Todo el que tenga, o haya tenido una mascota, habrá vivido una experiencia como esta: levantarse ante una necesidad urinaria, caminar hacia el baño y ser seguido por su perro en todo el trayecto.

Pero la historia no termina allí. Incluso dentro del baño, sentados o parados frente al inodoro, el animal se mantiene allí, con la mirada fija en su figura humana, casi sin parpadear, mientras ocurre la descarga.

Se trata de una situación un poco vergonzosa, al menos para nosotros los humanos, pero también bastante curiosa. No se trata de casos aislados, sino que es algo que podemos vivir con la mayoría de nuestras mascotas perrunas. ¿Qué hay detrás de ese interés por vernos en el baño?

Los perros no sienten vergüenza

Aprovechando que hablamos de vergüenza, descartaremos este tipo de sentimiento en los animales. Los perros no tienen ningún concepto de desnudez o privacidad, y lo dejan claro cada vez que se lamen sus partes íntimas con afán frente a quien sea.

“No ven orinar o defecar como algo privado, por lo que tiene sentido que te sigan, como lo harían en cualquier otra situación”, dice Marc Bekoff , profesor emérito de ecología y biología evolutiva en la Universidad de Colorado, Boulder.

Necesidad de acompañar a los humanos

Lo que sí es cierto es que son muy apegados a sus cuidadores, y desean pasar todo el tiempo que sea posible al lado de sus padres humanos, sin importar si ello implica verlos hacer cosas desagradables. La compañía es algo primordial para ellos.

“A los perros les gusta hacernos compañía, así que si a tu perro le gusta ir contigo al baño, es solo porque quiere estar contigo”, dice Zazie Todd, psicóloga de animales y autora del libro Wag: The Science of Making Your Dog Happy .

“Puede resultarnos vergonzoso que un perro nos observe usar el baño, pero no lo es para el perro. Solo quieren estar con nosotros y ver lo que estamos haciendo. Es probable que su perro también lo vigile en muchas otras ocasiones. Si no te gusta, siempre puedes entrenar a tu perro para que espere fuera del baño o en otra habitación”.

Entrenarlos para respetar nuestro espacio en el baño

Puede que a muchas personas no les importe en lo más mínimo que su perro los vea mientras liberan sus desechos, pero otros preferirían algo de privacidad en ese momento. Para estos casos, no estaría mal seguir el consejo de Todd, que plantea entrenarlos para ello.

Y no es tan difícil como suena. De hecho, una forma sencilla de evitar que nos sigan cuando queremos privacidad es darles golosinas o un juguete justo antes de ir al baño. Así tendrán una distracción en la cual ocuparse mientras hacemos lo que tenemos que hacer.

Por lo demás, no hay mucho de qué preocuparse. Si lo vemos de una manera positiva, pues tenemos a alguien que, de manera desinteresada, puede darnos buena compañía sin causarnos problemas. ¡No queda más que aceptarlo y disfrutarlo!

Referencia:

Your Dog Watches You Use the Bathroom Because They Love You. https://www.dollarshaveclub.com/content/story/your-dog-watches-you-use-the-bathroom-because-they-love-you