En los últimos años, el ímpetu científico y la tremenda evolución de la tecnología hicieron que los teléfonos inteligentes se convirtieran en un dispositivo esencial en la vida diaria de las personas. El teléfono inteligente proporciona información sobre todos los temas en cualquier momento y en cualquier lugar.

Dada la funcionalidad de estos dispositivos, es bastante común encontrar personas en lugares públicos con el teléfono inteligente en la mano, interactuando con aplicaciones, especialmente los adultos jóvenes, que representan el grupo de consumidores más grande del mundo. El uso de teléfonos inteligentes se ha vuelto crítico en este grupo de edad, ya que los usan para jugar, tener acceso a redes sociales, noticias, música y videos, y comunicarse entre ellos.

Tenerlo a mano

A pesar de las ventajas y la popularidad de los teléfonos inteligentes, estos dispositivos también pueden afectar negativamente el estilo de vida de las personas cuando su uso se vuelve excesivo / dependiente, lo que puede tener efectos físicos, psicológicos, conductuales, sociales y afectivos en los usuarios.

La sensibilidad interpersonal, la obsesión-compulsión y la cantidad de horas de uso de teléfonos inteligentes por día se identificaron como fuertes predictores de nomofobia.

Siendo así, el uso excesivo del smartphone puede conducir a la nomofobia, abreviatura de la expresión angloparlante “no-mobile”, que se refiere a la ansiedad, la incomodidad y el estrés que siente una persona cuando no tiene su teléfono inteligente a mano.

De acuerdo a los resultados de un estudio realizado por investigadores de la Universidad Estatal de Ohio, la prevalencia e intensidad de los sentimientos nomofóbicos podrían estar relacionados con sentimientos generales de insuficiencia y de inferioridad.

Evaluando la correlación

Para el estudio, los investigadores entregaron un cuestionario para evaluar la dependencia de las personas a sus teléfonos inteligentes y otro que evaluaba síntomas psicopatológicos como ansiedad, obsesión-compulsión y sentimientos de insuficiencia a 495 adultos de 18 a 24 años en Portugal.

Estos adultos informaron que utilizaban sus teléfonos entre 4 y 7 horas al día, principalmente para aplicaciones de redes sociales.

Los investigadores encontraron que los participantes que más usaban su teléfono inteligente informaron sentir más estrés cuando no lo tenían. De modo similar, el equipo evidenció que cuanto mayor era la puntuación de los participantes en la obsesión-compulsión, más temían estar sin su teléfono.

La nomofobia se refiere a la ansiedad, la incomodidad y el estrés que siente una persona cuando no tiene su teléfono inteligente a mano.

En general, los investigadores observaron una correlación positiva y moderada entre la nomofobia y los síntomas psicopatológicos. La sensibilidad interpersonal, la obsesión-compulsión y la cantidad de horas de uso de teléfonos inteligentes por día se identificaron como fuertes predictores de nomofobia.

Estos resultados, explican los autores del estudio, muestran que la prevalencia de uso de los teléfonos inteligentes y los sentimientos de insuficiencia e inferioridad personal son relevantes a la hora de explicar la nomofobia.

Referencia: Nomophobia and lifestyle: Smartphone use and its relationship to psychopathologies. Computers in Human Behavior Reports, 2020. https://doi.org/10.1016/j.chbr.2020.100025