La poliomielitis, conocida popularmente como polio, es una enfermedad que se transmite a través del contacto con una persona, agua o alimentos contaminados con el virus que la causa. Muchos de los que se infectan, no desarrollan ningún síntoma, pero aquellos que sí los presentan tienen un alto riesgo de padecer una parálisis permanente.

Durante mucho tiempo, esta enfermedad fue una preocupación, sobre todo porque muchos niños estaban en riesgo de contagiarse. Pero en la actualidad contamos con una vacuna eficaz que puede evitarla, y gracias a ella se ha logrado erradicar en Occidente.

Pero ahora uno de los continentes en los que la enfermedad ha causado mayor preocupación se ha sumado al éxito de la lucha en su contra. La Organización Mundial de la Salud (OMS) anunció el 25 de agosto que África está prácticamente libre del poliovirus salvaje, quedando solo dos países en donde el patógeno sigue siendo endémico.

El resultado de un arduo trabajo de vacunación

La Comisión Regional de Certificación de África, un organismo independiente que ha tomado la responsabilidad de supervisar la erradicación de la poliomielitis, confirmó recientemente que los 47 países de la Región de África de la OMS han erradicado al enterovirus que causa la poliomielitis.

Se trata de un logro histórico, resultado de un largo programa de vacunación y vigilancia aplicado en el continente, como indica Pascal Mkanda, coordinador del programa de erradicación de la poliomielitis en la Oficina Regional de la OMS para África en Brazzaville, República del Congo.

Más de tres años sin casos de polio

Cabe destacar que una región se puede certificar como libre de polio salvaje siempre y cuando hayan pasado tres años sin registrar ningún caso de virus en ninguno de sus países, lo cual ha sido confirmado para África.

En 2012, Nigeria registró más de la mitad de todos los casos de poliomilitis en todo el mundo, pero el último caso de polio salvaje en África se registró hace cuatro años en el noreste del país, lo que nos da una idea del avance que hubo en la lucha contra la enfermedad.

Sin embargo, no fue una tarea fácil. En Nigeria en particular, los trabajadores en la primera línea de la batalla tuvieron que luchar contra información errónea generalizada sobre la vacuna, el conflicto y la dificultad de rastrear las poblaciones nómadas que, sin saberlo, contribuían en la transmisión de la enfermedad.

Chima Ohuabunwo, epidemióloga de la Escuela de Medicina Morehouse en Atlanta, Georgia, coordinó un proyecto para apoyar la erradicación de la poliomielitis en Nigeria, y dijo que trabajar en equipo con los líderes tradicionales y religiosos fue un punto fundamental a la hora de persuadir a los padres para que que vacunaran a sus hijos.

Como indicamos en una nota previa, la aplicación de la vacuna también conlleva riesgos de brotes de enfermedad, y desde agosto de 2019, más de 20 países en todo el mundo han notificado casos de poliomielitis asociada a su aplicación. Generalmente, estos brotes se controlan a través de más jornadas de inmunización, y he allí la necesidad de que los países continúen vacunando a sus residentes de manera oportuna.

Y a pesar de que el logro es significativa, todavía hay pendientes por resolver: la lucha de África contra la polio aún no ha terminado. La vacunación debe continuar ya que el riesgo de que resurja la enfermedad sigue latente.

Referencia:

Africa declared free from wild polio — but vaccine-derived strains remain. https://www.nature.com/articles/d41586-020-02501-3