante con sus drásticas medidas de bloqueo y el impulso de proyectos de vacunas.

Aunque, si hablamos de bloqueos, actualmente son pocos los que se aplican en la ciudad en la que sugió el coronavirus causante de la enfermedad casi hace un año. Hace poco, un parque temático en Wuhan fue escenario de una fiesta masiva en la que los asistentes celebraro sin ningún tipo de protección o distanciamiento, lo cual fue motivo de críticas fuera de China.

Mientras que las autoridades y medios locales sostienen que el momento e volver ha llegado, y promocionan el progreso de las vacunas nacionales como una señal del liderazgo y la resistencia de China frente a la pandemia. Por ejemplo, en mayo, el presidente presidente Xi Jinping se comprometió a convertir cualquier posible vacuna desarrollada por su país en un “bien público mundial”.

En cuanto al costo, China Global Times informó el mes pasado que “el precio de las vacunas no será alto”, estimando el costo de cada dos dosis en menos de 1.000 yuanes (146 dólares), de acuerdo a la declaración del presidente de Sinopharm.

Y a pesar de que estas dos son las más populares en la región, la agencia agencia de noticias oficial china Xinhua informó el lunes que hay otra vacuna candidata en la competencia. La nueva opción ha sido desarrollada por científicos militares chinos y promete solventar las dificultades inherentes a las mutaciones del coronavirus.

Referencia:

China shows off COVID-19 vaccines for first time. https://medicalxpress.com/news/2020-09-china-covid-vaccines.html