Crédito: Canal Rocket Lab en YouTube.

Rocket Lab es una pequeña empresa aeroespacial estadounidense. En la actualidad, cuenta con una filial en Nueva Zelanda y se dedica a hacer lanzamientos de satélites por contrato.

Hasta la fecha, la compañía se había enfocado casi en su totalidad simplemente al desarrollo de los cohetes para transportar los salétiles –que eran fabricados aparte por sus clientes–. Ahora, sabemos que Rocket Lab ha estado desarrollando sus propios modelos de satélites desde el año pasado.

Sin embargo, nadie esperaba enterarse de la llegada de estos al espacio una vez ya estuvieran en órbita. Una vez más Rocket Lab ha enviado un satélite propio al espacio en total secreto. Pero, para esta oportunidad, sus metas son muy distintas a las de su primera incursión.

El secreto del cohete Electron

El pasado 30 de agosto, el lanzamiento del cohete Electron se llevó a cambo sin problemas desde la sede de aeronáutica de Rocket Lap en Nueva Zelanda. A bordo del Electron debía ir únicamente un satélite perteneciente a la compañía Capella Space.

En un principio, todo se desenvolvió como se esperaría. La nave llegó al espacio y se separó para liberar al satélite de Capella Space. Sin embargo, las maniobras no frenaron allí.

Desde el centro de control en la Tierra, la nave espacial cilíndrica interna ubicada en la base de Electron, y conocida como Photon, también se separó de la nave. Allí, esta parte del cohete dejó de ser un desecho del vuelo espacial y comenzó a comportarse como un satélite. A estas alturas, ‘First Light’, como han decidido llamarlo, ya ha tomado varias fotografías en la superficie terrestre (y a sí mismo) como parte de las maniobras de prueba de Rocket Lab.

¿Qué significa para Rocket Lab la llegada de ‘First Light’ al espacio?

Peter Beck, el director ejecutivo de Rocket Lab, comentó:

“Para mí, personalmente, hubo un momento realmente mágico sentado con los ingenieros, donde enviamos el comando [de activación] a la etapa inicial [del Electron]”.

Con el éxito de esta misión secreta, la compañía ha tenido la oportunidad de comprobar la efectividad de su diseño al ponerlo en práctica. Además, han sido capaces de demostrar las funcionalidades de su propuesta a sus clientes.

Con ella, esperan poder lograr ofrecerles alternativas para que los próximos lanzamientos de satélites se hagan por modelos también manufacturados por Rocket Lab. Asimismo, la reutilización de partes del Electron para crear un satélite también busca reducir costos y hacer más asequible el servicio para sus clientes, ampliando el posible abanico que solicitudes que les llegarán.

Grandes riesgos, enormes planes

Ahora que esta primera fase ya se ha puesto en marcha, la empresa no planea detenerse. Utilizando al Photon, esperan crear satélites capaces de hacer largos viajes en el espacio. De hecho, ya incluso han planteado la posibilidad de unirse a la NASA para enviar a una versión modificada de esta nave a orbitar alrededor de la Luna. Igualmente, han pensado incluso en llegar más lejos, al plantearse la velocidad de enviar un satélite con el modelo de Photon a Venus para este 2023.

Por ahora, estas misiones destinadas a conquistar el espacio profundo se encuentran lejos. Pero, este primer paso tomado por Rocket Lab al menos ha colocado a la empresa al inicio del camino.

¿Por qué trabajaron con este proyecto en secreto?

Aunque la misión secreta resultó un gran éxito, variadas críticas han surgido con respecto a la decisión de Rocket Lab de llevar a cabo el experimento sin notificar a nadie. Cuando se le ha preguntado a Beck sobre esto, él simplemente ha dicho simplemente:

“Bueno, me gusta hacer cosas y asegurarme de que todo esté bien y funcione antes de anunciarlo”.

Por lo que, podemos asumir que este fue el mismo razonamiento que utilizaron 2 años atrás, cuando pusieron en órbita en secreto el particular satélite ‘Humanity Star’.

‘Humanity Star’, un proyecto de arte espacial

Rocket Lab, en su momento, declaró que ‘Humanity Star’ se trataba de un “proyecto de arte” de la empresa. Este satélite tenía la forma y las cualidades de una enorme bola disco.

Su propósito era que reflejara los rayos del Sol sobre la Tierra y que su brillo en el cielo se convirtiera en una experiencia diverdita y diferente para quienes lo viéramos desde la Tierra. Sin embargo, ‘Humanity Star’ tuvo que bajar del firmamento apenas 3 meses después de su llegada a este debido a fuertes quejas de la comunidad científica. Estas se debieron a que consideraban que el brillo del satélite podría contaminar las imágenes y estudios de larga exposición del Universo.

Para esta oportunidad Beck ha comentado que espera que la llegada de ‘First Light’ al espacio “un poco menos controvertida que la de ‘Humanity Star’”.