La tecnología de los deepfakes lleva relativamente poco tiempo entre nosotros. Sin embargo, desde su primera aparición en el 2017, esta se ha desarrollado con rapidez y se ha dado a conocer con aún más premura en el mundo.

Junto con el albor de esta tecnología, nacieron muchas preocupaciones con respecto a su uso. Este detalle se refuerza tan solo con recordar el primer uso que se le dio a esta tecnología, creando deepfakes de conocidas actrices como Scarlett Johansson y Gal Gadot en encuentros sexuales.

Después de este inicio, este tipo de videos nunca se detuvieron. En la actualidad, según reporta la compañía de detección de deepfakes Sensity (hasta hace poco conocida como Deeptrace), cada mes se suben al menos mil deepfakes pornográficos a las diferentes plataforma porno del mundo.

Sensity también ha recalcado cómo el uso y consumo de estos videos ha aumentado exponencialmente durante este 2020. En pocos años es más que claro que esta tecnología se ha ido haciendo un lugar en el mundo de la pornografía. Pero, ahora parece que nos encontramos en un umbral que puede hacer la situación mucho más delicada si no logramos evitar cruzarlo a tiempo.

La demanda por los deepfakes va en aumento

Los deepfakes ya se han convertido en una de las más grandes amenazas de estafas con IA (Inteligencia Artificial); sin embargo, este no ha sido el único campo en el que han evolucionado con rapidez. Con los datos que el medio Wired ha logrado obtener a través de Sensity de tres grandes sitios web pornográficos del mundo, es más que claro que los deepfakes ya han creado su propio mercado en estos.

Sitios como XVideos, Xnxx (ambos propiedad de la misma empresa) y xHamster han tenido videos de deepfakes no consensuales de celebridades que han sido vistos millones de veces por los usuarios de las plataformas. Un ejemplo claro de esto se trata de un video de 30 segundos con el rostro de la reconocida actriz, Emma Watson, en Xnxx. De las 23 millones de visitas a deepfakes en la página, 13 millones corresponden solo a este video.

Igualmente, en total, tan solo el año pasado, este tipo de videos recibieron más de 134 millones de visitas, según Sensity. Ahora que el año inicia, esta demandada puede aumentar incluso más, mientras la oferta se hace más variada. Para julio del 2019, se subieron aproximadamente 14.678 videos deepfake. Ahora, para julio de este año, ya el monto supera los 49 mil videos.

Sobra destacar que las visitas a sitios como XVideos, Xnxx se pueden equiparar (y llegan incluso a superar) a las recibidas por grandes plataformas como Wikipedia, Amazon y Reddit. Por lo que, es innegable que se tratan de unas de las vitrinas más grandes y notorias del mundo. Sensity no ofreció datos de Pornhub, otro de los competidores notorios en esta área, segundo únicamente ante XVideos, Xnxx.

Los objetivos de los deepfakes van en aumento

A medida que los deepfakes aumentan en cantidad, la variedad de estos también se incrementa. En un principio, los deepfakes estuvieron orientados a un grupo pequeño de celebridades.

Igualmente, cuando se utilizaron para otras áreas como las estafas y la política, también mostraron ser una rareza a la que no nos hemos acostumbrado aún. Sin embargo, las producciones de estas áreas simplemente no se equiparan con la realizada con la técnica de los deepfakes en el mundo de la tecnología.

Debido a estos, otras celebridades como la actriz Natalie Portman y la cantante Billie Elilish, solo por mencionar algunas, también se han visto afectadas por los deepfakes pornográficos. Igualmente, figuras notorias pero no tan reconocidas de otras plataformas como YouTube, Instagram  y Twitch ya también han comenzado a volverse víctimas de esta situación.

El problema

El medio Wired logró contactar con el vicepresidente de xHamster, Alex Hawkins, y este aclaró que la página trata a los deepfakes no consensuales como a cualquier otro contenido de esa naturaleza: es decir, lo retira. Sin embargo, parecen aún tener problemas con estas regulaciones, pues estos videos aún proliferan en su plataforma. Igualmente, otros sitios como Pornhub también impusieron reglas contra este tipo de contenidos, pero aún no han podido instaurarlas satisfactoriamente.

