El síndrome metabólico surge cuando al menos tres de cinco afecciones (hipertensión, niveles altos de azúcar en sangre, obesidad, triglicéridos altos y colesterol HDL bajo) se hacen presentes en un individuo. Y como es de esperar, aumenta el riesgo de enfermedad cardiovascular.

Durante la pandemia de COVID-19, la presencia de este síndrome ha sido motivo de preocupación entre los especialistas, ya que no solo afecta la salud cardiovascular de los pacientes, sino que también puede empeorar el pronóstico en esta infección.

Es por ello que un equipo de investigadores decidió profundizar en este tema, mostrando especial interés por analizar el impacto del síndrome metabólico en los resultados de los pacientes con COVID-19. Sus resultados se publican en la revista Diabetes Care, y sugieren que cuanto mayor sea la prevalencia de dichas afecciones, peores serán los resultados en la infección.

Comparando pacientes con síndrome metabólico con los que no lo padecen

Los investigadores recolectaron datos de 287 pacientes hospitalizados por COVID-19 en el Centro Médico Tulane y el Centro Médico Universitario de Nueva Orleans entre el 30 de marzo y el 5 de abril de 2020. Entre ellos, más del 85 por ciento se identificaron como negros no hispanos, y 57 por ciento eran mujeres.

La revisión reveló que los diagnósticos más comunes en esta población, donde la edad promedio era de 61 años, fueron hipertensión (80 por ciento), obesidad (65 por ciento), diabetes (54 por ciento) y niveles bajos de HDL (39 por ciento). Con ello, los dividieron en dos grupos: diagnosticados con síndrome metabólico y los que no, y descubrieron que casi el 66 por ciento de los pacientes lo padecían.

Entonces hicieron seguimiento de su evolución a lo largo de su estadía en el hospital, tomando en cuenta si fueron admitidos en una unidad de cuidados intensivos, si se les colocó un ventilador, si desarrollaron el síndrome de dificultad respiratoria aguda (SDRA) o si finalmente murieron por COVID-19.

3.4 veces más riesgo de morir por COVID-19

Al comparar los casos con síndrome metabólico con los que no lo tenían, los investigadores encontraron que 56 por ciento de los primeros requirió cuidados intensivos, mientras que solo 24 por ciento de los segundo lo requirió. Asimismo, 48 por ciento de los pacientes con síndrome metabólico necesitó un ventilador, mientras que solo 18 por ciento de los que no lo padecían lo necesitó.

Además, 37 por ciento de los primeros desarrolló el SDRA, frente al 11 por ciento de los que no tenían el síndrome. Y finalmente, 26 por ciento de los pacientes de COVID-19 que también tenían síndrome metabólico murieron, mientras que entre los que no solo murió el 10 por ciento.

Tras considerar factores como la edad, el sexo, la raza, la ubicación del hospital y la existencia de otras afecciones, los investigadores concluyeron que los pacientes con síndrome metabólico tenían 3.4 veces más probabilidades de morir de COVID-19 que aquellos que no lo padecían.

Estos mismos pacientes también tenían casi cinco veces más probabilidades de necesitar cuidados intensivos, un ventilador o desarrollar SDRA. La razón parece ser la inflamación subyacente que ocasiona el síndrome.

“En conjunto, la obesidad, la diabetes y la prediabetes, la presión arterial alta y los niveles anormales de colesterol predicen un mayor número de incidentes de muerte en estos pacientes. Cuantos más de estos diagnósticos tenga, peores serán los resultados ”, dice el autor principal Joshua Denson, profesor asistente de medicina y médico pulmonar y de cuidados críticos en la Facultad de Medicina de la Universidad de Tulane.

Menor riesgo cuando solo había una afección asociada al síndrome

Cabe destacar que el estudio no encontró aumento en la mortalidad de los pacientes cuando solo padecían una de las afecciones relacionadas con el síndrome metabólico. Pero tener obesidad o diabetes sí se asoció con mayor posibilidad de complicaciones, como ingresar en la unidad de cuidados intensivos o necesitar un ventilador mecánico.

De modo que el síndrome metabólico, es decir, la presencia de al menos tres de los trastornos mencionados, puede considerarse como un predictor de la letalidad del COVID-19. Dicho esto, la recomendación sigue siendo la prevención, en especial entre aquellos que saben que lo padecen, o que tienen alguna de dichas afecciones.

Referencia:

Metabolic Syndrome and COVID-19 Mortality Among Adult Black Patients in New Orleans. https://care.diabetesjournals.org/content/early/2020/08/18/dc20-1714