Años de investigación han sugerido que el agua en la Tierra proviene de objetos externos que viajaban desde muy lejos y en algún momento estuvieron en contacto con ella. Sin embargo, el agua en nuestro planeta puede provenir de materiales que ya estaban presentes en el sistema solar interior al momento de su formación, y no necesariamente de cometas o asteroides de gran alcance como sostienen muchos estudios.

Esta idea es apoyada por los hallazgos que obtuvieron los investigadores de la Université de Lorraine y la Universidad de Washington en St. Louis, y que detallan en un documento en la revista Science.

Componentes no tan secos como se pensaba

Antes se pensaba que los componentes básicos de la Tierra estaban secos, que provienen de partes internas del sistema solar, donde la cercanía con el sol, y las consecuentes altas temperaturas, habrían sido demasiado altas para que el agua se condensara y mojara los sólidos del planeta. Y que, por ende, el agua que baña buena parte de su superficie provenía de objetos externos.

Pero en esta oportunidad, los investigadores descubrieron que un tipo de meteorito llamado condrita enstatita contiene suficiente hidrógeno como para suministrar al menos tres veces la cantidad de agua que contienen los océanos de la Tierra. Es probable que incluso mucho más que esta cantidad.

Tenemos el caso de las condritas de enstatita, compuestas por completo de material del sistema solar interior, el cual es esencialmente el mismo que conformó originalmente a la Tierra. Se trata de materiales raros y representan solo alrededor del 2 por ciento de los meteoritos conocidos. Además, tienen isótopos de oxígeno, titanio y calcio similares a los de nuestro planeta.

Los autores destacan que apenas existen unas pocas condritas de enstatita prístinas, es decir, que no han sido alteradas en asteroides ni en la Tierra, por lo que las seleccionaron cuidadosamente para este trabajo.

Para conocerlas con mayor detalle, los investigadores aplicaron dos técnicas analíticas, la espectrometría de masas convencional y la espectrometría de masas de iones secundarios. Esto les permitió medir con precisión la composición de las pequeñas cantidades de agua en los meteoritos que la contienen. Fue así como descubrieron que sus isótopos de hidrógeno y nitrógeno también son similares a los de la Tierra.

Componentes originales de la Tierra tenían hidrógeno

Para ponernos en contexto, en el estudio de materiales extraterrestres, suele usarse la abundancia de los isótopos de un elemento como referencia para identificar el origen del mismo.

Hasta ahora, la idea de que las condritas de enstatita son componentes originales de nuestro planeta es bien aceptada. Así que descubrir estos elementos en su composición puede significar que estas son las responsables de su disponibilidad de agua.

“Si las condritas de enstatita fueran efectivamente los componentes básicos de nuestro planeta, como lo sugieren fuertemente sus composiciones isotópicas similares, este resultado implica que estos tipos de condritas suministraron suficiente agua a la Tierra para explicar el origen del agua de la Tierra, ¡lo cual es asombroso!”, explica Lionel Vacher, investigador postdoctoral en física en la Universidad de Washington en St. Louis.

Es decir, el material que contiene hidrógeno estaba presente en el sistema solar interior al momento de la formación de la Tierra, a pesar de que las temperaturas eran demasiado altas para que existiera agua líquida.

“La parte más interesante del descubrimiento para mí es que las condritas de enstatita, que se creía que eran casi ‘secas’, contienen una abundancia inesperadamente alta de agua”, añadió el investigador.

Pero no se trata solo del hidrógeno. El estudio también plantea la posibilidad de que gran parte del nitrógeno, el elemento más abundante en la atmósfera, provenga de las condritas de enstatita.

Referencia:

Earth’s water may have been inherited from material similar to enstatite chondrite meteorites. https://science.sciencemag.org/content/369/6507/1110