Sin embargo, estas plataformas parecen ser la excepción a la regla, debido a que, en general, los sitios web de pornografía no han dado importancia a este tipo de contenidos. Asimismo, plataformas como XVideos y Xnxx no parecen interesadas en remover de sus plataformas el contenido que les ha proporcionado tantas visitas. Debido a lo que, si las personas quieren remover los videos es necesario que tomen acciones legales. Pero, a pesar de que la imagen de las personas que “protagonizan” los videos de ve mancillada, la verdad es que existen pocas opciones en el mundo de la legalidad que se pueden tomar para denunciar esta situación.

Mejorando calidad, disminuyendo precios

Uno de los motivos tras este aumento en la cantidad de deepfakes en la web tiene que ver con la accesibilidad a este tipo de programas. En un principio, esto se trataba de una actividad de unos pocos grupos aislados.

Sin embargo, a medida que la tecnología avanza, son más los programas que se desarrollan para hacer estas funciones más amigables para el público. En otras palabras, cada vez se dan más las condiciones para que cada quien pueda realizar su propio deepfake, incluso sin demasiados conocimientos en informática o demás.

Sumado a esto, así como se simplifican los procesos, los programas y equipos utilizados también lo hacen. Como consecuencia, obtener un deepfake es cada vez más sencillo y menos costoso, tanto en esfuerzo como en inversión monetaria. Por lo que, poco a poco cada vez más personas podrían comenzar a utilizar esta tecnología para sus propios fines, tal como fue el caso de la afortunadamente ya retirada app DeepNude, diseñada específicamente para recrear el cuerpo desnudo de cualquier mujer cuya imagen (con ropa, traje de baño, lencería, etc.) se subiera al software.

La ley no está lista para responder a este problema

Para hacer referencia a toda esta situación y al camino evolutivo que llevan los deepfakes la profesora de la Facultad de Derecho de Durham, Clare McGlynn, ha dicho:

“Lo que esto muestra es el problema que se avecina para las personas que no son celebridades.

Este es un problema serio para las celebridades y otras personas en el ojo público. Pero mi preocupación desde hace mucho tiempo, al hablar con sobrevivientes que no son celebridades, es el riesgo de lo que se avecina”.

McGlynn se especializa en regulaciones de pornografía e imágenes de abuso sexual y su preocupación sobre el futuro de la privacidad, seguridad e imagen de las mujeres es cada vez más grande. Esto debido a que, aunque sí se hacen deepfakes con víctimas masculinas, las mujeres ocupan la clara mayoría en espectro en esta área.

En la actualidad, si una persona averigua que fotos o videos suyos en situaciones sexuales están en la web si su consentimiento puede tomar acciones legales. De este modo, puede demandar por difamación, según las leyes de derechos humanos e incluso presentar cargos por elementos como reclamos de derechos de autor. Sin embargo, cuando hablamos de deepfakes, las opciones son mucho menores.

En algunas zonas de Estados Unidos y de la Unión Europea comienzan a salir iniciativas para legislar mejor esta área. Pero, actualmente todo se encuentra en un estado larval mientras la tecnología de los deepfakes sigue avanzando sin descanso.

¿Cuándo reaccionarán los legisladores?

En estos momentos, algunos estados como Virginia ya han desarrollado algunas leyes contra los deepfakes sexuales no consensuados. Por su parte, Twitter también está tomando sus propias medidas contra los deepfakes en general.

Por otro lado, hasta ahora, no se ven otros grandes movimientos de las entidades legisladoras por poner orden en esta área. Sin embargo, cuando sus consecuencias comiencen a golpear al ciudadano común y los casos de deepfakes no consensuados en las web pornográficas ocurran más seguido, es probable que finalmente las autoridades sientan la soga lo suficientemente apretada como para actuar. Sin embargo, para ese momento gran parte del daño ya estará hecho.