Este lunes 31 de agosto se espera que dos de las más notorias compañías del mundo de la tecnología dividan sus acciones en el mercado de valores. La noticia de la decisión de ambas empresas llegó de forma sorpresiva y causó grandes especulaciones.

Sin embargo, para muchos, no está totalmente claro lo que dicha división implica ni los motivos por los que tan grandes empresas esperarían hacerla –sobre todo justo ahora que el mercado estadounidense se encuentra sufriendo tantos golpes–.

Debido a esto, hemos hecho una revisión de la situación para poder darles una breve perspectiva de no solo lo que significará esta división para la empresa, sino del motor que pudo haber detrás de ella para tomar esta decisión.

¿Cómo dividirán sus acciones Apple y Tesla?

A pesar de que ambas compañías han elegido la misma fecha para realizar esta acción, la verdad es que cada una realizará este proceso a su manera. Sin embargo, en esencia, lo único que cada una de ellas hará será dividir en fracciones las acciones que tiene en el mercado, y cada una de estas asuma el valor acorde al porcentaje que representaba de al acción total.

En resumen, si una acción costara 100 dólares y la dividieran en dos, cada una de las nuevas acciones costaría 50 dólares. Sin embargo, el total de la sumatoria de estas debería ofrecer un monto bastante cercano al que se tenía cuando eran una sola acción.

Las acciones de Apple actualmente se cotizan por un valor de 500 dólares y la empresa espera dividirlas en cuatro partes iguales (base 4 por 1). En este caso, se espera que cada una de las acciones pase a valer 125 dólares aproximadamente.

Por su parte, Tesla se cotiza en el mercado con acciones que rondan los 2 mil dólares por unidad. Para este caso, la empresa ha optado por una división en cinco partes iguales (base 5 por 1). Debido a esto, el precio unitario de cada acción debería disminuir a unos 400 dólares –el 20% de su valor original–.

¿Apple y Tesla están perdiendo valor entonces?

No. Ninguna de las dos compañías está disminuyendo su valor de mercado debido a esta división. En realidad, este no cambiará en absoluto –solo se encontrará dividido en porciones más pequeñas–. Ahora, el valor que sí cambiará será el representado individualmente por cada una de estas porciones.

¿Esto significa que las acciones perderán valor?

No, el valor de cada una de ellas se divide debido a que estas se hacen más pequeñas. Viendo a cada acción original como una pared de ladrillos, si se la divide y se comienza a pesar cada ladrillo de forma individual, es imposible esperar que tenga el mismo peso que la pared.

En resumen, una división de los componentes no hará que el peso de la pared sea menor o que los ladrillos se hagan más ligeros. Esta solo hará que, al estar separados, ofrezcan solo su peso unitario. Pero, si se los junta, se puede obtener el mismo peso inicial.

¿Qué pasa con los inversores?

Ningún inversor pierde dinero ni poder adquisitivo por ello. En realidad, lo que ocurre es que pasan a tener en stock más acciones, que les ofrecen un valor total igual (o bastante equivalente) al que tenían inicialmente.

Por ejemplo, en el caso de Apple, aquel accionista que tuviera en su poder una unidad, luego de esta división pasaría a tener 4. Pero, el valor total de su patrimonio (es decir, lo que representan las acciones que posee) no cambiaría, y se mantendría en 500 dólares.

En pocas palabras, a pesar de que habrá un cambio en el conteo de las acciones, los inversionistas no verán cambios en sus ingresos ni en el porcentaje que representan dentro de la compañía –solo tendrán el gran bloque que antes poseían dividido en piezas independientes–.

¿Y si el accionista quiere vender?

Saber el precio base al que se compró la acción es vital para poder venderla y hacer un trato en el que no se pierda dinero en el camino. Con un cambio como este, las acciones se multiplican, pero el costo base que se manejaba pasa a ser obsoleto, por lo que el precio de venta también debe ser modificado.

En el caso de Tesla, se volverá imposible vender una sola acción y obtener 2 mil dólares. Para esto, será necesario vender un paquete de 5, y que por unidad cada una se mantenga en un rango que ronde los 400 dólares antes mencionados.

¿Por qué Apple y Tesla están haciendo esto?

Mirando en detalle las implicaciones de la división de acciones, es posible ver que este movimiento no trae muchos cambios. Como consecuencia, cabe preguntarnos por qué grandes empresas como estas buscarían pasar por tanto papeleo.

Su motivación se encuentra en su capacidad de tener liquidez en el mercado. Unas acciones estáticas que no cambian de manos no aumentarán su precio y definitivamente comenzarán a perder valor en el tiempo debido a la falta de demanda.

En un momento como este, en el que la economía no solo de Estados Unidos sino del mundo se encuentra amenazada por una recesión causada por la pandemia del COVID-19, es necesario estimular el movimiento del mercado. Por esto, al disminuir el costo por unidad de cada acción, se estimula a los compradores para que vendan o adquieran más.

Para un accionista, vender una acción de 2 mil dólares o adquirirla de un momento a otro puede ser una decisión complicada. Pero si se manejan otras acciones de 400 dólares, queda más espacio para la movilidad tanto del ofertante como del demandante. Por lo que aparece el flujo de dinero en el mercado (la liquidez) que a su vez alimenta el crecimiento paulatino del valor de las acciones.

De este modo, la empresa encuentra una nueva oportunidad para continuar creciendo. Esto mientras que los viejos y nuevos accionistas encuentran más movilidad en el mercado y pueden tener más espacio y alternativas a la hora de negociar.

Los riesgos

A pesar de que este parece ser un movimiento perfecto para las empresas, la verdad es que también tiene sus contras. Aunque realmente la división de acciones no necesariamente afecta el valor de una empresa, esta sí es capaz de alterar su estabilidad.

Volviendo al ejemplo de la pared, si ahora cada muro puede venderse por ladrillos en lugar de cómo una unidad, poco a poco la estructura comienza a debilitarse mientras cada ladrillo puede moverse en una dirección diferente. En pocas palabras, la dispersión del valor de las acciones en pequeñas unidades puede dar más lugar a cambios drásticos que debiliten poco a poco las estructuras del valor general de la construcción.

El legendario inversor Warren Buffett habló de esta inestabilidad en las acciones como un exceso de volatilidad en el mercado. Desde los noventa, ha defendido su postura y ha negado que esta sea una estrategia segura. Actualmente, siguiendo estos preceptos, su holding Berkshire Hathaway (NYSE: BRK.A) se cotiza en unos 300 mil dólares por cada acción.

¿Qué será de Apple y Tesla?

A pesar de estos riesgos, por ahora las cosas parecen ir bien para ambas empresas. Incluso antes de que la división se hiciera presente, el valor de las acciones de Apple tuvo un aumento del 25% en el mercado de valores, mientras que las de Tesla subieron incluso un 45%. Por lo que, al menos por ahora, su estrategia parece estar rindiendo los frutos esperados.