Si bien los reportes de casos pediátricos de COVID-19 especifican que los niños suelen desarrollar síntomas leves o ser asintomáticos, hay información limitada sobre la duración de la detección del ARN del SARS-CoV-2 en sus vías respiratorias, lo que impide tener una comprensión plena del papel que juegan los niños en la propagación del coronavirus.

En lo que representa un paso importante en el esclarecimiento de esta interrogante, los resultados de un reciente estudio realizado en Corea del Sur sugieren que los niños con COVID-19 pueden propagar el virus hasta por 3 semanas, incluso cuando están asintomáticos.

Propagadores potenciales

La afirmación surge del análisis de los datos de 91 niños con COVID-19 en 22 hospitales, a quienes se les hizo una prueba cada tres días para monitorear la carga viral en curso y los síntomas entre febrero y marzo de 2020.

Los investigadores encontraron que el 22 por ciento de los niños presentaba síntomas leves, el 25 por ciento desarrolló síntomas después del diagnóstico, a veces hasta 25 días después, y el 20 por ciento de ellos nunca mostró síntomas de enfermedad.

Los investigadores señalan que el hecho de que los niños regresen de la escuela sintiéndose bien no significa que no puedan propagar el virus.

Las pruebas detectaron ARN del SARS-CoV-2 en hisopos nasofaríngeos y orofaríngeos durante una media de 17,6 días después de una prueba inicial positiva. Aproximadamente la mitad de los niños con síntomas continuaron excretando el virus durante tres semanas. Incluso los niños asintomáticos continuaron expulsando el virus durante mucho tiempo después de las pruebas iniciales, convirtiéndolos en potenciales vectores clave.

Aunque la mayoría de los casos de COVID-19 tienden a ser menos graves en niños, el papel que juegan los infantes en la transmisión del coronavirus aún no está claro. Dado que muchos distritos escolares reanudarán la escolarización presencial próximamente, se ha puesto una atención renovada en cómo los niños transmiten el virus.

Una inquietante posibilidad

Este estudio es el segundo en las últimas semanas que describe a los niños como posibles propagadores “silenciosos” del coronavirus. Recientemente, investigadores de Boston encontraron que los niños asintomáticos tenían niveles más altos del coronavirus en sus sistemas que los adultos hospitalizados.

Los resultados del estudio sugieren que los niños con COVID-19 pueden propagar el virus hasta por 3 semanas, incluso cuando están asintomáticos.

Sin embargo, no está claro si una carga viral alta se en los niños correlaciona con la gravedad de la enfermedad o con una capacidad prolongada de propagar la enfermedad. Independientemente, se sospecha que el bajo número de casos reportados originalmente en niños no se debió a que no se estaban infectando, sino a que eran asintomáticos o tenían síntomas leves y no se les realizaba la prueba de detección.

Respecto a los resultados del estudio, el doctor Thomas A. Russo, Jefe de la División de Enfermedades Infecciosas de la Escuela de Medicina y Ciencias Biomédicas de la Universidad de Buffalo, comentó:

“Los hallazgos del estudio plantean la inquietante posibilidad de que el regreso a clases pueda propiciar un ciclo de infecciones en el que los niños llevan el virus a sus casas y pueden potencialmente contagiar a sus familiares. Esta evidencia muestra que el hecho de que los niños regresen de la escuela sintiéndose bien no significa que no puedan propagar el virus”.

Referencia: Clinical Characteristics and Viral RNA Detection in Children With Coronavirus Disease 2019 in the Republic of Korea. JAMA Pediatrics, 2020. http://dx.doi.org/10.1001/jamapediatrics.2020.3988