Más de uno de nosotros ha tenido que enfrentarse a una o varias noches de vigilia para terminar un trabajo o un proyecto importante. Fuera cual fuera el motivo que nos llevó a tener que extender la jornada hasta altas horas de la noche, al final todos terminamos batallando contra el sueño para poder seguir adelante.

Por lo general, estas son solo eventualidades en nuestra vida. Sin embargo, existen personas que trabajan regularmente en los turnos nocturnos y que se ven enfrascadas en esta lucha como una parte más de su cotidianidad.

Particularmente, en Australia, ya más de 1,4 millones de personas participan en la modalidad de trabajos por turnos. De entre estas, 200 mil forman parte de la fuerza de trabajo en los turnos nocturnos o vespertinos.

Debido a esto, los investigadores de la Universidad de Australia del Sur se han dedicado a estudiar los métodos utilizados por estas personas para mantenerse en estado de vigilia. Asimismo, han probado una teoría para comprobar posiblemente la mejor estrategia para lograrlo.

Los problemas del turno nocturno

En general, la gran dificultad del turno de la noche es que: “Los trabajadores por turnos a menudo se ven privados de sueño de forma crónica porque tienen patrones de sueño interrumpidos e irregulares”. Esto lo ha dicho la Dra. Stephanie Centofanti, investigadora principal del estudio. Debido a esto, tienden a tener una salud general deficiente y una calidad del sueño reducida.

Ahora, la Dra. Centofanti y sus colegas han visto en las siestas cortas y en el café una posible solución. Sin embargo, claramente estos no son métodos nuevos para muchos, sino que se tratan de mecanismo usual para mantener la vigilia. Sin embargo, es probable que estos nunca les hayan funcionado del todo, ¿por qué?

Combatiendo la inercia del sueño

En primer lugar, una de las soluciones que se han vuelto universales para tratar de darle la vuelta al sueño es rendirse ante él aunque sea por unos minutos. Las siestas cortas pueden ser perfectas para revitalizar al organismo, pero nos dejan expuestos a lo conocido como “inercia del sueño”.

Esta es simplemente ese estado de aturdimiento que a veces podemos sentir al recién levantarnos. El problema es que tras una siesta corta este puede perseguirnos hasta por una hora, perjudicando nuestro rendimiento general.

Luchando con efectos retardados

Para tratar de hacer frente a esta inercia las personas también tienden a decantarse por el café y la energía que brinda la cafeína. No obstante, esta no es un compuesto de efecto inmediato. Por este motivo, incluso cuando la persona se tome el café justo después de levantarse, el estado de alerta mental podría demorar entre 20 y 30 minutos en asentarse.

La solución definitiva: primero café, luego una siesta

Para contrarrestar estos problemas durante el día, se ha diseñado lo que se conoce como “siesta con cafeína”. Esta simplemente implica tomarse un café justo antes de ir a dormir por unos minutos. Si la siesta dura al menos 30 minutos, cuando la persona despierta entonces ya la cafeína ha podido hacer efecto y se encuentra mucho más alerta.

El estudio de la Dra. Centofanti toma este concepto y lo pone a prueba en los turnos nocturnos. Con una pequeña muestra de individuos entre 21 y 36 años, la investigación se enfocó en ver las diferencias de rendimiento entre los dos grupos luego de tomar una siesta a las 3.30 a.m.

De forma aleatoria la muestra se dividió en dos, unos recibieron 200 mg cafeína antes de una siesta de 30 minutos y otros, recibieron un placebo. En los 45 minutos siguientes, luego de la siesta, los individuos que tomaron cafeína se mostraron mucho más activos y alerta. Por si fuera poco, la calidad de su desempeño y rendimiento general fue mucho mayor. Asimismo, la inercia del sueño fue mucho menos marcada en los individuos que tuvieron la “siesta con cafeína”.

Para la Dra. Centofanti y su equipo, este es simplemente el inicio de un nuevo campo de estudio que requiere más investigaciones a fondo y con un mayor número de participantes. De seguir por este camino, el estudio podría guiarlos a un método efectivo y beneficioso con el que contrarrestar los problemas de fatiga de los trabajadores nocturnos.

Referencia:

A pilot study investigating the impact of a caffeine-nap on alertness during a simulated night shift: https://doi.org/10.1080/07420528.2020.1804922