El agua es un recurso primordial para los seres humanos, y consumirla en condiciones adecuadas es una prioridad en nuestros tiempos. Muchas personas en el mundo no tienen acceso a agua limpia ni mucho menos a aquella sometida al procesamiento típico que la hace apta y segura para nuestro consumo.

En las sociedad urbanas, es común que las personas cuenten con filtros especializados en sus hogares, aunque en muchas regiones, sobre todo las desarrolladas, el agua salga del grifo ya filtrada y lista para tomar.

Pero aquí nos centraremos en los equipos domésticos, que pese a ser domésticos, no siempre reciben un mantenimiento adecuado que garantice su eficacia. Muchos ni siquiera con conscientes de que esto es necesario para poder disfrutar de sus beneficios a largo plazo.

Debe sonar espeluznante, sobre todo para aquellos más quisquillosos con el tema del agua, pero es una realidad mucho más frecuente de la que muchos imaginan. Y sí, las preocupaciones no son infundadas, ya que los filtros de agua descuidados realmente pueden causar ciertos problemas dignos de atención.

Filtros deteriorados reducen la calidad del agua

Los filtros de agua son bastante simples: consisten en hacer pasar el agua a través de diferentes materiales, como el carbón o carbón vegetal, las cuales son capaces de absorber sustancias químicas presentes en el agua, pero que no nos interesa (ni nos conviene) consumir.

Cuando se hace el mantenimiento respectivo al filtro, con el tiempo este suele empaparse, reteniendo suciedad, y poco a poco va haciéndose más lento, pudiendo incluso dejar de filtrar el agua.

Esta advertencia es apoyada por, Rick Andrew de NSF International, Global Water Systems, quien dice que “no cambiar los filtros de acuerdo a las instrucciones del fabricante podría resultar en una filtración menos efectiva”. De hecho, un estudio alemán descubrió que un filtro viejo podría tener un efecto contraproducente, añadiendo bacterias dañinas al agua.

La peor parte es que, en última instancia, esto conduciría a la obtención de un agua de la misma calidad que la que no se trata, “porque el medio filtrante eventualmente se satura y no puede atrapar o adsorber contaminantes adicionales”.

“Otro posible resultado de no cambiar los filtros de manera oportuna es la reducción del flujo de agua debido a la obstrucción de los poros del filtro”, añadió Andrew, quien forma parte de NSF International, Global Water Systems, que establece los estándares para muchos filtros del mercado, y emite certificaciones para garantizar que cumplen con ellas.

En EE.UU. el agua es segura para beber antes de pasar por filtros

El experto destaca que aún así muchas personas podrían estar tranquilas, ya que la mayor parte del agua del grito en los Estados Unidos es segura para beber. Por supuesto, esto no quiere decir que deban dejar que el filtro llegue a extremos por falta de mantenimiento.

“Los consumidores deben leer el Informe de confianza del consumidor anual de su empresa de servicios públicos local para evaluar la calidad de su agua y considerar si se necesita un dispositivo de filtración para tratar contaminantes específicos”, recomienda.

Asimismo, aquellos que consumen agua de pozos privados deben realizar pruebas anuales para evaluar la calidad del agua e identificar cualquier necesidad de mantenimiento de acuerdo a la presencia de contaminantes.

Si no queda otra opción más que cambiar el dispositivo de filtración, “ya sea por efectos estéticos o de salud, asegúrese de cambiarlo según las indicaciones del fabricante”, y escoger los más adecuados según sus necesidades.

Referencia:

Can I Safely Drink Filtered Water If I Never Change the Filter? https://www.dollarshaveclub.com/content/story/can-i-safely-drink-filtered-water-if-i-never-change-the-filter