El protocolo de vacuna contra el coronavirus de AstraZeneca parece ser más riguroso que los de Moderna y Pfizer.

Como muchos saben, el gobierno ruso anunció el mes pasado que ya contaban con una vacuna eficaz contra el coronavirus. La noticia generó controversia en la comunidad científica ante la falta de evidencia sobre su desarrollo y ensayos clínicos que sustentaran dicha afirmación, pero estos ya han empezado a divulgarse.

En un artículo publicad en la prestigiosa revista The Lancet, los investigadores involucrados informan que los pacientes que participaron en las primeras pruebas de la vacuna rusa contra el coronavirus desarrollaron anticuerpos sin “efectos adversos graves”. Sin embargo, los expertos en el tema dicen que estos ensayos aún son demasiado pequeños como para probar la seguridad y eficacia de la candidata.

Vacuna rusa generó anticuerpos en tres semanas

Los investigadores rusos llevaron a cabo dos ensayos pequeños, cada uno de los cuales involucró a 38 adultos sanos entre 18 y 60 años de edad, que recibieron dos dosis de la vacuna anunciada semanas atrás. Al inicio del ensayo, se administró una dosis de la vacuna, y luego se aplicó un refuerzo 21 días después.

Los investigadores rusos indican en el documento que estos ensayos fueron abiertos, es decir, no hubo una sustancia placebo con la cual comparar la eficacia de la vacuna. Además, no fueron aleatorios, lo que significa que los participantes no fueron asignados al azar para recibir el tratamiento.

Los participantes fueron monitoreados durante 42 días, pero ya dentro de las primeras tres semanas, todos habían desarrollado anticuerpos contra el coronavirus causante de COVID-19. En vista de ello, la conclusión de ambos ensayos fue que la vacuna rusa era “segura, bien tolerada y no causa eventos adversos graves en voluntarios adultos sanos”.

Se necesitan ensayos más grandes y prolongados

A pesar de que los resultados fueron positivos y alivian la incertidumbre previa respecto a esta candidata, siguen siendo insuficientes para confiar de lleno en ella. Todavía es necesario observar su desempeño en grupos más numerosos y variados.

“Mostrar seguridad será crucial con las vacunas COVID-19, no solo para la aceptación de la vacuna, sino también para la confianza en la vacunación en general”, escribió Naor Bar-Zeev de la Escuela de Salud Pública Johns Hopkins Bloomberg en un comentario en The Lancet.

También es necesario observar los efectos a un plazo más larga para poder garantizar su seguridad y eficacia en la prevención de la infección. Esto ya ha sido considerado por los investigadores rusos, según los cuales los 76 participantes de estos ensayos seguirán monitoreados hasta 180 días.

En su informe también anuncian un ensayo de fase 3 más riguroso que incluirá unos 40,000 voluntarios “de diferentes grupos de edad y riesgo”, lo cual concuerda con lo anunciado por el alcalde de Moscú días atrás.

Referencia:

Safety and immunogenicity of an rAd26 and rAd5 vector-based heterologous prime-boost COVID-19 vaccine in two formulations: two open, non-randomised phase 1/2 studies from Russia. https://www.thelancet.com/journals/lancet/article/PIIS0140-6736(20)31866-3/fulltext