La evidencia científica que demuestra que el descanso adecuado es beneficioso para nuestra salud y estado de ánimo es bastante robusta. Aún así, los investigadores siguen indagando en el tema para comprender de forma más detallada el efecto que tiene el sueño sobre nuestro bienestar, y cómo no, las consecuencias de no dormir.

¿Has notado que tras una noche de insomnio estás mucho más irritable que de costumbre? Todos tenemos días malos, sí, pero puede que respondamos de forma más exagerada de lo que deberíamos ante estímulos muy simples que normalmente no nos afectarían. Puede que haber dormido mal sea la causa.

Una investigación publicada recientemente en la revista Sleep encontró que la restricción de sueño puede hacer a las personas menos tolerantes al ruido. Peor aún, puede que esto amplifique las reacciones de ira.

Diarios y exposición al ruido tras dos noches de sueño reducido

202 estudiantes universitarios llenaron diarios a través de los cuales proporcionaron información sobre sus hábitos de sueño, los factores estresantes a los que se sometían diariamente y sus experiencias de ira durante un mes.

El estudio también involucró un experimento de laboratorio en el que participaron 147 residentes de una comunidad. Algunos de ellos debieron mantener su horario habitual de sueño, mientras que otros debieron reducir su sueño en casa en aproximadamente cinco horas durante dos noches. Luego se sometieron a pruebas dirigidas a evaluar la ira ante la exposición a ruidos irritantes.

Menor capacidad de adaptación emocional

Gritar, Niño, Niña, Personas, La Infancia, Persona
Las personas que restringieron su sueño durante dos noches fueron menos tolerantes al ruido y tuvieron más reacciones de ira que las que durmieron completo.

El análisis de los datos suministrados por los diarios mostró que los estudiantes que durmieron menos de lo habitual informaron que experimentaron más enojo los días posteriores a las noches en vela.

Estos resultados coincidieron con los obtenidos en los experimentos de restricción de sueño y exposición al ruido. Las personas que dormían bien, mostraban una mejor adaptación al ruido y reportaban menos episodios de ira después de los dos días de sueño completo. En cambio, las personas que durmieron solo cinco horas durante dos días, mostraron reacciones de ira cada vez mayores al exponerse al ruido aversivo.

De modo que no exagerábamos cuando pensábamos que dormir menos de lo que deberíamos podría estar afectando nuestro estado de ánimo. En realidad perder sueño reduce nuestra capacidad de adaptación emocional a situaciones frustrantes, que yendo a situaciones más cotidianas, podrían ser el ruido en el tráfico, ritmo agitado de trabajo o simples errores humanos.

“Los resultados son importantes porque proporcionan una fuerte evidencia causal de que la restricción del sueño aumenta la ira y aumenta la frustración con el tiempo”, dijo Zlatan Krizan, doctor en psicología social y de personalidad, profesor de psicología en la Universidad Estatal de Iowa en Ames, Iowa, y autor de esta investigación.

“Además, los resultados del estudio del diario diario sugieren que tales efectos se traducen en la vida cotidiana, ya que los adultos jóvenes informaron más enojo por la tarde los días en que durmieron menos”.

Dicho esto, seguro no te quedarán ganas de desvelarte de nuevo, sobre todo si tienes que tratar con otras personas al día siguiente. La solución a las cosas no necesariamente está en dormir, pero hacerlo puede ayudarnos a llegar a ella y a reaccionar de mejor manera ante los imprevistos de la vida.

Referencia:

0276 Does Losing Sleep Unleash Anger? https://academic.oup.com/sleep/article-abstract/43/Supplement_1/A105/5846752?redirectedFrom=fulltext