A finales de la década de los 2000, millones de usuarios abandonaron Internet Explorer 6, restando la mitad de su popularidad en tan solo un mes, luego de que YouTube amenazara con dejar de se compatible con el navegador más obsoleto del mundo, aunque una década después se revelaría una conspiración para sacarlo del panorama.

El navegador más odiado de toda una década

Hablamos del exdesarrollador de YouTube, Chris Zacharias, quien mediante su blog develó que la compañía realmente no quería abandonar el soporte, sino que un grupo de trabajadores arriesgaron su trabajo para acabar con el odiado navegador, ya que este era un verdadero desastre, tanto para los creativos como para los usuarios.

Hasta un punto en el que si alguien usaba un elemento HTML no compatible, probablemente fallaría e incluso ocasionaría un pantallazo azul de muerte, sin mencionar una larga lista de errores capaces de acabar con los servidores de la plataforma, ganándose rápidamente el odio de todos los desarrolladores e incluso gigantes de la industria como Microsoft.

En cuanto a YouTube, se trataba del segundo sitio más popular de la red, cuya comunidad provenía en un 18% de Internet Explorer 6, por lo que un grupo de trabajadores de la plataforma, decidieron que un día de quejas se convertiría en una conspiración para sacar del juego al obsoleto navegador.

Simple pero eficiente

El maquiavélico plan en realidad era bastante simple, ya que constaba de un simple banner en la página de YouTube, afirmando que pronto se abandonaría el soporte para el navegador, al mismo tiempo que proporcionaba enlaces de descarga para el software de la competencia, tales como Firefox, Chrome e incluso versiones más recientes de Internet Explorer.

Era algo simplemente estúpido, pero verdaderamente eficiente, una mentira que no tardó en expandirse por todo Internet, ocasionando una caída en picada en la popularidad del navegador, aunque YouTube igual tardaría dos años en eliminar el soporte —dos años de absoluta pesadilla para su equipo de desarrolladores–.

Es así como el equipo de traidores utilizó los privilegios de OldTuber –aquellos que ni siquiera se les entregarían en primer lugar–, para acabar con la plataforma, luego de convencer a su jefe de otorgárselos por el bien de la igualdad en YouTube, aun sabiendo que al primer fallo los despedirían.

Posteriormente, solo quedó convencer a su supervisor de que no los denunciara, sino que estuviera atento en caso de que las cosas se salieran de control, por lo que escribieron el código y lo implementaron en la plataforma, siendo el líder de relaciones públicas el primero en acercarse a sus escritorios.

Resultados inesperados

Es así como se dio a conocer lo que todos los sitios de tecnología estaban divulgando, preguntando por qué uno de los sitios más populares de Internet expulsaría la quinta parte de su base de usuarios, afirmando que tal vez “YouTube estaba avanzando hacia una Internet más moderna y segura“, aunque la verdad era más decepcionante de lo que pensábamos.

Por lo que los desarrolladores, todavía incrédulos, simplemente recibieron una advertencia de que lo consultarán con sus superiores la próxima vez, reconociendo la prensa positiva que había generado el banner en la plataforma, mientras un grupo de abogados temía que se convirtiera en objetivo de demanda por parte de la competencia.

Donde quiera que caminaran recibían felicitaciones, por lo que confundidos, el grupo de conspirantes se acercó al gerente de la compañía, preguntando qué sucedía con la pancarta, a lo que este respondió con un simple: “Oh, imaginé que ustedes copiaron el banner que había colocado Google Docs“.

Es así como lo que se trataba de una conspiración llegó a oídos de Google y otros sitios bajo el brazo de este gigante, quienes asumieron la aprobación de la plataforma y colocaron el suyo a lo largo del día, resultando en miles de sitios que afirmaban que Internet Explorer 6 estaba en el pasado, dando a entender que el navegador era un verdadero dolor en el trasero para todo el mundo.